El blanco debe apurar
Curiosa historia la del Real Santander. Siempre ha tenido que convivir en medio del anonimato propio de una ciudad donde solo vemos por los ojos del Atlético Bucaramanga.
Su directiva batalla en soledad con discreción y perfecto orden construyendo las bases de un club de fútbol integral. Gran estructura de divisiones menores, jugadores que asoman en selecciones nacionales como el caso de Fredy Flórez, quien se suma a la escuadra nacional sub 20 de ‘Piscis’ Restrepo, y otros valores que se proyectan de modo firme en primera división como el caso de ‘El Tiburón’ Sergio Romero y su traspaso al Once Caldas con buen augurio.
Convivir en medio de un ambiente que respira y solo ve por el color amarillo del Bucaramanga no es fácil. Sin embargo entender que, el inmediatismo supone declinar ante semejante oponente, no debe ser razón para postrarse en su misión de construir equipo de relieve, que debe ser el salto a dar en el inmediato horizonte.
Conozco de cerca su estructura y puedo dar fe que si hay un equipo serio y organizado en Colombia en la segunda división, ese es el Real Santander, de hecho superando a muchos de primera división.
Todo bien salvo por un detalle: Requiere construir urgente afición. Y eso se consigue ganando el campeonato. Pequeños triunfos semanales, buen juego vistoso, proyección de jugadores no alcanza para solventar el caparazón en el cual se fundamenta un equipo: Su hinchada.
Hay que aprovechar la estructura organizada que hay para inyectar el recurso necesario para ser candidato a pelear el ascenso para el año 2013.
Un equipo con ilusión de ascenso pescará hinchas jóvenes quienes serán los que alimenten y continúen la pasión blanca con el paso de los años. Pero esos llegan con una campaña ganadora.
Convivir con un vecino que se lleva todas las miradas como le pasa al Real Santander con el Bucaramanga solo tiene un desenlace exitoso, y este es, sí y solo sí se pelea el Campeonato. Para pelear el Torneo se requiere dinero. Tendrán que hacer un esfuerzo sus socios, ojalá con el apoyo de la empresa privada de la región que tenga afinidad con sus propios accionistas. La inyección económica urge para armar un equipo candidato al título y más teniendo en cuenta que los días aciagos del vecino son parte del pasado.
La Ciudad requiere que sus dos equipos profesionales jueguen en primera división. Si Bucaramanga ahora está encaminándose sobre esa premisa, también el Real Santander debe ponerse en la misma órbita. Tienen como hacerlo, y de paso construir afición que se renueve con el tiempo. Es cuestión de querer. Y querer es poder.
¿Está claro?
Hasta la próxima…


