Ley de Insolvencia: salvavidas cuando las deudas ahogan | Negocios | Vanguardia.com
Domingo 16 de Julio de 2017 - 12:01 AM

Ley de Insolvencia: salvavidas cuando las deudas ahogan

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 Banco de Imágenes / VANGUARDIA LIBERAL
Si se incumple el acuerdo de pago con sus acreedores, pierde el derecho a volver a usar este recurso de por vida.
(Foto: Banco de Imágenes / VANGUARDIA LIBERAL)
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Según Asobancaria, este recurso se usa cuando una persona no pueda cumplir con las obligaciones.
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Acogerse a esta normativa le permite cumplir con sus acreedores, sin poner en riesgo su sustentabilidad ni la de su familia; pero se trata de un recurso extremo, es decir, aplicable cuando en verdad tiene el agua en el cuello.

Germán Cruz* es un técnico de electrodomésticos que a punta de créditos personales ha tratado de sacar adelante su negocio; sin embargo, en este punto sus deudas lo agobian y no tiene actualmente cómo pagar. Una de las opciones que según ha investigado, para su situación, es declararse en quiebra, o acogerse a la Ley de Insolvencia de Persona Natural.

Según Asobancaria, este es un recurso que se usa cuando una persona no pueda cumplir con las obligaciones y haya entrado en mora con dos o más acreedores: “la ley ha previsto un salvavidas de último recurso mediante la llamada Ley de Insolvencia, que confiere a las personas naturales la posibilidad de reajustar con sus acreedores un plan de pago favorable, dado que su situación financiera presente le impide cumplir a cabalidad con sus obligaciones crediticias”, explican voceros de la entidad.

Esta norma se constituye en un reconocimiento y una protección normativa que se le hace al deudor que ha sufrido un revés económico, para que pueda lograr un acuerdo sobre el plan de pago con respecto a sus acreedores, y de esta manera impedir que se adelanten procesos ejecutivos en su contra que pongan en riesgo su patrimonio, como por ejemplo embargos.

Acogerse a esta norma no es complicado, de hecho, a partir de la Ley 1116 de 2006, el propósito de la legislación ha sido servir de auxilio a las personas naturales; sin embargo, el desconocimiento, la falta de información y de orientación, no le ha permitido ser más efectiva, según algunos juristas.

Una de las vías para ampararse en la Ley de Insolvencia de Persona Natural No Comerciante es a través de los Centros de Conciliación del domicilio del deudor, donde el trámite es gratuito, en cuyo caso “el primer paso es la aceptación de la solicitud en dicho despacho, en el que se establecerá el término para negociar dentro de los próximos 60 días, a partir de la fecha de solicitud, prorrogable por 30 días más, a petición del deudor y del acreedor”, explica Miguel Ramírez, asesor de Colombia Legal Corporation.

El segundo paso es la audiencia, la cual se lleva a cabo a los 20 días de iniciado el procedimiento: “Allí se hace la verificación del pasivo y consideración del acuerdo de pago. Si hay diferencias sobre las acreencias decide el Juez Civil Municipal”, detalla el experto, al agregar que por último viene el acuerdo, que se celebra en audiencia, con voto del deudor y dos o más acreedores con el 50% del monto de las acreencias; el plazo para honrar las deudas no puede superar los 5 años y no implica novación.

Paola Gordillo, abogada comercial, asegura que la Ley de Insolvencia es un recurso valioso para los ciudadanos, pero advierte que no debe ser usado como mecanismo para evadir pagos: “tenga en cuenta que esta legislación ha sido prevista como un último recurso, por lo que sólo se puede recurrir a este mecanismo una vez cada cinco años y si se descubre fraude, como suministrar datos falsos o incompletos, documentos falsificados o si se finge separación de bienes con el cónyuge, se califica como crimen financiero, y acarrea cárcel de 1 a 6 años”.

La abogada también resalta, con énfasis, que si se incumple el acuerdo de pago que el deudor pactó con sus acreedores, pierde el derecho a volver a usar este recurso de por vida.

Respuestas claves

Representantes del Ministerio de Justicia y Asobancaria

explican algunos detalles de esta norma, y cómo acogerse

a ella:

- ¿Para qué sirve?

- Para negociar sus deudas a través de un acuerdo con sus acreedores para obtener la normalización de sus relaciones crediticias. Convalidar los acuerdos privados a los que llegue con sus acreedores y liquidar su patrimonio.

- ¿Quiénes se pueden acoger?

- Estos procedimientos sólo serán aplicables a las personas naturales no comerciantes que tengan la condición de controlantes de sociedades mercantiles o que formen parte de un grupo de empresas, cuya insolvencia se sujetará al régimen previsto en la Ley 1116 de 2006.

- ¿En qué momento se pueden acoger a la Ley de Insolvencia?

- Cuando se encuentre en cesación de pagos, es decir, que incumpla el pago de dos o más obligaciones a favor de dos o más acreedores por más de 90 días, o contra el cual cursen dos o más procesos ejecutivos o de jurisdicción coactiva.

- ¿A dónde debe acudir?

- Se podrá tramitar a través de los consultorios jurídicos de las universidades, centros de conciliación de las alcaldías y de entidades públicas, entre otras, donde el servicio es gratuito, siempre y cuando el monto de la deuda no supere los 53,5 millones de pesos. Si la deuda supera este monto se deberá recurrir a Cámaras de Comercio y notarías, en las que habrá que pagar unas tarifas que determina el Ministerio de Justicia.

Pasos y recaudos

D e acuerdo con Asobancaria, al momento de acogerse a la Ley de Insolvencia, debe realizar un informe detallado que incluya los siguientes insumos:

* Descripción de las causas que llevaron a la situación de insolvencia económica.

* Relación completa y actualizada de los acreedores y los activos.

* Certificación expedida por un Contador Público Independiente, en la que deje constancia del cumplimiento de los requisitos previstos en esta Ley.

* Certificados de ingresos.

* Informe sobre los gastos de supervivencia que tiene el deudor y las personas que tiene a su cargo. Y la información sobre si tiene o no sociedad conyugal.

* Para las personas que tienen demandas judiciales, estas tienen que anexar el material de los procesos judiciales en su contra o los procedimientos de carácter patrimonial.

* El deudor podrá incluir dentro de su propuesta de negociación de deudas el intercambio de activos propios como fórmula de pago parcial o total de una o varias de sus obligaciones.

* Debe calcular el monto que se compromete a pagar durante el proceso, sin que esto afecte la subsistencia del deudor, la de su familia y la conservación de sus bienes.

* Inicialmente, se podrá tramitar a través de los consultorios jurídicos de las universidades, centros de conciliación de las alcaldías y de entidades públicas, entre otros, donde el servicio es gratuito, siempre y cuando el monto de la deuda no supere los 53,5 millones de pesos.

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Publicada por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL, BOGOTÁ
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