Domingo 12 de Febrero de 2017 - 12:01 AM

La Casona, de salón de onces a un restaurante tradicional

La Casona Restaurante está ubicado en el marco de la Plazuela de las Nieves, y es reconocido por propios y turistas como uno de los lugares tradicionales de la Villa de Los Caballeros de San Juan de Girón.

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Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL
Ubicado en el marco de la Plazuela de las Nieves, La Casona Restaurante, es uno de los sitios más exclusivos y tradicionales de la Villa de Los Caballeros de San Juan de Girón.
(Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)
Fabián Hernández/VANGUARDIA LIBERAL
Comida típica santandereana, desde el mute hasta el cabro con pepitoria, hacen parte de la oferta del restaurante.
(Foto: Fabián Hernández/VANGUARDIA LIBERAL)
Fabián Hernández/VANGUARDIA LIBERAL
Los meseros portan trajes típicos característicos de la idiosincrasia santandereana.
(Foto: Fabián Hernández/VANGUARDIA LIBERAL)
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El restaurante cuenta con espacios amplios, con buena iluminación y rodeados de naturaleza.
(Foto: Fabián Hernández/VANGUARDIA LIBERAL)
Fabián Hernández/VANGUARDIA LIBERAL
El pozo de los deseos es uno de los espacios más visitados del restaurante.
(Foto: Fabián Hernández/VANGUARDIA LIBERAL)

Hace más de 50 años, a unas cuantas cuadras del parque principal de Girón, Gustavo Vecino, junto con unos amigos, abrieron las puertas de La Casona, un salón de onces que ofrecía a sus clientes una taza de chocolate de la casa, acompañada de diferentes colaciones típicas santandereanas, ideal para pasar un rato agradable con amigos y familiares.

Fue tan buena la acogida de la gente por el servicio, el ambiente y el sabor de sus comidas, que a petición de los visitantes, ampliaron el servicio en tiempo y productos. Empezaron a ofrecer almuerzos típicos santandereanos, a partir de las 12:00 del mediodía, sin descuidar las onces de la tarde, incluyendo también otras bebidas frías y calientes, así como productos típicos como el tamal y la mantecada.

“Poco a poco, el voz a voz de los clientes se fue multiplicando, y se hizo necesario ampliar el lugar. Mi padre buscó una casa más grande, en donde podía ofrecer otras alternativas de menús y organizar mejor los espacios para la comodidad de los clientes. Ahí estuvo cerca de 18 años, cuando una vez más tuvo que buscar mudar el negocio a esta esquina en donde estamos ahora”, cuenta Carlos Vecino, propietario.

Espacios y comida

Con el respaldo de un nombre ya reconocido, representado en una lista amplia de clientes fijos, quienes han ido multiplicando los nuevos comensales, el restaurante se trasladó al parque de Las Nieves, diagonal a la iglesia, en donde está ubicado actualmente. “Nos gustó esta casa por la ubicación, su estructura, con amplios espacios y la posibilidad de hacer de ella un lugar especial para quienes nos visitan. La Casona, no es sólo un restaurante, es un lugar que brinda sensaciones y experiencias alrededor de la comida, eso fue lo que creó mi padre, y ahora sus hijos seguimos conservando”, anota Carlos.

Con gran imponencia, La Casona restaurante, ubicada en una casa colonial, decorada y amenizada con todo lo que representa nuestro departamento, ofrece a sus clientes ricuras en sus platillos y espacios cómodos, agradables, con buena iluminación y rodeados de naturaleza.

“Para nosotros es muy importante la conservación de todo lo que nos representa y nos distingue de otras regiones, desde los muebles que utilizamos, estilo taburetes, la conservación del techo en bareque, hasta cada detalle en su decoración, candelabros, cuadros, lámparas, la utilización de la piedra en las fuentes, la madera en muebles y decoración, así como en la presentación de nuestros empleados, quienes están vestidos con trajes típicos, y la música tradicional, es nuestro sello de presentación, lo que nos ha convertido en un parador turístico por excelencia”, relata.

La típica carne, en todas sus presentaciones, pasando por cabro, pepitoria, arepa santandereana, rellenas, chorizos, hasta mute y lengua en salsa, son algunas de las variedades que se ofrecen en la carta, que contiene, además, postres típicos de la región como la cuajada con melado, las brevas con arequipe y especiales del día.

Valores agregados

Adicionalmente, La Casona tiene dentro de su establecimiento un espacio visitado por adultos y niños: el pozo de los deseos, en el que los visitantes lanzan una moneda y piden un deseo que esperan se les conceda algún día.

“En este plan, es constante ver a diferentes parejas de esposos o enamorados y hasta niños recreándose con este legado que dejaron a sus descendientes las pasadas generaciones de gironeses. Según nos cuentan, los deseos se cumplen, y por eso, vuelven a visitarnos, todo es parte de las creencias y tradiciones del pueblo”, relata Carlos.

También está el rincón de las pequeñas travesuras, un salón de juegos adaptado para los más pequeños que visitan el restaurante, guiados por una recreacionista, para que los niños se sientan cómodos y los padres, seguros.

Abierto todos los días, La Casona restaurante, reconocido en la región por su comida típica santandereana, también ofrece sus instalaciones para eventos empresariales y celebraciones familiares especiales, como bautizos y matrimonios.

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Publicada por: YENNY RODRÍGUEZ BARAJAS
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