Lunes 06 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Biogás y abono de cachaza de caña ganan premio ambiental

A ese concurso se presentan más de 2.000 proyectos en el mundo; pero solo se premian 182 para igual número de países. Por Colombia, el ganador fue un proyecto que obtiene biogás y abono orgánico a partir de la cachaza de la caña.

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Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL
Para los expertos, el sector panelero es ambientalmente insostenible, de ahí que este proyecto conlleve a reutilizar el subproducto más contaminante de ese proceso agroindustrial.
(Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)

La cachaza, un subproducto en la elaboración de panela, tradicionalmente ha tenido un uso: complemento y saborizante en la alimentación de mulas, cerdos y bovinos. Cuando hay sobrantes, ésta es vertida en el primer afluente que se encuentre.

Un proyecto que destina la cachaza para la producción de biogás y, posteriormente, la obtención de un abono tanto para aplicar de manera foliar como en el suelo, permite aprovechar esa materia prima y reconvertirla sin hacerle daño al medio ambiente.

Esa condición llevó a que esta iniciativa fuese la ganadora del Energy Globe Award (le será entregado el 23 de agosto), uno de los premios ambientales más significativos del planeta en la actualidad y que entrega el gobierno de Austria. Resalta las iniciativas que logren energía utilizando fuentes renovables o libres de emisiones.

Detrás de ese proyecto está el tecnólogo santandereano en biomasa energética de la Unab Nestor Angel Niño Mesa, con su trabajo piloto en la agroindustria panelera Santa Bárbara, ubicada en Suaita, utilizando la metodología de codigestión anaeróbica, que consiste en mezclar la cachaza con aguas dulces, estiércoles, residuos de comida y bagacillos, para someterlos a un proceso anaeróbico y de ahí obtener dos productos: biogás (combustible multipropósito) y el digerido que es estimado como uno de los mejores fertilizantes orgánicos del mundo.

Alto porcentaje

De la caña que se procesa en los trapiches, el 4% es cachaza; lo anterior significa que si en una molienda entraron 150 mil kilos de biomasa, se tendrían 6 toneladas de cachaza. De acuerdo a los cálculos, más del 50% se pierde.

“Una parte sirve para alimentación de animales; pero un gran porcentaje se pierde por ser un producto muy perecedero y por el alto volumen no hay donde almacenarlo, por lo que se tiene que verter a los cuerpos de aguas. En pequeñas cantidades, algunas personas la cocinan y obtienen el melote, otro derivado”, agregó Niño Mesa.

Según el investigador, ese proyecto lo puede implementar un pequeño productor y el costo no sobrepasa el $1 millón, mientras que para una empresa puede llegar a los $20 millones.

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Publicada por: REDACCIÓN ECONOMÍA
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