Domingo 26 de Marzo de 2017 - 12:01 AM

Fuente Dorada y La Fuente, productos y servicios de calidad

El cuidado en la calidad de los productos, el buen servicio al cliente y la puntualidad en la entrega de los pedidos son los valores agregados que han mantenido a estos dos negocios, durante tres décadas, vigentes en el sector de los alimentos.

Comparta este artículo ›

César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL
Álvaro Hernández conoce muy bien los procesos de los dos negocios y supervisa personalmente la calidad de los productos.
(Foto: César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL
El restaurante La Fuente está abierto las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
(Foto: César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL
Los platos típicos santandereanos son los preferidos por los clientes.
(Foto: César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
Suministrada Fuente Dorada/VANGUARDIA LIBERAL
La panadería Fuente Dorada ofrece múltiples opciones en repostería para ocasiones especiales, tanto familiares como empresariales.
(Foto: Suministrada Fuente Dorada/VANGUARDIA LIBERAL)
Suministrada Fuente Dorada/VANGUARDIA LIBERAL
La calidad y el sabor de los productos son su carta de presentación.
(Foto: Suministrada Fuente Dorada/VANGUARDIA LIBERAL)
Suministrada Fuente Dorada/VANGUARDIA LIBERAL
Fuente Dorada también ofrece refrigerios para eventos sociales y empresariales.
(Foto: Suministrada Fuente Dorada/VANGUARDIA LIBERAL)

Como dos hermanos gemelos, la Fuente Dorada y el restaurante La Fuente nacieron hace 30 años, cuando Álvaro Hernández decidió comprar los negocios y emprender un camino lleno de dificultades, pero también de muchas satisfacciones.

“La panadería era muy pequeña y se ofrecían los productos básicos, y el restaurante era solo asadero de pollos y funcionaba de 4:00 de la tarde a 2:00 de la mañana. Pero luego de unos años, fuimos ampliando la oferta de productos y el horario de atención en los dos negocios”, relata Álvaro.

Mantenerse los primeros cinco años fue un gran reto, según relata su propietario. Cada negocio tiene un perfil de cliente diferente, con exigencias muy precisas, y para conquistarlo, es necesario trabajar con dedicación y, así, posicionarse en el mercado. “Tomar la decisión de pasar de asadero a restaurante era tomar un gran riesgo e invertir los ahorros, pero así son los negocios. Claro, primero analizamos la zona y vimos que no había (en ese entonces) ese tipo de oferta, y la aproveche”, cuenta Álvaro.

Más productos, más servicios

La respuesta positiva de los clientes con los nuevos productos de panadería y pastelería fue demandando nuevas opciones. “Cada vez, el cliente exige nuevos productos, nuevos sabores, nuevas presentaciones, en fin. Y uno, como empresario, debe estar a la vanguardia de esos cambios. En la panadería, fuimos innovando en la presentación de los productos, cuidando siempre la calidad y el sabor que nos caracterizan”.

El fuerte de la Fuente Dorada dejó de ser el pan aliñado, para darle paso a la pastelería y sus múltiples presentaciones para eventos especiales como matrimonios, cumpleaños, eventos empresariales, entre otros. “El cliente llega con sus ideas para los diseños de los pasteles, y nosotros cumplimos sus deseos, porque estar a la vanguardia es clave para las ventas”, dice.

Como la exigencia cada vez era mayor, Álvaro decidió aceptar una oferta y arrendar el restaurante; sin embargo, cinco años después, al ver que no cumplía con sus expectativas, lo retomó y decidió reformar el lugar y emprender un nuevo camino como desayunadero, que funciona las 24 horas, todos los días.

“Vendemos todo lo relacionado con platos típicos santandereanos, desde los caldos de carne o huevo, acompañados de arepa y chocolate, hasta platos especiales como pepitoria, cola, sobrebarriga, entre otros”.

“Durante estos años, hemos tenido bajas en ventas en los dos negocios, pero siempre hemos buscado estrategias para seguir adelante y no cerrar las puertas, eso sería catastrófico para mi familia, los empleados y sus familias también”.

Innovación y nuevas

tecnologías

“Cada vez es más complicado mantener el negocio a flote, no sólo por la gran competencia, sino porque medidas como la hora zanahoria golpean directamente nuestros negocios. En el restaurante, incluimos recientemente los calentados santandereanos y paisas, que son los más pedidos. Esperemos que esa nueva línea de producto en el menú nos ayude a estabilizar las ventas”, asegura Álvaro.

En cuanto a la Fuente Dorada, que se sostuvo por muchos años como panadería y pastelería, también abrió una nueva línea de negocio: los refrigerios para eventos especiales de empresas, universidades, bancos, colegios, entre otras entidades. “Los refrigerios nos han permitido ofrecer más oportunidades de empleo, recuperar clientes que habíamos perdido y conquistar un nuevo mercado”, dijo.

Como buen empresario, Álvaro Hernández sabe que el voz a voz moderno son las redes sociales y es clave estar en ellas. “Estamos trabajando en la nueva página web, más moderna, con más movimiento, color, nuevos diseños y, por supuesto, mostrando nuestros nuevos productos y servicios. En cuanto a Facebook o Instagram, no conocemos mucho el campo, pero no somos ajenos a su importancia. Por eso, estamos revisando con un experto que nos está dando las estrategias para lograr tener un buen tráfico, que se verá reflejado en más clientes para la Fuente Dorada y el restaurante La Fuente”.

Álvaro Hernández les aconseja a aquellos empresarios que están iniciando sus negocios que no se dejen asustar por las dificultades. “Lo importante es tener claro lo que se quiere lograr y batallar todo lo que sea necesario para lograrlo. No se puede perder el objetivo, pero eso sí, dar paso a paso, seguro de lo que se está haciendo, porque la idea es crecer y no caer”, afirma.

Publicidad
Publicada por: YENNY RODRÍGUEZ BARAJAS
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.