Jueves 06 de Septiembre de 2018 - 02:50 AM

Las ‘casitas de colores’ que ahora unen a los vecinos de Bucaramanga

Si usted va por el puente de la Novena, al final del atirantado, se encuentra con dos vibrantes murales que adornan la ciudad. O por ejemplo, por la vía al mar, puede divisar un colorido barrio a la entrada del Norte de la ciudad. Son las ‘casitas de colores’ de Bucaramanga.

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Fabián Hernández / VANGUARDIA LIBERAL
Las ‘casitas de colores’ que ahora unen a los vecinos de Bucaramanga
(Foto: Fabián Hernández / VANGUARDIA LIBERAL)

Cada casa pintada es una historia diferente. Además de ser un espectáculo a la vista, en zonas como el Norte, la pintura de la fachada, “es un lujo que no todos se pueden dar”, comenta Rosibel Rodríguez, residente de barrio Los Colorados. 

Estas intervenciones de la Alcaldía son una excusa para mejorar espacios deteriorados y en el olvido. Los mismos vecinos a través de las jornadas se encargaron de recuperar su convivencia y darle otro significado a la vida en comunidad.

“Llevaba años en la misma casa y hasta ahora me relacioné con los vecinos de la esquina. Pintar las fachadas fue una buena excusa para compartir”, expresó a Vanguardia Liberal Rosibel.

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Esta iniciativa que al principio se denominaba ‘Casitas de colores’ no solo se trata de pintar fachadas de variados tonos, sino de invitar a la comunidad a hablar de convivencia y responsabilidad con su barrio.

Como explica Aychell Morales, directora del Invisbu, el programa ‘Pintaramanga’  a la fecha ha intervenidas cerca de mil fachadas, y tan solo en Los Colorados se han pintado 14 murales.

A continuación, estas son algunas de las vivencias de los vecinos detrás de las fachadas.


De paredes deterioradas a vibrantes colores

Mariela Báez expresa que no fue difícil poner de acuerdo a más de 20 vecinos de la cuadra de Villas del Romero, que colinda con la carrera Novena, cuando llegó la convocatoria para pintar un gran mural en la parte trasera de sus casas. 

Ella vive en este sector desde hace 16 años, relata que el ‘monte’ detrás de sus casas siempre había estado invadido por los habitantes de calle.

Además de la inseguridad, a las viviendas de este barrio los tenía ‘acabados’ los malos olores, el desaseo y las basuras, producto de los desechos que dejaban los indigentes.

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Aunque manifiesta que este paso no se ha rescatado del todo, después del mural y los mantenimientos constantes de poda a la zona, sienten ese espacio más seguro, y por supuesto, “más bonito”.

En frente, sobre el muro de la Urbanización Búcaros se hizo un ejercicio similar. Allí, los mismos vecinos se encargaron de ponerle color a los trazos del artista santandereano Efraín Saldaña.

La líder de la JAC, Marlene Acevedo, asegura que esta actividad que reunió a cerca de 15 propietarios con sus familias, fue el inicio de una integración para el barrio. “Pasó de ser un basurero a un espacio representativo de la ciudad, eso nos hace sentir muy orgullosos de vivir en esta zona”, indica Acevedo.

Los vecinos se hace amigos

“Antes no se podía caminar por esta zona, se ha corrido tanta vagancia”, comenta una vecina, mientras cruza por el parque donde se hace en la actualidad la intervención de varias fachadas en la Ciudadela Café Madrid.

Aparte de los colores, lo más llamativo al llegar al parque de la Ciudadela, es la gente reunida en torno a la intervención de 28 fachadas.

Entre los vecinos, que salen a ‘supervisar’ las jornadas de pintura, son comunes los comentarios sobre los colores de los murales o lo bonitas que van a quedar las fachadas uniformadas de naranja y blanco.

Lucelia Flórez, habitante de la Ciudadela desde hace más de 10 años, destaca que ‘la cara le cambió’ al barrio pues la inseguridad es una constante en la zona. Aunque piden que se tenga en cuenta otras zonas para intervenir, manifiestan que este es un paso importante para integrar a los vecinos. 

Los colores son la dirección

Cuando se va llegando a Los Colorados hay un punto de referencia clave: El Colegio Rey David. Es muy fácil identificarlo por su fachada colorida, ya que desde la carretera principal se observa aves de varias especies.

Por la ruta del bus, es decir, la vía principal del barrio, se divisa un espectáculo de tonos en las fachadas: azules, verdes, amarillas, celestes y vino tinto.

Más allá de la alegría que le dan los colores y los murales al barrio, las pinturas se convirtieron en referente para la ubicación en este sector. “La calle del abuelo”, como guía del mural de Gabriel García Márquez, o “La esquina del ave”, unas cuadras más arriba. 

Rosibel Rodríguez, residente del sector desde hace más de 15 años, reconoce que las direcciones en el barrio siempre han sido un poco confusas. Ahora como muchas cuadras quedaron pintadas por determinadas combinaciones, es más fácil referenciarlas. “Para ubicarlos les digo que suban por la principal y volteen por la cuadra amarilla con azul”, manifiesta Rosibel.

Los colores impactan en estado de ánimo: Experto

De acuerdo con César Bautista, neuropsicólogo, hay datos de investigación empírica que prueban que los colores impactan el comportamiento y el estado de ánimo de las personas. En el ámbito grupal, los colores ayudan a crear una identidad de comunidad. “Los colores y los murales son una forma de expresión, a través de ellos, los habitantes cuentan lo que los demás quieren que sepan de ellos”.

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Publicada por: HEIDY KATHERINE ESPINOSA BECERRA
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