Viernes 31 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Vigilancia diaria si cae zona de contención contra aftosa

Para Fedegán, el contrabando de ejemplares de Venezuela hacia Colombia es el orden de 250 mil bovinos anuales. Tiene como aliado una porosa frontera de 2.400 kilómetros.

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Archivo/VANGUARDIA LIBERAL
Según el ICA, con el levantamiento de la zona de contención los directamente beneficiados son los ganaderos de esa región, ya que podrán movilizar sus animales normalmente.
(Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

A raíz de la presencia de varios focos de fiebre aftosa en el país, en septiembre 2017 el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA (máxima autoridad sanitaria del país), delimitó una zona para la contención de la enfermedad.

Bajo ese “manto” quedaron Cundinamarca, Boyacá, Arauca y dos municipios de Casanare. De esa zona no pueden salir animales para el resto del país por estar bajo la influencia de la frontera con Venezuela, país de donde salieron los animales que contagiaron a Colombia.

El ICA le solicitó a la Organización Mundial de Epizootias, OIE, devolverle el estatus sanitario de libre de aftosa con vacunación a esa región, tras cumplir todos los protocolos sanitarios exigidos.

Para los ganaderos de Santander, la medida se debe dar, siempre y cuando se mantenga una vigilancia estricta de la zona de frontera, con el fin de evitar la entrada de bovinos de contrabando de Venezuela, país que no adelanta ningún programa de vacunación contra esa enfermedad.

Para Jorge Quintero Pimentel, gerente del Frigorífico Río Frío, antes de tenerse la zona de contención de aftosa, de esa región anualmente salía el 8% del consumo anual de Santander; es decir, unos 12 mil ejemplares.

“Sin lugar a dudas, es una oportunidad para obtener materia prima, máxime ahora que las exportaciones están tomando el rumbo normal; sin embargo, los controles en la línea de frontera deben ser muy estrictos, para evitarnos problemas como los acontecidos en julio del año anterior”, agregó.

Hay ganado represado

Según Julio César Robles, gerente del Frigorífico Vijagual, al abrir la zona de contención se tendría una mayor oferta de ejemplares, pues ellos tienen ganados represados, que no han podido sacar.

En su concepto, es una buena oferta de materia prima; pero estimó que se tendría un riesgo latente si los controles de las autoridades nacionales no son milimétricos.

“Ante la oferta de ejemplares, muy seguramente habrá una nivelación de precios. Por ejemplo, en Córdoba se paga por el kilo de novillo gordo en el potrero a $4.200; mientras que en esta zona se tasa entre $4.350 y $4.400”, agregó.

Retomando negocios

Quintero Pimentel, quién se encuentra en Chile, expresó que se están retomando negociaciones con varios almacenes de cadena e importadores de carne de ese país, para adelantar transacciones cárnicas. Para el Frigorífico Vijagual, empresa de Santander, el mercado chileno es muy atractivo, por tres razones fundamentales: es compensado (demandan un alto porcentaje de cortes), la cercanía y de alto poder adquisitivo per cápita. Como se recordará, Río Frío perdió el año anterior negocios con Chile por US$2 millones mensuales por los problemas de aftosa en el país.

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Publicada por: REDACCIÓN ECONOMÍA
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