Sábado 01 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

Soplan vientos de reactivación de la construcción en Bucaramanga

Después de dos años de desaceleración de la actividad edificadora en Bucaramanga y el área metropolitana, el segundo semestre de este año ha empezado un proceso de reactivación de la construcción en esta zona del país, por el mejoramiento de las condiciones económicas, sociales y políticas.

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Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL
(Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL)

A partir de este segundo semestre de 2018 la actividad edificadora empezará un franco proceso de reactivación en Bucaramanga y su área metropolitana, porque así lo hacen prever los indicadores económicos y sociales del país que están en terreno positivo, coinciden en afirmar empresarios y dirigentes gremiales del sector de la construcción

El gerente de la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol Santander, Sergio Luna Navas, explicó que la actividad edificadora está saliendo de unos de esos duros ciclos de recesión, y ya se empieza a dinamizar por las buenas condiciones sociales y económicas que se registran en la región.

Las cifras más bajas
En el primer semestre de 2018 el sector de la construcción registró una caída del 26% en el área aprobada para construir en Bucaramanga y su área metropolitana con relación al mismo período de 2017, registrándose la cifra más baja en esta actividad en los últimos 10 años.

Según datos entregados por Camacol Santander, en el primer semestre de este año se aprobaron 253.680 m2 para construir 103 viviendas unifamiliares, 1.247 unidades multifamiliares y establecimientos para comercio, oficinas y otros servicios. Entre tanto, en el primer semestre de 2017 se aprobó la construcción de 342.852 m2 para 79 unidades unifamiliares, 2.048 multifamiliares, más otros inmuebles.

Optimismo bien fundamentado
Las expectativas de un futuro promisorio para la industria de la construcción en Bucaramanga y su área metropolitana se basan en la dinámica propia de esta actividad y el mejoramiento de las condiciones económicas, políticas y sociales del país y de la región.

El vocero de Camacol en la región expresó que desde 2004 la actividad edificadora en Bucaramanga y área metropolitana, expresada en área licenciada o aprobada para construir, presentó un crecimiento progresivo año a año hasta 2015, cuando registró su pico más alto de la historia con la aprobación de un millón 704 mil 420 m2, mientras que en 2004 el área aprobada fue de 452 mil 377 m2.

A partir de 2016 diversos factores incidieron en la disminución de la actividad edificadora, entre ellos la crisis económica mundial por la caída de los precios internacionales del petróleo, la desconfianza inversionista, la reforma tributaria de 2016 y los casos de corrupción que se develaron en el país, como Odebrecht y los carteles de la justicia, alimentos para escolares y la salud, entre otros, hechos que de una u otra forma afectaron la situación económica de los colombianos.

Concretamente en Bucaramanga, un factor que frenó la aprobación de licencias para construir en la meseta y otros sectores de la ciudad fue el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de 2014, que impone exigentes condiciones a la actividad constructora para generar un desarrollo urbanístico ordenado en la ciudad, con más espacio y mejores condiciones ambientales para la gente.

Otro factor que afectó la construcción fue la incertidumbre política que vivió el país entre finales de 2017 y el primer semestre de este año, debido a que las personas aplazaron su decisión de compra de vivienda ante el temor de ser expropiados si ganaba las elecciones presidenciales el candidato de la izquierda.



La ‘mala hora’ ya pasó
“El período más duro de la economía en Bucaramanga se vivió el primer semestre de este año por el cuento de amenaza de expropiación si llegaba a la Presidencia de la República un candidato de izquierda. Eso ya pasó y ahora hay mucha esperanza que este segundo semestre sea más positivo para el sector de la construcción”, manifesta Adriana Serrano, vicepresidenta de Fénix Construcciones.

Respecto al POT de 2014, la dirigente empresarial dijo que “cuando se acabe de construir el área licenciada antes de entrar en vigencia el POT de 2014, se empezará a ver una ciudad con un desarrollo urbanístico muy diferente a la construcción de grandes edificios en predios pequeños. La meseta tendrá un desarrollo urbano más armónico, pero la reactivación de la construcción será lenta”.

Positivos indicadores
El gerente de Sumas Construcciones, Federico Gómez, afirma que se avecinan buenos vientos para la construcción, porque “se está recuperando la economía, se tienen tasas hipotecarias históricamente bajas, los indicadores de confianza son positivos, la inflación está controlada y el precio del petróleo se recupera”.

Otra señal positiva del sector constructor, según este empresario, es que a partir de los últimos meses “se venden más unidades de vivienda y se lanzan menos proyectos nuevos, situación que ha equilibrado la oferta y la demanda. Lo importante es que los constructores se ajusten a la demanda del mercado, para que los proyectos que se construyan se vendan en el tiempo previsto”.

Además de los alentadores indicadores económicos, la estabilidad política y el restablecimiento de la confianza, Bucaramanga y los municipios del área siguen siendo atractivos para la compra de vivienda e instalación de empresas y establecimientos comerciales por su buen clima, excelentes servicios públicos,  buenas vías y buenos centros de salud y educación, por lo que la gente prefiere vivir en esta zona del país, factores que auguran un futuro promisorio para la actividad edificadora.

El peso de la construcción
La industria de la construcción en Bucaramanga y su área metropolitana es una de las actividades que más aporta al desempeño económico de la región, según el Dane.

En 2017, el sector de la construcción aportó al Producto Interno Bruto (PIB) de Santander $4.466 millones, equivalente al 12%, solo por debajo de la industria manufacturera, 16%,  el comercio, 13% y la administración pública; educación y de servicios sociales, 11,6%.

Otros sectores que aportan significativamente al PIB son las actividades inmobiliarias ($4.249 millones), agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca ($3.933 millones) y las actividades profesionales, científicas y técnicas; actividades de servicios administrativo y de apoyo ($3.591 millones).

El pico más alto en los últimos diez años (2008-2017) de la actividad edificadora en Bucaramanga y el área metropolitana fue en 2015 que alcanzó un millón 281 mil 720 m2 aprobados. Le sigue 2011 con un millón 669 mil 266 m2, según cifras de Camacol Santander.

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Publicada por: WILLIAM B. DÍAZ AMADOR
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