Domingo 19 de Marzo de 2017 - 12:01 AM

Kwiatkowski le ganó el pulso a Peter Sagan

Comparta este artículo ›

EFE / VANGUARDIA LIBERAL
Un vibrante y disputado embalaje final le entregó la victoria de la Milán-San Remo 2017 al polaco Michal Kwiatkowski.
(Foto: EFE / VANGUARDIA LIBERAL)
El pedalista polaco Michal Kwiatkowski (Sky) ganó ayer la edición 108 de la clásica Milán-San Remo, al imponerse a sus compañeros de escapada, el vigente doble campeón mundial Peter Sagan (Bora) y el francés Julian Alaphilippe (Quick Step).

Sagan, al que se le resiste la ‘Classicissima’, atacó a falta de siete kilómetros y solo pudieron seguir su ritmo Alaphilippe y Kwiatkowski. El grupo de favoritos entró en meta a cinco segundos tras 291 kilómetros de carrera.

En un final mano a mano a la altura del prestigio de la prueba, Kwiatkowski, campeón del mundo en 2014, fue capaz de remontar ante Sagan y ganar in extremis. Fue la primera victoria de un ciclista polaco en la ‘Primavera’.

Como acostumbra, Sagan marcó el guión del desenlace, con un ataque en las últimas rampas del Poggio en el que dejó fuera de juego a varios de sus rivales más peligrosos, entre ellos el colombiano Fernando Gaviria, que terminó en quinta posición al entrar segundo en el embalaje del grupo que ganó el noruego Alexander Kristoff.

Con solo tres candidatos al triunfo, el espectacular eslovaco pudo pagar el esfuerzo ante un Kwiat-kowski que llegó más fresco de piernas a meta. Alaphilippe, completó el podio.

Se trata de la segunda oportunidad en la que Sagan acaba segundo en la Milán-San Remo, la anterior ocasión fue en 2013, una prueba que nunca ha ganado y en la que también terminó dos veces en la cuarta plaza. Mientras que Kwiatkowski logró su segundo triunfo de la temporada, tras la Strade Bianche hace 15 días.

Publicidad
Publicada por: RESUMEN AGENCIAS
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.