Jueves 06 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

“Cuando estrené mí peluca, fue como volver a nacer en Bucaramanga”

Además de las 134 mujeres que cada año mueren en promedio por cáncer de mama en Santander, y de las otras 100 que pierden la vida por cáncer uterino, miles más pierden su cabello a raíz del tratamiento al que se deben someter para combatir esta enfermedad.

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Archivo /VANGUARDIA LIBERAL
Si desea obtener mayor información sobre cómo contribuir con el banco de pelucas, puede comunicarse con la ‘Fundación Senos Ama’ a la línea 301 272 0009.
(Foto: Archivo /VANGUARDIA LIBERAL)

Perder el cabello, para una mujer que se somete a tratamiento contra el cáncer, es algo que va más allá de la simple vanidad o estética. Es un suceso infortunado que causa serios perjuicios en la autoestima.

Algunas pacientes oncológicas cuentan con el dinero para comprar una peluca natural, cuyo valor supera en Bucaramanga los $900 mil. No obstante, la gran mayoría no tiene los recursos para adquirir una.

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De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud, cada año se diagnostican en Santander alrededor de 1.800 mujeres con cáncer de mama, siendo esta la principal afección cancerígena que ataca al sexo femenino.

La primera vez lloré

Luz Marina Isaza, quien superó un cáncer de mama, relató cómo afrontó la pérdida de su pelo a raíz del tratamiento de quimioterapia al cual se sometió.

“Gracias a Dios tengo los medios y pude lograr que, antes de que se me callera el cabello, me hicieran una peluca con mi propio pelo. Duré cerca de un año sin cabello. Fue algo que me impactó muchísimo”, contó.

Tras finalizar su lucha contra el cáncer y percatarse de la necesidad que tenían muchas otras damas, Luz Marina tomó la decisión de regalarle su peluca a una mujer que la requería.

“Ella iba a iniciar una rifa para comprase la suya, pero le dije que no se preocupara, porque se la iba a regalar. Para ella fue una bendición de Dios, lloró mucho…”, recuerda Isaza.

Para Luz, el hecho de poseer una cabellera durante su tratamiento oncológico incrementó la confianza en sí misma y aumentó su optimismo frente al complejo cuadro de salud que atravesaba.

“El tener una peluca le sube la autoestima a uno. Cuando me puse por primera vez la mía lloré, fue como volver a nacer”, señaló.

“No es por vanidad”

Elba María Pérez es una de las miles de pacientes con cáncer de mama en Santander, que afronta dicho tratamiento contra la enfermedad y que hoy no cuenta con una peluca natural.

Ella, quien actualmente usa cabello sintético, contó a Vanguardia Liberal cómo perdió su cabello.

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“En noviembre del año pasado me sentí una pepita en el seno. El 23 de enero pasado los médicos me confirmaron que tenía cáncer. El 15 de abril inicié las quimioterapias y a los 15 comenzó a caérseme el pelo”.

“Ya superé el primer ciclo de quimio. Ahorita estoy en el segundo y ya me empezó a salir pelo nuevo”, agregó Pérez.

Según Elba, en la sociedad actual aún existe mucha discriminación de la población para aquellas mujeres que, por someterse a tratamiento contra el cáncer, se quedan sin cabello.

Elba María habló sobre la exclusión que sufrió por un tiempo. “No es por vanidad. Sentía que salía sin pelo y toda la gente de una vez me miraba raro, lo hacen sentir mal o incómodo a uno”.

“Con la peluca sube la autoestima. Uno puede arreglarse el cabello y hacerse peinados, se siente uno con mejor ánimo. El sentirse bien ayuda mucho a seguir combatiendo contra la enfermedad; causa algo de alivio”, añadió.

¿Cómo ayudar al nuevo banco de pelucas?

Ante tal necesidad, la ‘Fundación Senos Ama’ decidió crear en Bucaramanga un banco de pelucas para mujeres de bajos recursos, que perdieron su cabello a causa de las quimioterapias. 

Como parte de tal iniciativa, sus representantes están invitando a aquellas personas que conservan pelucas naturales sin ningún uso, a que las donen a la fundación para entregarlas a damas que hoy las requieren. 

“Queremos que las personas que ya superaron el cáncer y tienen pelucas naturales nos las donen. La idea es entregarlas en calidad de préstamo durante ocho meses. Queremos replicar el modelo de Medellín y Bogotá. Allí piden $50 mil a la paciente y cuando la regresa le devuelven $40 mil. Se conservan $10 mil para el lavado de la misma y que así se pueda prestar de nuevo”, indicó Claudia Mercedes Amaya, directora de ‘Senos Ama’. 

Actualmente solo están recibiendo pelucas ya fabricadas. Próximamente la fundación recibirá donaciones de cabello natural para hacer las cabelleras artificiales. 

Los interesados pueden llevar sus donaciones a los siguientes salones de belleza: 

Calle 44 # 29a-41 (Edificio Trafalgar, Fundación Senos Ama). 

Carrera 20 #35-55 (Latin Beauty). 

Calle 44 #28-64 (Shampoo). 

Calle 44 #34-28 (Pedro Silva). 

Calle 41 #35-28 (Claudia Yanida). 

Carrera 35a #48 52 y Aldea Ruitoque Condominio (Hair Play). 

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Publicada por: JOSÉ LUIS PINEDA
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