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Lunes 07 de Noviembre de 2011 - 01:28 PM

El Pibe Valderrama, sin el balón

(Foto: Archivo / Vanguardia Liberal)
Carlos Valderrama cumplió 50 años. Y viendo los goles desde la tribuna, el mejor jugador de fútbol de Colombia está más relajado que antes.

Quienes creen que ‘El Pibe’ Valderrama ha dejado de jugar, se equivocan. El malabarista del balón es un artista fuera de la cancha. Elude las preguntas como evadía la marcación en la zona de candela.

Con frases cortas, como sus pases, gambetea la pregunta más incisiva. Y cuida su vida privada como protegía el balón con su cuerpo.

Reservado al extremo, de histórico jugador nacional se sabe casi todo. Pero al hombre, lo conocen pocos.

Pocos como el periodista barranquillero Fabio Poveda Ruiz, quien heredó de su padre, el desaparecido periodista Fabio Poveda Márquez, la linda amistad que tenía con Carlos Valderrama padre, el popular ‘Jaricho’, y ese clan futbolístico de Pescaíto y la cancha La Castellana.

Muy joven, ‘El Pibe’ se casó con Claribeth Galván, una guajira con quien tuvo tres hijos: Alan, que jugó fútbol pero se retiró; Kenny, que estudia y juega en el equipo de la Universidad Autónoma del Caribe; y Carlos Alberto, el ‘gringo’ de la familia porque creció en Tampa, Florida, y salió basquetbolista.

De su segunda unión, con la costeña Elvira Redondo, con quien vive hace varios años en EE.UU., tiene a las mellizas Stéphany y Carla, que ya son unas señoritas y las niñas de sus ojos.

Y es papá de Carlos Alberto, un hijo extramatrimonial que ‘El Pibe’ reconoció con demanda de por medio. Curiosamente es muy parecido a él, se llama igual y a sus 19 años juega en la división Sub 20 de Santa Fé en Bogotá.

“Él es un gran padre, no es meloso, pero su cariño lo expresa de manera diferente: está muy pendiente de todos sus hijos, los llama, siente un amor impresionante por ellos”, dice Poveda.

‘El Pibe’ vive viajando para cumplir contratos como imagen de eventos o productos.

A sus 50 años recién cumplidos, el hijo de Juana Palacio y Carlos Valderrama ‘Jaricho’, se mantiene en forma trotando a diario, pero no se somete a la dictadura del gimnasio. Y le ‘pega’ al béisbol y al básquet.

Como dato curioso: “Le encanta la salsa, más que la música vallenata. Su artista preferido es Tito Rojas y le gusta tomarse sus whiskies o sus cervezas cuando es la ocasión”, dice Édgar Pimienta, sobrino de su primera esposa, Claribeth.

Pimienta lo recuerda con especial afecto desde cuando vivió con ellos cuando ‘El Pibe’ jugaba con el Deportivo Cali.

El DT de su propia vida

Pibe, ahora mueve sólo contratos publicitarios, ¿no?

Gracias a Dios me está yendo bien, esperemos que el teléfono siga sonando. Estoy bien, la gente pasa pendiente de mí y yo también de ella, gracias al Señor.

¿Qué sitios nuevos lo han impactado?

Ya no me impacta nada. He viajado tanto que ya voy, hago mi compromiso y quiero regresar a Colombia. Claro que es bueno conocer otra cultura, otra gente, me divierto, pero siempre quiero volver al país.

¿Cómo era ‘Jaricho’ como papá?

Mi papá siempre fue exigente, disciplinado, exigía mucho cumplimiento, pero gracias a Dios nos guió bien a todos.

¿Y alguna vez lo castigó?

Claro, varias veces, usted sabe que uno tiene épocas y va aprendiendo.

¿Cómo le fue de estudiante?

Me iba bien en matemáticas, y era malo en filosofía; en filosofía siempre me quedaba porque me ponían a hablar, y usted sabe que yo no hablo mucho (risas).

¿Muchas travesuras?

Uhhh, la gente, los amigos y las amigas que estudiaron conmigo todavía se acuerdan. Éramos un grupo como de seis muchachos muy desordenados, pero buenos estudiantes, no éramos malos.

Háblenos de sus hijos futbolistas...

Kenny está en la Autónoma y está jugando, está peleando el puesto. Alan no jugó porque se lesionó en Argentina, estuvo por el Cali dando vueltas y no pudo llegar por eso. Al otro le gusta el básquetbol y a las niñas sí les gusta el fútbol.

¿Qué consejos les da?

Que tengan disciplina y, cuando tengan la oportunidad, la aprovechen. Ahí no importa si son hijos de ‘El Pibe’ o primos del Didí: tienen que demostrar que pueden y que tienen condiciones, o se quedan por fuera. Les repito: cuando les den chance, aprovechen, porque el fútbol es de oportunidades.

¿Con qué jugadores ha forjado una mayor amistad?

Nos vemos con la mayoría de los excompañeros del Mundial, tenemos la oportunidad de estar de comentaristas y siempre nos vemos en la sala de prensa y disfrutamos el momento, jugamos partiditos también y nos divertimos un rato, por eso estamos esperando que Colombia vuelva al Mundial para divertirnos más.

¿Y con Bernardo Redín?

Es mi amigo, estamos hablando continuamente, tenemos una amistad muy grande, no sólo dentro de la cancha sino fuera de ella. En estos días tuve la oportunidad de hablar con Berna, siempre seguimos pendientes el uno del otro.

¿Se ve con las estrellas nacionales Shakira, Carlos Vives, Juanes?

Con Carlos nos vemos cada año y jugamos un partido en Pescadito. Y también en el Country Club tenemos otro partido, él siempre va. A Shakira tengo como dos años que no la veo. Con Juanes nos encontramos hace como tres años en España. Y con el Joe me vi la última vez en el aeropuerto en diciembre.

Su paso por el Deportivo Cali lo marcó para siempre...

No tengo sino agradecimientos, me gusta venir a Cali porque me invitan, vengo a dar vuelta a algunas cositas que dejé por acá. Normalmente vengo siempre en diciembre, pero estoy bien, contento, siempre agradecido con la gente del Cali porque aquí me fui formando como persona porque fue una época complicada, pero la gente me ayudó mucho y salí adelante.

En su campaña con Samsung apoya a los jóvenes deportistas, pero a usted le tocó diferente...

No sólo a mí sino a todos; me tocaba hacer rifas. El técnico nos hacía una prueba y dejaba 25 jugadores, pero no teníamos equipaje, entonces hacía una rifa de abanicos (ventiladores), vendíamos la boleta para comprar la camiseta y la pantaloneta.

¿Qué lujos se da ahora?

¿Qué lujos me doy? Que hago lo que me da mi gana. Tengo la facilidad esa: me quiero ir a pasear, cojo la familia y me voy a pasear. Es un lujo que me doy; no tengo horario, el horario me lo pongo yo y no tengo jefes, que es lo más bacano. Y cuando me contratan, les digo: trabajo en semana, pero sábado y domingo es para mi familia, me quiero quedar en la casa. Esa es otra libertad que tengo.

¿Qué tan religioso es?

Voy cuatro veces al mes a la Iglesia, un día cada semana.

¿Cuál fue la última vez que se confesó?

El viernes.

¿Y el padre lo absolvió?

No, yo en eso estoy bien, me porto bien todavía...

¿Le toca espantar mucha fanática?

No, al contrario, me han tratado bien. Eso es normal, la foto, el autógrafo...

Lo más excéntrico que le han pedido...

Me ha tocado ponerles mi autógrafo a veces en la teta, en la nalga.

¿Cómo celebró sus 50 años?

Bacano, uyyyy, lo festejamos con la familia. El 2 de septiembre me tocó por fuera porque estaba viajando (Canadá), con compromisos, pero cuando regresé me la desquité, hicimos una fiesta en Santa Marta con toda la familia, todos los amigos. Esas son de esas fiestas que uno tiene que celebrar con la familia y los amigos cercanos, así que fue una rumba buena. Lo importante fue que la gente que quiero y la gente que me quiere fue.

¿Y cómo se siente?

Bien. Ya les dije a todos mis amigos, ya pasé la mitad del río. La idea es llegar hasta los 80, hasta allí está bueno, para qué le vamos a pedir más a Dios.

¿Lo llamaran a ser técnico de la Selección Colombia cuando renunció ‘Bolillo’ Gómez?

No, yo no estoy en la lista. Yo estoy tranquilo así. Ya escogí mi vida, es otra vida, y así estoy bien, gracias a Dios. Le hago fuerza a la Selección Colombia desde la barrera.

Quienes creen que ‘El Pibe’ Valderrama ha dejado de jugar, se equivocan. El malabarista del balón es un artista fuera de la cancha. Elude las preguntas como evadía la marcación en la zona de candela.

 

Con frases cortas, como sus pases, gambetea la pregunta más incisiva. Y cuida su vida privada como protegía el balón con su cuerpo.

 

Reservado al extremo, de histórico jugador nacional se sabe casi todo. Pero al hombre, lo conocen pocos.

 

Pocos como el periodista barranquillero Fabio Poveda Ruiz, quien heredó de su padre, el desaparecido periodista Fabio Poveda Márquez, la linda amistad que tenía con Carlos Valderrama padre, el popular ‘Jaricho’, y ese clan futbolístico de Pescaíto y la cancha La Castellana.

 

Muy joven, ‘El Pibe’ se casó con Claribeth Galván, una guajira con quien tuvo tres hijos: Alan, que jugó fútbol pero se retiró; Kenny, que estudia y juega en el equipo de la Universidad Autónoma del Caribe; y Carlos Alberto, el ‘gringo’ de la familia porque creció en Tampa, Florida, y salió basquetbolista.

 

De su segunda unión, con la costeña Elvira Redondo, con quien vive hace varios años en EE.UU., tiene a las mellizas Stéphany y Carla, que ya son unas señoritas y las niñas de sus ojos.

 

Y es papá de Carlos Alberto, un hijo extramatrimonial que ‘El Pibe’ reconoció con demanda de por medio. Curiosamente es muy parecido a él, se llama igual y a sus 19 años juega en la división Sub 20 de Santa Fé en Bogotá.

 

“Él es un gran padre, no es meloso, pero su cariño lo expresa de manera diferente: está muy pendiente de todos sus hijos, los llama, siente un amor impresionante por ellos”, dice Poveda.

 

‘El Pibe’ vive viajando para cumplir contratos como imagen de eventos o productos.

 

A sus 50 años recién cumplidos, el hijo de Juana Palacio y Carlos Valderrama ‘Jaricho’, se mantiene en forma trotando a diario, pero no se somete a la dictadura del gimnasio. Y le ‘pega’ al béisbol y al básquet.

 

Como dato curioso: “Le encanta la salsa, más que la música vallenata. Su artista preferido es Tito Rojas y le gusta tomarse sus whiskies o sus cervezas cuando es la ocasión”, dice Édgar Pimienta, sobrino de su primera esposa, Claribeth.

 

Pimienta lo recuerda con especial afecto desde cuando vivió con ellos cuando ‘El Pibe’ jugaba con el Deportivo Cali.

 

El DT de su propia vida

 

Pibe, ahora mueve sólo contratos publicitarios, ¿no?

Gracias a Dios me está yendo bien, esperemos que el teléfono siga sonando. Estoy bien, la gente pasa pendiente de mí y yo también de ella, gracias al Señor.

 

¿Qué sitios nuevos lo han impactado?

Ya no me impacta nada. He viajado tanto que ya voy, hago mi compromiso y quiero regresar a Colombia. Claro que es bueno conocer otra cultura, otra gente, me divierto, pero siempre quiero volver al país.

 

¿Cómo era ‘Jaricho’ como papá?

Mi papá siempre fue exigente, disciplinado, exigía mucho cumplimiento, pero gracias a Dios nos guió bien a todos.

 

¿Y alguna vez lo castigó?

Claro, varias veces, usted sabe que uno tiene épocas y va aprendiendo.

 

¿Cómo le fue de estudiante? 

Me iba bien en matemáticas, y era malo en filosofía; en filosofía siempre me quedaba porque me ponían a hablar, y usted sabe que yo no hablo mucho (risas).

 

¿Muchas travesuras?

 

Uhhh, la gente, los amigos y las amigas que estudiaron conmigo todavía se acuerdan. Éramos un grupo como de seis muchachos muy desordenados, pero buenos estudiantes, no éramos malos.

 

Háblenos de sus hijos futbolistas...

Kenny está en la Autónoma y está jugando, está peleando el puesto. Alan no jugó porque se lesionó en Argentina, estuvo por el Cali dando vueltas y no pudo llegar por eso. Al otro le gusta el básquetbol y a las niñas sí les gusta el fútbol.

 

¿Qué consejos les da?

Que tengan disciplina y, cuando tengan la oportunidad, la aprovechen. Ahí no importa si son hijos de ‘El Pibe’ o primos del Didí: tienen que demostrar que pueden y que tienen condiciones, o se quedan por fuera. Les repito: cuando les den chance, aprovechen, porque el fútbol es de oportunidades.

 

¿Con qué jugadores ha forjado una mayor amistad?

Nos vemos con la mayoría de los excompañeros del Mundial, tenemos la oportunidad de estar de comentaristas y siempre nos vemos en la sala de prensa y disfrutamos el momento, jugamos partiditos también y nos divertimos un rato, por eso estamos esperando que Colombia vuelva al Mundial para divertirnos más.

 

¿Y con Bernardo Redín?

Es mi amigo, estamos hablando continuamente, tenemos una amistad muy grande, no sólo dentro de la cancha sino fuera de ella. En estos días tuve la oportunidad de hablar con Berna, siempre seguimos pendientes el uno del otro.

 

¿Se ve con las estrellas nacionales Shakira, Carlos Vives, Juanes?

Con Carlos nos vemos cada año y jugamos un partido en Pescadito. Y también en el Country Club tenemos otro partido, él siempre va. A Shakira tengo como dos años que no la veo. Con Juanes nos encontramos hace como tres años en España. Y con el Joe me vi la última vez en el aeropuerto en diciembre.

 

Su paso por el Deportivo Cali lo marcó para siempre...

No tengo sino agradecimientos, me gusta venir a Cali porque me invitan, vengo a dar vuelta a algunas cositas que dejé por acá. Normalmente vengo siempre en diciembre, pero estoy bien, contento, siempre agradecido con la gente del Cali porque aquí me fui formando como persona porque fue una época complicada, pero la gente me ayudó mucho y salí adelante.

 

En su campaña con Samsung apoya a los jóvenes deportistas, pero a usted le tocó diferente...

No sólo a mí sino a todos; me tocaba hacer rifas. El técnico nos hacía una prueba y dejaba 25 jugadores, pero no teníamos equipaje, entonces hacía una rifa de abanicos (ventiladores), vendíamos la boleta para comprar la camiseta y la pantaloneta.

 

¿Qué lujos se da ahora? ¿Qué lujos me doy? Que hago lo que me da mi gana. Tengo la facilidad esa: me quiero ir a pasear, cojo la familia y me voy a pasear. Es un lujo que me doy; no tengo horario, el horario me lo pongo yo y no tengo jefes, que es lo más bacano. Y cuando me contratan, les digo: trabajo en semana, pero sábado y domingo es para mi familia, me quiero quedar en la casa. Esa es otra libertad que tengo.

 

¿Qué tan religioso es? Voy cuatro veces al mes a la Iglesia, un día cada semana.

 

¿Cuál fue la última vez que se confesó? 

 El viernes.

 

¿Y el padre lo absolvió? No, yo en eso estoy bien, me porto bien todavía...

 

¿Le toca espantar mucha fanática?

No, al contrario, me han tratado bien. Eso es normal, la foto, el autógrafo...

Lo más excéntrico que le han pedido...

Me ha tocado ponerles mi autógrafo a veces en la teta, en la nalga.

 

¿Cómo celebró sus 50 años?

Bacano, uyyyy, lo festejamos con la familia. El 2 de septiembre me tocó por fuera porque estaba viajando (Canadá), con compromisos, pero cuando regresé me la desquité, hicimos una fiesta en Santa Marta con toda la familia, todos los amigos. Esas son de esas fiestas que uno tiene que celebrar con la familia y los amigos cercanos, así que fue una rumba buena. Lo importante fue que la gente que quiero y la gente que me quiere fue.

 

¿Y cómo se siente?

Bien. Ya les dije a todos mis amigos, ya pasé la mitad del río. La idea es llegar hasta los 80, hasta allí está bueno, para qué le vamos a pedir más a Dios.

 

¿Lo llamaran a ser técnico de la Selección Colombia cuando renunció ‘Bolillo’ Gómez?

No, yo no estoy en la lista. Yo estoy tranquilo así. Ya escogí mi vida, es otra vida, y así estoy bien, gracias a Dios. Le hago fuerza a la Selección Colombia desde la barrera”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jaque del ajedrez Santandereano, segundo en nacional equipos 

  

En la capital de la Montaña se vivió la fiesta del ajedrez colombiano con el torneo Nacional por Equipos, organizado por la federación colombiana, donde la delegación santandereana ocupó el segundo lugar. 

  

Los locales al final se impusieron en el evento, y los santandereanos cumplieron muy buena actuación con un equipo integrado por el Maestro Fide Pablo Alexánder Ruiz, Sebastián Sánchez, Jorge Martínez y Julián Martínez, los mejores ajedrecistas del departamento.  

  

Excelente la participación  individual, pues Pablo Ruiz y Sebastián Sánchez sólo perdieron una partida y de seis puntos jugados, ganaron cinco.

Quienes creen que ‘El Pibe’ Valderrama ha dejado de jugar, se equivocan. El malabarista del balón es un artista fuera de la cancha. Elude las preguntas como evadía la marcación en la zona de candela.

 

Con frases cortas, como sus pases, gambetea la pregunta más incisiva. Y cuida su vida privada como protegía el balón con su cuerpo.

 

Reservado al extremo, de histórico jugador nacional se sabe casi todo. Pero al hombre, lo conocen pocos.

 

Pocos como el periodista barranquillero Fabio Poveda Ruiz, quien heredó de su padre, el desaparecido periodista Fabio Poveda Márquez, la linda amistad que tenía con Carlos Valderrama padre, el popular ‘Jaricho’, y ese clan futbolístico de Pescaíto y la cancha La Castellana.

 

Muy joven, ‘El Pibe’ se casó con Claribeth Galván, una guajira con quien tuvo tres hijos: Alan, que jugó fútbol pero se retiró; Kenny, que estudia y juega en el equipo de la Universidad Autónoma del Caribe; y Carlos Alberto, el ‘gringo’ de la familia porque creció en Tampa, Florida, y salió basquetbolista.

 

De su segunda unión, con la costeña Elvira Redondo, con quien vive hace varios años en EE.UU., tiene a las mellizas Stéphany y Carla, que ya son unas señoritas y las niñas de sus ojos.

 

Y es papá de Carlos Alberto, un hijo extramatrimonial que ‘El Pibe’ reconoció con demanda de por medio. Curiosamente es muy parecido a él, se llama igual y a sus 19 años juega en la división Sub 20 de Santa Fé en Bogotá.

 

“Él es un gran padre, no es meloso, pero su cariño lo expresa de manera diferente: está muy pendiente de todos sus hijos, los llama, siente un amor impresionante por ellos”, dice Poveda.

 

‘El Pibe’ vive viajando para cumplir contratos como imagen de eventos o productos.

 

A sus 50 años recién cumplidos, el hijo de Juana Palacio y Carlos Valderrama ‘Jaricho’, se mantiene en forma trotando a diario, pero no se somete a la dictadura del gimnasio. Y le ‘pega’ al béisbol y al básquet.

 

Como dato curioso: “Le encanta la salsa, más que la música vallenata. Su artista preferido es Tito Rojas y le gusta tomarse sus whiskies o sus cervezas cuando es la ocasión”, dice Édgar Pimienta, sobrino de su primera esposa, Claribeth.

 

Pimienta lo recuerda con especial afecto desde cuando vivió con ellos cuando ‘El Pibe’ jugaba con el Deportivo Cali.

 

El DT de su propia vida

 

Pibe, ahora mueve sólo contratos publicitarios, ¿no?

Gracias a Dios me está yendo bien, esperemos que el teléfono siga sonando. Estoy bien, la gente pasa pendiente de mí y yo también de ella, gracias al Señor.

 

¿Qué sitios nuevos lo han impactado?

Ya no me impacta nada. He viajado tanto que ya voy, hago mi compromiso y quiero regresar a Colombia. Claro que es bueno conocer otra cultura, otra gente, me divierto, pero siempre quiero volver al país.

 

¿Cómo era ‘Jaricho’ como papá?

Mi papá siempre fue exigente, disciplinado, exigía mucho cumplimiento, pero gracias a Dios nos guió bien a todos.

 

¿Y alguna vez lo castigó?

Claro, varias veces, usted sabe que uno tiene épocas y va aprendiendo.

 

¿Cómo le fue de estudiante?

Me iba bien en matemáticas, y era malo en filosofía; en filosofía siempre me quedaba porque me ponían a hablar, y usted sabe que yo no hablo mucho (risas).

 

¿Muchas travesuras?

 

Uhhh, la gente, los amigos y las amigas que estudiaron conmigo todavía se acuerdan. Éramos un grupo como de seis muchachos muy desordenados, pero buenos estudiantes, no éramos malos.

 

Háblenos de sus hijos futbolistas...

Kenny está en la Autónoma y está jugando, está peleando el puesto. Alan no jugó porque se lesionó en Argentina, estuvo por el Cali dando vueltas y no pudo llegar por eso. Al otro le gusta el básquetbol y a las niñas sí les gusta el fútbol.

 

¿Qué consejos les da?

Que tengan disciplina y, cuando tengan la oportunidad, la aprovechen. Ahí no importa si son hijos de ‘El Pibe’ o primos del Didí: tienen que demostrar que pueden y que tienen condiciones, o se quedan por fuera. Les repito: cuando les den chance, aprovechen, porque el fútbol es de oportunidades.

 

¿Con qué jugadores ha forjado una mayor amistad?

Nos vemos con la mayoría de los excompañeros del Mundial, tenemos la oportunidad de estar de comentaristas y siempre nos vemos en la sala de prensa y disfrutamos el momento, jugamos partiditos también y nos divertimos un rato, por eso estamos esperando que Colombia vuelva al Mundial para divertirnos más.

 

¿Y con Bernardo Redín?

Es mi amigo, estamos hablando continuamente, tenemos una amistad muy grande, no sólo dentro de la cancha sino fuera de ella. En estos días tuve la oportunidad de hablar con Berna, siempre seguimos pendientes el uno del otro.

 

¿Se ve con las estrellas nacionales Shakira, Carlos Vives, Juanes?

Con Carlos nos vemos cada año y jugamos un partido en Pescadito. Y también en el Country Club tenemos otro partido, él siempre va. A Shakira tengo como dos años que no la veo. Con Juanes nos encontramos hace como tres años en España. Y con el Joe me vi la última vez en el aeropuerto en diciembre.

 

Su paso por el Deportivo Cali lo marcó para siempre...

No tengo sino agradecimientos, me gusta venir a Cali porque me invitan, vengo a dar vuelta a algunas cositas que dejé por acá. Normalmente vengo siempre en diciembre, pero estoy bien, contento, siempre agradecido con la gente del Cali porque aquí me fui formando como persona porque fue una época complicada, pero la gente me ayudó mucho y salí adelante.

 

En su campaña con Samsung apoya a los jóvenes deportistas, pero a usted le tocó diferente...

No sólo a mí sino a todos; me tocaba hacer rifas. El técnico nos hacía una prueba y dejaba 25 jugadores, pero no teníamos equipaje, entonces hacía una rifa de abanicos (ventiladores), vendíamos la boleta para comprar la camiseta y la pantaloneta.

 

¿Qué lujos se da ahora? ¿Qué lujos me doy? Que hago lo que me da mi gana. Tengo la facilidad esa: me quiero ir a pasear, cojo la familia y me voy a pasear. Es un lujo que me doy; no tengo horario, el horario me lo pongo yo y no tengo jefes, que es lo más bacano. Y cuando me contratan, les digo: trabajo en semana, pero sábado y domingo es para mi familia, me quiero quedar en la casa. Esa es otra libertad que tengo.

 

¿Qué tan religioso es? Voy cuatro veces al mes a la Iglesia, un día cada semana.

 

¿Cuál fue la última vez que se confesó?

 El viernes.

 

¿Y el padre lo absolvió? No, yo en eso estoy bien, me porto bien todavía...

 

¿Le toca espantar mucha fanática?

No, al contrario, me han tratado bien. Eso es normal, la foto, el autógrafo...

Lo más excéntrico que le han pedido...

Me ha tocado ponerles mi autógrafo a veces en la teta, en la nalga.

 

¿Cómo celebró sus 50 años?

Bacano, uyyyy, lo festejamos con la familia. El 2 de septiembre me tocó por fuera porque estaba viajando (Canadá), con compromisos, pero cuando regresé me la desquité, hicimos una fiesta en Santa Marta con toda la familia, todos los amigos. Esas son de esas fiestas que uno tiene que celebrar con la familia y los amigos cercanos, así que fue una rumba buena. Lo importante fue que la gente que quiero y la gente que me quiere fue.

 

¿Y cómo se siente?

Bien. Ya les dije a todos mis amigos, ya pasé la mitad del río. La idea es llegar hasta los 80, hasta allí está bueno, para qué le vamos a pedir más a Dios.

 

¿Lo llamaran a ser técnico de la Selección Colombia cuando renunció ‘Bolillo’ Gómez?

No, yo no estoy en la lista. Yo estoy tranquilo así. Ya escogí mi vida, es otra vida, y así estoy bien, gracias a Dios. Le hago fuerza a la Selección Colombia desde la barrera”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jaque del ajedrez Santandereano, segundo en nacional equipos

 

En la capital de la Montaña se vivió la fiesta del ajedrez colombiano con el torneo Nacional por Equipos, organizado por la federación colombiana, donde la delegación santandereana ocupó el segundo lugar.

 

Los locales al final se impusieron en el evento, y los santandereanos cumplieron muy buena actuación con un equipo integrado por el Maestro Fide Pablo Alexánder Ruiz, Sebastián Sánchez, Jorge Martínez y Julián Martínez, los mejores ajedrecistas del departamento.

 

Excelente la participación  individual, pues Pablo Ruiz y Sebastián Sánchez sólo perdieron una partida y de seis puntos jugados, ganaron cinco.

 

Quienes creen que ‘El Pibe’ Valderrama ha dejado de jugar, se equivocan. El malabarista del balón es un artista fuera de la cancha. Elude las preguntas como evadía la marcación en la zona de candela.

 

Con frases cortas, como sus pases, gambetea la pregunta más incisiva. Y cuida su vida privada como protegía el balón con su cuerpo.

 

Reservado al extremo, de histórico jugador nacional se sabe casi todo. Pero al hombre, lo conocen pocos.

 

Pocos como el periodista barranquillero Fabio Poveda Ruiz, quien heredó de su padre, el desaparecido periodista Fabio Poveda Márquez, la linda amistad que tenía con Carlos Valderrama padre, el popular ‘Jaricho’, y ese clan futbolístico de Pescaíto y la cancha La Castellana.

 

Muy joven, ‘El Pibe’ se casó con Claribeth Galván, una guajira con quien tuvo tres hijos: Alan, que jugó fútbol pero se retiró; Kenny, que estudia y juega en el equipo de la Universidad Autónoma del Caribe; y Carlos Alberto, el ‘gringo’ de la familia porque creció en Tampa, Florida, y salió basquetbolista.

 

De su segunda unión, con la costeña Elvira Redondo, con quien vive hace varios años en EE.UU., tiene a las mellizas Stéphany y Carla, que ya son unas señoritas y las niñas de sus ojos.

 

Y es papá de Carlos Alberto, un hijo extramatrimonial que ‘El Pibe’ reconoció con demanda de por medio. Curiosamente es muy parecido a él, se llama igual y a sus 19 años juega en la división Sub 20 de Santa Fé en Bogotá.

 

“Él es un gran padre, no es meloso, pero su cariño lo expresa de manera diferente: está muy pendiente de todos sus hijos, los llama, siente un amor impresionante por ellos”, dice Poveda.

 

‘El Pibe’ vive viajando para cumplir contratos como imagen de eventos o productos.

 

A sus 50 años recién cumplidos, el hijo de Juana Palacio y Carlos Valderrama ‘Jaricho’, se mantiene en forma trotando a diario, pero no se somete a la dictadura del gimnasio. Y le ‘pega’ al béisbol y al básquet.

 

Como dato curioso: “Le encanta la salsa, más que la música vallenata. Su artista preferido es Tito Rojas y le gusta tomarse sus whiskies o sus cervezas cuando es la ocasión”, dice Édgar Pimienta, sobrino de su primera esposa, Claribeth.

 

Pimienta lo recuerda con especial afecto desde cuando vivió con ellos cuando ‘El Pibe’ jugaba con el Deportivo Cali.

 

El DT de su propia vida

 

Pibe, ahora mueve sólo contratos publicitarios, ¿no?

Gracias a Dios me está yendo bien, esperemos que el teléfono siga sonando. Estoy bien, la gente pasa pendiente de mí y yo también de ella, gracias al Señor.

 

¿Qué sitios nuevos lo han impactado?

Ya no me impacta nada. He viajado tanto que ya voy, hago mi compromiso y quiero regresar a Colombia. Claro que es bueno conocer otra cultura, otra gente, me divierto, pero siempre quiero volver al país.

 

¿Cómo era ‘Jaricho’ como papá?

Mi papá siempre fue exigente, disciplinado, exigía mucho cumplimiento, pero gracias a Dios nos guió bien a todos.

 

¿Y alguna vez lo castigó?

Claro, varias veces, usted sabe que uno tiene épocas y va aprendiendo.

 

¿Cómo le fue de estudiante?

Me iba bien en matemáticas, y era malo en filosofía; en filosofía siempre me quedaba porque me ponían a hablar, y usted sabe que yo no hablo mucho (risas).

 

¿Muchas travesuras?

 

Uhhh, la gente, los amigos y las amigas que estudiaron conmigo todavía se acuerdan. Éramos un grupo como de seis muchachos muy desordenados, pero buenos estudiantes, no éramos malos.

 

Háblenos de sus hijos futbolistas...

Kenny está en la Autónoma y está jugando, está peleando el puesto. Alan no jugó porque se lesionó en Argentina, estuvo por el Cali dando vueltas y no pudo llegar por eso. Al otro le gusta el básquetbol y a las niñas sí les gusta el fútbol.

 

¿Qué consejos les da?

Que tengan disciplina y, cuando tengan la oportunidad, la aprovechen. Ahí no importa si son hijos de ‘El Pibe’ o primos del Didí: tienen que demostrar que pueden y que tienen condiciones, o se quedan por fuera. Les repito: cuando les den chance, aprovechen, porque el fútbol es de oportunidades.

 

¿Con qué jugadores ha forjado una mayor amistad?

Nos vemos con la mayoría de los excompañeros del Mundial, tenemos la oportunidad de estar de comentaristas y siempre nos vemos en la sala de prensa y disfrutamos el momento, jugamos partiditos también y nos divertimos un rato, por eso estamos esperando que Colombia vuelva al Mundial para divertirnos más.

 

¿Y con Bernardo Redín?

Es mi amigo, estamos hablando continuamente, tenemos una amistad muy grande, no sólo dentro de la cancha sino fuera de ella. En estos días tuve la oportunidad de hablar con Berna, siempre seguimos pendientes el uno del otro.

 

¿Se ve con las estrellas nacionales Shakira, Carlos Vives, Juanes?

Con Carlos nos vemos cada año y jugamos un partido en Pescadito. Y también en el Country Club tenemos otro partido, él siempre va. A Shakira tengo como dos años que no la veo. Con Juanes nos encontramos hace como tres años en España. Y con el Joe me vi la última vez en el aeropuerto en diciembre.

 

Su paso por el Deportivo Cali lo marcó para siempre...

No tengo sino agradecimientos, me gusta venir a Cali porque me invitan, vengo a dar vuelta a algunas cositas que dejé por acá. Normalmente vengo siempre en diciembre, pero estoy bien, contento, siempre agradecido con la gente del Cali porque aquí me fui formando como persona porque fue una época complicada, pero la gente me ayudó mucho y salí adelante.

 

En su campaña con Samsung apoya a los jóvenes deportistas, pero a usted le tocó diferente...

No sólo a mí sino a todos; me tocaba hacer rifas. El técnico nos hacía una prueba y dejaba 25 jugadores, pero no teníamos equipaje, entonces hacía una rifa de abanicos (ventiladores), vendíamos la boleta para comprar la camiseta y la pantaloneta.

 

¿Qué lujos se da ahora? ¿Qué lujos me doy? Que hago lo que me da mi gana. Tengo la facilidad esa: me quiero ir a pasear, cojo la familia y me voy a pasear. Es un lujo que me doy; no tengo horario, el horario me lo pongo yo y no tengo jefes, que es lo más bacano. Y cuando me contratan, les digo: trabajo en semana, pero sábado y domingo es para mi familia, me quiero quedar en la casa. Esa es otra libertad que tengo.

 

¿Qué tan religioso es? Voy cuatro veces al mes a la Iglesia, un día cada semana.

 

¿Cuál fue la última vez que se confesó?

 El viernes.

 

¿Y el padre lo absolvió? No, yo en eso estoy bien, me porto bien todavía...

 

¿Le toca espantar mucha fanática?

No, al contrario, me han tratado bien. Eso es normal, la foto, el autógrafo...

Lo más excéntrico que le han pedido...

Me ha tocado ponerles mi autógrafo a veces en la teta, en la nalga.

 

¿Cómo celebró sus 50 años?

Bacano, uyyyy, lo festejamos con la familia. El 2 de septiembre me tocó por fuera porque estaba viajando (Canadá), con compromisos, pero cuando regresé me la desquité, hicimos una fiesta en Santa Marta con toda la familia, todos los amigos. Esas son de esas fiestas que uno tiene que celebrar con la familia y los amigos cercanos, así que fue una rumba buena. Lo importante fue que la gente que quiero y la gente que me quiere fue.

 

¿Y cómo se siente?

Bien. Ya les dije a todos mis amigos, ya pasé la mitad del río. La idea es llegar hasta los 80, hasta allí está bueno, para qué le vamos a pedir más a Dios.

 

¿Lo llamaran a ser técnico de la Selección Colombia cuando renunció ‘Bolillo’ Gómez?

No, yo no estoy en la lista. Yo estoy tranquilo así. Ya escogí mi vida, es otra vida, y así estoy bien, gracias a Dios. Le hago fuerza a la Selección Colombia desde la barrera”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jaque del ajedrez Santandereano, segundo en nacional equipos

 

En la capital de la Montaña se vivió la fiesta del ajedrez colombiano con el torneo Nacional por Equipos, organizado por la federación colombiana, donde la delegación santandereana ocupó el segundo lugar.

 

Los locales al final se impusieron en el evento, y los santandereanos cumplieron muy buena actuación con un equipo integrado por el Maestro Fide Pablo Alexánder Ruiz, Sebastián Sánchez, Jorge Martínez y Julián Martínez, los mejores ajedrecistas del departamento.

 

Excelente la participación  individual, pues Pablo Ruiz y Sebastián Sánchez sólo perdieron una partida y de seis puntos jugados, ganaron cinco.

 

 

Publicada por: COLPRENSA
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