Domingo 29 de Abril de 2018 - 12:01 AM

Moneda a moneda se llena la alcancía

El ahorro es fundamental en las familias. Para los expertos se constituye en una cultura que, además de ser favorable, es esencial para cumplir metas financieras, sueños, planes e incluso nos salva en momentos difíciles.

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Banco de imágenes / VANGUARDIA LIBERAL
Puede guardar el dinero en la alcancía o debajo del colchón, en especie (animales, materiales), en un fondo familiar, una cadena, recurriendo a un fondo de empleados, cooperativa, fondo de pensiones o en las entidades bancarias.
(Foto: Banco de imágenes / VANGUARDIA LIBERAL)

Hay diferentes formas de ahorrar, y aunque algunos, por ejemplo, dejan en sus cuentas el 10% de sus ingresos para capitalizarse, otros prefieren hacerlo día a día usando las tradicionales alcancías. Pero ¿Cómo lograrlo? Para Gerardo Sánchez, experto en finanzas personales, el primero de los secretos es la constancia y la disciplina.

“De nada sirve tener el famoso marranito o la cuenta de ahorro diario si no le metes dinero. Siempre que tengas el billete, la moneda o lo que te has propuesto ahorrar, hazlo, pues si usas eso para un café o una gaseosa, ya estás incumpliendo tus sueños”, asegura.

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Por su parte Ramiro Reyes, conferencista en este tipo de temas, asegura una forma en que cualquier persona, sin importar su origen o sus ingresos, puede ahorrar, es a través de la simplificación, que consiste en reducir, reemplazar o hasta eliminar gastos, respetando una regla de oro: ‘Nunca desmejorar la calidad de vida’. Es decir, no se trata de irse a vivir a la casa de tus suegros o tus papás para poder reducir gastos.

“Para que tu ejercicio de simplificación o reajuste de gastos sea certero, primero debes realizar un listado de consumos y establecer en cuáles puede haber reducción, en cuáles sustitución y en cuáles, incluso, eliminación. Recortando los servicios públicos, por ejemplo, puedes reciclar el agua del segundo enjuague de la lavadora: en lugar de que se vaya por el desagüe, puedes recogerla para lavar los baños, el piso, el carro u otros usos diferentes al consumo humano. Evitar la compra de antojos. Por ejemplo, el solo hecho de comer antes de ir al mercado ya hace una diferencia. También puedes escribir una lista en casa y hacer las compras regida estrictamente por ella. Adicionalmente, antes de poner en el carrito de compras las promociones existentes, verifica cuidadosamente las fechas de vencimiento de los perecederos y en el caso de los no perecederos, comprueba si el producto que acompaña la promoción es algo que sí necesitamos”, explica.

Finalmente, todo eso que queda, que te ahorras, debe ir a la alcancía o a la cuenta estipulada para ello.

Debajo del colchón o en bancos

Según Asobancaria existen varias opciones para ahorrar: puede guardar el dinero en la alcancía o debajo del colchón, en especie (animales, materiales), en un fondo familiar, una cadena, recurriendo a un fondo de empleados, cooperativa, fondo de pensiones o en las entidades bancarias. Y aunque cada uno de ellas es válida, existen algunas diferencias entre una y otra, que le pueden dar indicios de cuál es la mejor alternativa. Su elección depende del análisis de las ventajas y desventajas de cada una.

Ahorro informal. Es una forma de ahorrar en la que se guarda el dinero de reserva en una alcancía, en fondos familiares, grupos de autoayuda, cadenas, pirámides, en el colchón o escondido en algún lugar.

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Entre sus ventajas destaca el fácil acceso; los ahorros grupales, como las cadenas y las natilleras propician espacios para compartir y disfrutar en grupo, fomentando la disciplina, la vigilancia y el apoyo entre sus miembros.

Sin embargo, entre sus riesgos sobresale que se está expuesto a pérdida o robo, no gana intereses, se gasta con facilidad, no aporta en la construcción del historial crediticio, y si se pierde, es muy difícil reclamar. En los ahorros grupales, puede existir inestabilidad de los grupos y desacuerdos entre sus miembros.

Ahorro formal. Es una forma de ahorrar en la que se guarda su dinero en reserva en una institución financiera vigilada, controlada y supervisada por una entidad del Estado. Esta entidad garantiza la seguridad de sus ahorros.

Entre sus ventajas destaca que el dinero está seguro bajo la custodia de una entidad regulada, gana intereses, las entidades financieras permiten acceder a distintas formas de inversión para maximizar las utilidades, crear un historial de ahorro que le ayudará a acceder a otros servicios financieros útiles como créditos, y en el remoto caso que una entidad financiera llegara a quebrar, el seguro de depósitos garantiza la devolución de su dinero. Además, en una entidad vigilada usted tiene cómo y a quién reclamar. Entre sus desventajas hay que mencionar que algunas entidades piden un depósito mínimo inicial para abrir un producto de ahorro y algunas entidades cobran comisiones.

Un millón en la alcancía

De acuerdo con Asobancaria, los niños y jóvenes que se les enseña a administrar sus gastos e ingresos, están más preparados para enfrentar el futuro. La primera responsabilidad la tienen los padres y el aporte de otros miembros de la familia también pueden ayudar a educarlos financieramente a formar ciudadanos responsables con el uso de los recursos.

1 Enséñeles el valor del dinero con respecto al precio de los juguetes, la ropa que usan, los útiles escolares, los muebles del hogar y los servicios públicos.

2 Cada vez que esté al alcance, hágales una reflexión sobre lo que les cuesta a los padres comprar y pagar los bienes y servicios.

3 Guíelos sobre las formas más útiles de ahorrar agua y energía, sin duda los servicios públicos más costosos. Siéntese con ellos frente al computador e incentívelos a que busquen en Internet las recomendaciones de expertos sobre las formas más útiles de ahorrar en servicios.

4 Cuando se acerquen fechas especiales como la de sus cumpleaños, navidad, celebración del día de la madre y del padre, amor y amistad o la invitación a una fiesta, ayúdeles a crear conciencia sobre la utilidad y la necesidad de lo que desean o quieren regalar.

5 Enséñeles que algunas veces obsequiar algo creado por ellos mismos puede generar mayor satisfacción que un regalo comprado.

6 En caso que la familia esté pasando por una crisis financiera, hay que asesorarlos para que entiendan la situación y no se excedan pidiendo más de la cuenta en la celebración de fechas especiales.

7 El juego es una de las mejores metodologías para enseñar y acercarse a los niños. Aproveche la existencia de algunos juegos de mesa de finanzas para niños que hay en el mercado para hacerles entender el valor del dinero.

8 Cuando vea que el niño o el adolescente toma una decisión acertada con respecto al ahorro felicítelo e incentívelo a seguir adelante y cuéntele una experiencia propia en la que usted pudo conseguir algo a través de la disciplina del ahorro.

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Publicada por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL, BOGOTÁ
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