Jueves 12 de Julio de 2018 - 12:01 AM

Croacia, ‘campeón mundial’ del coraje

Croacia, de la mano de Luka Modric, superó 2-1 a Inglaterra en un dramático partido, y disputará, ante Francia, la primera final de su historia. El elenco ‘ajedrezado’ empezó perdiendo las tres series de eliminación directa, pero al final salió adelante.

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EFE / VANGUARDIA LIBERAL
Mandzukic convirtió el gol más importante en la historia del fútbol croata. El delantero le ganó la espalda a los zagueros ingleses y de pierna izquierda envió el balón a la red para poner a celebrar a su país.
(Foto: EFE / VANGUARDIA LIBERAL)
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Modric y Madzukic se unen en un abrazo que refleja el valor de la selección croata.
(Foto: EFE / VANGUARDIA LIBERAL)

Quiso filtrar un balón como habitualmente lo hace en el Real Madrid, pero ya las piernas acusaban el cansancio de tres alargues consecutivos, y cayó al césped del Estadio Luzhnikí de Moscú.

Pero la vida le enseñó que contra la adversidad, el mejor antídoto es la persistencia.

Se levantó como un rayo y corrió tan fuerte como cuando tuvo que huir con su familia de la guerra croata, que le llegó a casa en 1991 cuando apenas tenía 5 años, y se barrió como un defensor central para evitar el contraataque de Inglaterra.

Luka Modric es el reflejo de la actual selección de Croacia, que por primera vez en su joven historia clasificó, contra todos los pronósticos, a la final del Mundial de Rusia 2018.

Un exquisito mediocampista que tiene la capacidad de transformarse en el mejor recuperador de pelota, en el mejor elaborador de juego, en el mejor pase gol y en el de mejor remate de media y larga distancia.

Así fue Croacia, que muy temprano se fue abajo con el magnífico tiro libre de Kieran Trippier (5’), pero poco a poco hizo valer su juego.

Primero, emparejó las acciones a pura lucha. Se fue encima de su adversario y encontró el premio gracias a Ivan Perisic (68’), que aprovechó una desatención defensiva de una selección inglesa que fue superior en el primer tiempo, pero que prefirió cuidar la mínima ventaja, en lugar de ir por más.

Con la igualdad, los ‘ajedrezados’, que ya no querían vivir a la sombra de la escuadra de Davor Suker que fue tercera del mundo en 1998, sacaron a relucir, además de su enorme corazón, el fútbol que tiene a sus jugadores en los principales clubes del mundo.

Con apertura de cancha, tenencia de pelota, presión y profundidad, los croatas inclinaron la cancha.

Parecía que el elenco que jugaba el tercer alargue consecutivo, antes contra Dinamarca y Rusia, era Inglaterra y no Croacia.

A los ‘tres leones’ le pesaban las piernas, no lograban hilvanar jugadas de ataque y cometían errores en la salida de su campo.

Modric y compañía, más experimentados, olieron la sangre. Con las últimas reservas de energía continuaron su camino hacia la final y a través de Mandzukic (109’) encontraron el atajo para evitar ir a los penaltis.

Ahora Francia, más descansada, espera a un rival que acusa noventa minutos más de fútbol, pero que tiene el corazón y el coraje para superar las dificultades.

EL ANÁLISIS DE LOS PROTAGONISTAS

El seleccionador croata Zlatko Dalic subrayó ayer que “el corazón, el carácter y el orgullo” fueron factores determinantes en el triunfo, por 2-1, logrado por la escuadra ‘ajedrezada’ ante la de Inglaterra en la segunda semifinal del Mundial de Rusia 2018. El DT reconoció que la clasificación de Croacia es justa.

El seleccionador de Inglaterra, Gareth Southgate, se mostró dolido y decepcionado por la derrota ante Croacia en la semifinal del Mundial, pero destacó que su equipo, del que casi nadie esperaba que llegara tan lejos, se ha convertido en un conjunto ganador en este torneo, luego de clasificar a las semifinales.

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Publicada por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ
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