Domingo 09 de Noviembre de 2014 - 12:54 PM

Historias detrás del muro

La caída del muro de Berlín, hace un cuarto de siglo, dio paso a la reunificación de Alemania, y con ello, el comienzo del fin de la Guerra Fría. Las ruinas del muro forman hoy una cicatriz que tiene algo de símbolo: el anhelo de libertad de aquellos a quienes una pared no los detuvo.

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Archivo/VANGUARDIA LIBERAL
Historias detrás del muro
(Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

Al otro lado del muro, la gente de la parte occidental gritaba Komm rüber! (“ven aquí”). En el momento menos esperado, Hans Conrad Schumann se lanzó a la carrera y arrojó su fusil para cruzar desde el este lo más rápido posible, sin mirar atrás.

Schumann, un joven soldado alemán de escasos 19 años protagonizó el salto a la libertad más famoso de la historia. Su gesto, inmortalizado a través del lente de la cámara de un fotógrafo aquel 15 de agosto de 1961, se convirtió en un símbolo para la posteridad de la Guerra Fría.

Schumann fue la primera persona en escapar del muro de Berlín, que durante 28 años separó a la ciudad en dos regímenes: comunista y capitalista. Además, fue el primer soldado en desertar de la República Democrá-tica Alemana (RDA).

Hacía su guardia como vopo (policía de fronteras) cuando apenas el muro se alzaba como un incipiente entramado de alambre y púas que llevaba tres días de construido. 

Aunque vivió el resto de sus días como un hombre común, siempre lo acompañó el temor de que la Stasi, la temible organización de inteligencia o Ministerio para la Seguridad del Estado, lo llegara a secuestrar y llevar a Alemania del Este, para torturarlo y encerrarlo de por vida.

Nunca se arrepintió de haber dado ese ‘salto a la libertad’, se sintió orgulloso de lo que hizo, aunque reconoció que rompió su puente con el pasado y eso le costó todo… familia, amigos, trabajo, anonimato.

Pero solo se “sintió realmente libre”, el 9 de noviembre de 1989, fecha en la que cayó el muro de Berlín, que hoy Alemania y el mundo entero recuerdan. Nueve años después de ese acontecimiento clave en la historia del siglo XX, a Schumann lo vencieron sus ‘fantasmas’ del pasado y una depresión que lo aquejaba. El 20 de junio de 1998 se ahorcó en el jardín de su casa ubicada cerca a Kipfenberg (estado de Baviera).

Sin lugar a dudas, Schumann fue el primero en mostrar otro camino que muchos emularon, porque el deseo de libertad fue más grande que la altura del muro. Algunos lo lograron, otros no corrieron la misma suerte y murieron o fueron arrestados en el intento.

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Publicada por: REDACCIÓN INTERNACIONAL
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