Lunes 20 de Febrero de 2017 - 12:01 AM

Atlético Bucaramanga empató y todavía no convence

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César Flórez / VANGUARDIA LIBERAL
Atlético Bucaramanga encontró en el juego aéreo la mejor forma de hacerle daño a Envigado. El cuadro ‘leopardo’ no tuvo profundidad y sufrió más de la cuenta para empatar 1-1 contra los ‘naranjas’, en un partido correspondiente a la cuarta jornada de la Liga Águila I de 2017.
(Foto: César Flórez / VANGUARDIA LIBERAL)
Colprensa / VANGUARDIA LIBERAL
Después de cuatro jornadas de la Liga Águila I de 2017, Atlético Bucaramanga acumula cuatro unidades y se encuentra por fuera del grupo de los ocho mejores.
(Foto: Colprensa / VANGUARDIA LIBERAL)
Atlético Bucaramanga empató anoche 1-1 en calidad de local ante Envigado y dejó escapar la oportunidad de acercarse al grupo de los ocho mejores de la Liga Águila I de 2017.

Atlético Bucaramanga salvó un punto en un partido que necesitaba ganar ante Envigado.

Un tanto, por la vía aérea de Jeison Palacios (70’), evitó que aumentara la crisis futbolística de un ‘leopardo’ que encontró en el amor propio las respuestas que no llegaron desde lo futbolístico.

El defensor central, que hizo su presentación oficial con la camiseta ‘amarilla’, impactó con la cabeza un cobro de costado enviado por Yulián Mejía y, de paso, acabó con una racha negativa de 264 minutos sin anotar por parte del cuadro búcaro.

Fue la igualdad del Atlético, que lució nublado: errático en la entrega, sin profundidad y con desconcentraciones defensivas.

La enfermedad del ‘leopardo’ está diagnosticada. No es profundo en el frente de ataque y cuando pierde la pelota queda descompensado en defensa.

Contra los ‘naranjas’, los santandereanos encontraron en el juego aéreo su mejor arma de ataque, siendo que muy pocas veces logró maniatar al rival con acciones hilvanadas por el piso.

El primer tiempo fue para el olvido. Los silbidos y la molestia de la afición que asistió al estadio Álvaro Gómez Hurtado de Floridablanca así lo evidenció.

Los orientados por Hárold Rivera asumieron un rol protagónico, pero más allá de la tenencia de la pelota, no consiguieron inquietar al contrincante, excepto por un tiro libre de John Pérez y un cabezazo de Diego Peralta.

En la primera llegada, los antioqueños anotaron. Yuber Asprilla (el más desequilibrante) filtró un balón en la zaga para que Juan García (29’) convirtiera el 1-0.

En ese instante, el ‘leopardo’ ya no contaba con su armador, Pérez, quien abandonó la cancha por lesión.

Sin un 10 como referente, Bucaramanga no encontró el norte y, por poco, se salvó del segundo tanto.

En la segunda parte, Yulián Mejía ingresó al campo y asumió la responsabilidad de conducir al equipo.

Con una alta dosis de actitud, juego por las bandas y centros al área, el Atlético presionó a Envigado y encontró la igualdad a través de la testa de Palacios.

Los ‘leopardos’ salvaron un punto en casa, pero siguen dejando dudas que deben ser despejadas en los siguientes cotejos, pues luego de cuatro jornadas están en deuda, tanto deportiva, como matemática, teniendo en cuenta que apenas suman cuatro unidades de 12 posibles.

Lea también: Estas son las estadísticas del empate 1-1 entre Atlético Bucaramanga y Envigado

¿POR QUÉ EMPATÓ BUCARAMANGA?

Porque careció de volumen de ataque.

Porque no fue profundo a la hora de atacar.

Porque cuando perdió la pelota dejó demasiados espacios en el sector defensivo.

Porque se encontró con un Envigado que no aprovechó las ventajas que le dejó el contrincante.

Porque en la pelota quieta encontró la principal arma de ataque, mediante esa vía generó las opciones de gol.

Porque en el segundo tiempo adelantó las líneas y con más actitud que fútbol, se acercó a la portería del equipo ‘naranja’.

Porque en el segundo tiempo encontró más manejo de balón con Yulián Mejía.

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Publicada por: JULIÁN PATIÑO MONSALVE
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