Domingo 24 de Septiembre de 2017 - 12:01 AM

Rocket Force, cascos con perfil internacional

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Fabián Hernández / VANGUARDIA LIBERAL
Los cascos cumplen con el estándar de calidad colombiano NTC4533 según la última actualización (en curso) del Ministerio de Transporte, basada en el estándar Europeo.
(Foto: Fabián Hernández / VANGUARDIA LIBERAL)
Fabián Hernández / VANGUARDIA LIBERAL
Rocket Force hace todo el desarrollo del producto: selección de materiales, diseño físico y gráficos del casco, antes de mandar a fabricarlos en China bajo el estándar europeo.
(Foto: Fabián Hernández / VANGUARDIA LIBERAL)
Fabián Hernández / VANGUARDIA LIBERAL
La empresa está ubicada en la bodega 51 del Parque Industrial San Jorge en Girón, Santander.
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El equipo de trabajo conformado por 18 personas, está en constante capacitación en búsqueda de mejorar los procesos, el producto y la atención al cliente.
(Foto: Fabián Hernández / VANGUARDIA LIBERAL)
Fabián Hernández/ VANGUARDIA LIBERAL
Disponibles cinco líneas de cascos: integrales, abierto, abatible, tipo motocross y doble propósito. Cada uno con diferentes características y diseños
(Foto: Fabián Hernández/ VANGUARDIA LIBERAL)

El casco para los motociclistas no es solo un accesorio que se selecciona según las últimas tendencias de la moda, sino un dispositivo de seguridad cuyo fin es disminuir el riesgo de muerte de los conductores cuando sufren algún accidente.

Así lo define Sergio Bautista Alarcón, propietario de Rocket Force, un emprendedor santandereano que encontró en la comercialización de este producto una opción para hacer empresa, generar empleo y contribuir con el desarrollo del departamento.

El proyecto nació en 2006, luego de que Sergio intentó estudiar arquitectura, pero su familia no contaba con los recursos económicos necesarios.

“Decidí prestar el servicio militar, tiempo en el cual me interesé por ser detective del antiguo DAS. Aplique en cuatro oportunidades, sin éxito. No niego que al no poder cumplir con mis proyectos, me sentí un poco perdido, sin embargo, gracias a una ‘Diosicencia’ encontré el camino y entendí que al final termine cumpliendo con mis sueños. Ahora soy arquitecto de empresa e investigador de mercados”.

La decisión

Según cuenta, por azar del destino conoció a una hombre que le planteó la posibilidad de traer mercancía de China, entre ellos chalecos para motociclistas, en lo que invirtió los ahorros. Aunque la sociedad no duró mucho tiempo, conservó los contactos y empezó a mirar otras opciones de importación.

“A partir de una investigación de mercado en Bucaramanga sobre las necesidades de los motociclistas, encontramos que una de las principales fallas era el mal uso de los cascos. Más allá de los colores y dibujos del exterior, no existía una empresa que se dedicara a su diseño total y la calidad en sus materiales que cubrieran las verdaderas necesidades del mercado. Así que viaje a China para conocer el desarrollo de ese producto”, relata Sergio.

Distribución

Inició trabajando con un hermano y un primo, con quienes se distribuía las actividades de diseño, comercialización y distribución en diferentes almacenes en Bucaramanga, luego en el área metropolitana y un par de años más tarde en Santander. Actualmente, cuenta con 18 personas distribuidas en diferentes áreas de desempeño.

“Al incursionar en este negocio, los almacenes que distribuían los cascos tenían una ‘guerra’ de precios de un mismo producto, lo que nos llevo a elaborar nuestros propios diseños para adquirir un status nacional”, sostiene.

Sergio asegura sentirse orgulloso de lo que ha logrado. Tener su propia empresa, generar empleo, contribuir con el buen nombre del departamento y haber consolidado una marca de calidad e innovación, la cual muchas personas, sostiene, desconocen que es santandereana.

Líneas de producto

Sergio inició importando cascos de la línea básica, que aunque eran resistentes, no cumplían con el alto estándar internacional de calidad y seguridad para el conductor.

Por ello, este empresario santandereano quiso llegar más allá e inició negociaciones para trabajar con el estándar europeo, el más alto en el sector con el objetivo de proteger la vida del motociclista.

“Un casco de calidad debe estar fabricado en una resina termoplástica. También los hay en fibra de vidrio o de carbón que son igual de resistentes pero un poco más liviano, que cumplen todas las pruebas de laboratorio, y que son marca Premium”.

Adicional, el icopor -material que absorbe el impacto-, debe ser prensado, y, el casco debe tener certificación internacional con el código en la correa. Actualmente, Rocket Force ofrece cascos integrales, abierto, abatible, tipo motocross y doble propósito.

Retos

Para el empresario, este mercado tiene dos retos importantes: 1) la falta de cultura de los motociclistas para invertir en un casco que no sólo sea bonito sino que le garantice la seguridad que necesita; 2) romper con ese paradigma que los productos fabricados en China son de mala calidad o desechables.

“Uno de los proyectos a mediano plazo es lograr fabricar los cascos en Colombia, lo que pasa es que se requiere de una alta inversión y se tendría que vender a precios muy elevados. También, hacer alianzas con otros sectores como el textil para distribuir otros elementos relacionados con el mercado (chalecos, guantes, gafas)”, puntualiza.

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Publicada por: YENNY RODRÍGUEZ BARAJAS
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