Martes 16 de Mayo de 2017 - 12:01 AM

Crecientes amenazan 2 mil hectáreas de arroz en Puerto Wilches

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 Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL
Las Salinas es una región de tierras muy fértiles pero amenazadas por el río Magdalena. Las siembras de arroz se catapultaron en esa zona de Santander desde hace 3 años. Igualmente, en la parte baja de Sabana de Torres se están afectando los cultivos de palma aceitera.
(Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)
Los agricultores solicitan refinanciación de créditos, el principal soporte económico para el desarrollo de esa actividad agrícola en esa zona de Santander.

Las inundaciones que tienen como principal protagonista al Río Magdalena, les están pasando cuenta de cobro a los arroceros de Santander.

Desde hace cinco días los niveles de las aguas se han incrementado sustancialmente al punto de que rompieron las murallas de protección y ya inundaron 1.000 hectáreas de arroz; además, amenazan arrasar otras 2 mil hectáreas más.

La tragedia acontece en el corregimiento Las Salinas, principalment, en la vereda Caño Grande (zona perteneciente a Puerto Wilches), sector que se había constituido en uno de los nuevos epicentros para la siembra de ese grano en Santander.

De acuerdo con Editson Márquez Cárdenas, un joven cultivador que lleva tres años en esa zona adelantando siembras de arroz, hace 5 días las crecientes del Magdalena se han vuelto incontrolables.

“Al rompernos la muralla grande, que era la de contención de las aguas, la situación se volvió incontrolable y dramática”, agregó.

En su concepto, las pérdidas son cuantiosas ya que los costos de producción están por el orden de los $4 millones por hectárea.

“Nosotros tenemos sembradas cerca de 300 hectáreas de las cuales 200 están perdidas en su totalidad”, agregó.

Márquez Cárdenas agregó que en esa zona se tienen cultivos de arroz en todas sus etapas. Unos están recientemente sembrados y otros a punto de recolección.

Según el cultivador, hay sectores donde las aguas han subido dos metros.

Igualmente, las crecientes han arrasado cultivos de pancoger como plátano, maíz, auyama y fríjol, entre otros.

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Volver a empezar

Márquez Cárdenas dijo que esas siembras tienen como soporte económico créditos en varias entidades bancarias.

“No le estamos pidiendo al Gobierno Nacional que nos regale nada; simplemente le solicitamos que nos ayude a refinanciarnos y buscar capital de trabajo para volver a empezar”, agregó.

Finalmente, comentó que para poder sacar la maquinaria recurrirán a la ayuda de un ferry, que la desembarcará en el sector de Barrancalebrija, una zona más abajo.

Se está inundando la palma aceitera

Las inundaciones en la parte baja de Rionegro y Sabana de Torres, Santander, se deben a que el Río Magdalena está en su cota máxima, lo que no permite que entre el cauce de otros ríos, como por ejemplo, Lebrija y Sogamoso, y otros afluentes que convergen en esa región.

De acuerdo con Carlos Ariel Arrieta, inspector del corregimiento de San Rafael de Lebrija, Rionegro, ayer el “Magdalena se desbordó y viene represando toda la región de La Consulta, Montañitas y San José de Los Chorros. Igual está aconteciendo por la zona baja de Sabana de Torres, donde nos han manifestado que hay fuerte creciente en Aguas Negras, Barranco Colorado y San Luis de Magará”.

Según un cultivador de palma de la región quién solicitó omitir su nombre, ya se tienen inundadas unas 800 hectáreas de palma aceitera, cifra que podría ascender ya que la inundación es cada día mayor.

También se han afectado seriamente predios dedicados a la explotación ganadera, al punto de que comenzó la trashumancia de animales.

“La palma al contrario del arroz puede vivir unos días con el agua al cuello. Lo que se dificulta son las labores de recolección y se frena la fertilización”, agregó.

En las inundaciones de 2010 y 2011, las pérdidas económicas que afrontó el sector agropecuario de esa zona fueron incalculables.

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Publicada por: REDACCIÓN AGROPECUARIA
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