Domingo 18 de Marzo de 2018 - 12:01 AM

Hoteles Terrazas ofrecen comodidad cerca de la naturaleza

Entre las ofertas hoteleras en Santander están los hoteles Terrazas de la Candelaria y Terrazas de Guadalupe, los cuales se basan en comodidad, naturaleza, gastronomía y hermosos paisajes, ideal para quienes buscan alejarse de la rutina de la ciudad.

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Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL
La naturaleza alrededor y la vista a hermosos parajes como el gran Cañón de Chicamocha son algunos de los atractivos del hotel Terrazas de la Candelaria.
(Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)
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Los hoteles Terrazas cuentan con diferente tipo de habitaciones dobles, cuádruple y familiar con diseños para cada ocasión.
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La oferta gastronómica de los hoteles está basada en los platos típicos santandereanos, tan apetecidos por su variedad, sabor e ingredientes que complacen hasta el más exigente paladar.
(Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)
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Hotel Terrazas de la Candelaria está ubicado en San Gil, departamento de Santander, a 49 km de Bucaramanga y cuenta con piscina al aire libre, baño turco y bañera de hidromasaje.
(Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)

En San Gil, municipio de Santander conocido como la capital de la aventura y los deportes extremos, es uno de los destinos ideales para descansar o realizar diferentes actividades en familia, amigos o pareja, y allí abrió sus puertas hace 12 años el hotel Terrazas de la Candelaria, ubicado en el Kilómetro 1 vía a Mogotes.

Cada espacio que conforma el hotel está pensado en la comodidad del huésped, convirtiéndose en una alternativa para quienes visitan la región por trabajo, diversión, descanso, ecoturismo, deporte o romance.

“La idea del hotel surgió cuando el turismo empezó a ganar mayor importancia, se incrementaron los viajeros nacionales y extranjeros atraídos por las bellezas naturales que ofrece el departamento, la gastronomía, planes, clima, entre otros”, cuenta Jairo Enrique Rincón Sánchez, propietario del hotel.

Uno de los atractivos del hotel es su infraestructura, los materiales como la madera y muros en tapia y piedra, con mueblería clásica y moderna.

Y al estar ubicado en la parte alta de una montaña ofrece a los visitantes el majestuoso paisaje del Cañón del Chicamocha.

Empresa familiar

Jairo recuerda que la idea de tener su propio negocio surgió desde muy pequeño, inspirado en su padre quien también fue empresario y comerciante.

“Es muy común tener el deseo de tener su negocio pero en pocas ocasiones se aterrizan las ideas. Yo conté con el apoyo y la determinación de mi esposa Natalia Salinas, quien se desempeña como la Gerente de los hoteles, juntos decidimos organizar las ideas, planear lo que queríamos hacer y cómo lograrlo y así abrimos el primer hotel Terrazas de la Candelaria, el cual a pesar de las dificultades por las que todo negocio pasa, nos ha dado muchas satisfacciones, en especial la sonrisa y el agradecimiento de los clientes”, afirma.

El nombre de Terrazas hace referencia al diseño de la fachada, la cual cuenta con una zona de la casa abierta al aire libre, que le da mayor extensión al terreno para la comodidad del huésped. Y la Candelaria es en honor a la Virgen.

“Los negocios basados en el servicio al cliente requieren de mucho cuidado y atención en los detalles para tener la aceptación y recomendación del huésped. Se requiere combinar muchos factores: calidad, servicio, comodidad, innovación, privacidad y las diferentes ofertas de actividades y planes que representen un valor agregado”, afirma el empresario.

Posicionamiento de marca

Ante la buena aceptación de la oferta de Terrazas de la Candelaria, el empresario y su esposa decidieron abrir otro hotel, en el municipio colonial Guadalupe.

“Estamos en pre-inauguración del hotel Terrazas de Guadalupe, ubicado en el Sector El Tirano, vía que conduce de Guadalupe a San José de Suaita, antes de la entrada a la quebrada Las Gachas, el cual cuenta con características similares a la Candelaria en espacios, servicios y diseños. Los dos hacen parte de la marca Terrazas Hoteles Campestres”, dice.

Entre los servicios que ofrecen están: amplias zonas verdes, piscina, jacuzzis, baño turco, restaurante, salón de eventos, parqueaderos, tours por los lugares turísticos de la región, y spa, entre otros.

Según recuerdan los empresarios, cuando iniciaron el negocio eran ‘toderos’. Recibían a los clientes, atendían las mesas, realizaban los servicios varios, entre otras actividades. Y a medida que fue aumentando la demanda, fueron contratando el personal necesario para ofrecerle al cliente una mejor atención.

Actualmente, entre los dos hoteles cuentan con un promedio de 40 empleados en área administrativa, recepción, cocina, mesa y bar, camareros y jardineros, entre otros, que se suman a los empleados indirectos y los contratados por las temporadas.

Nuevos proyectos

Jairo y Natalia están proyectando los hoteles para convertirlos en ecosostenibles y para ello, desarrollan diferentes proyectos para descubrir cómo se puede vivir con menor dependencia, más libre, en armonía con el entorno y la sociedad, así como descubre sistemas y técnicas de autosuficiencia.

“Para lograrlo desarrollamos varios proyectos como la recolección de agua para riego, ahorro en el uso de energía, una amplia zona de dos hectáreas para que los huésped puedan disfrutar de caminatas al aire libre, así como aprovechamos los residuos orgánicos para fabricar compostaje con el que abonamos los jardines”, cuenta Jairo.

De igual manera, en Guadalupe hacen parte de un equipo de trabajo que realiza diferentes actividades para reforestar el nacimiento de la quebrada Las Gachas de la mano de la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, y de la junta de acción comunal. Con miras a convertir los hoteles en empresas verdes, sostenibles, solidas, y estables para nuestros empleados”, agrega.

Sobrepasar dificultades

A pesar de que la ocupación hotelera en Santander ha estado en aumento por la promoción y la inversión en la región, aún existen dificultades.

“La informalidad es una de las dificultades que enfrentamos, pero siempre hay forma de seguir adelante y emprender nuevos negocios aprovechando los beneficios tributarios para la inversión que ofrece el Gobierno”, asegura el empresario.

Jairo añade que para emprender un negocio “primero se debe estudiar el campo al cual desea incursionar, ubicar el mercado objetivo, la oferta que hay e identificar las necesidades de cliente; ser innovador, y ofrecer un valor agregado que marque la diferencia”, apunta el empresario santandereano.

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Publicada por: YENNY RODRÍGUEZ BARAJAS
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