Sábado 14 de Abril de 2018 - 12:01 AM

Hockney en constante evolución

Este documental, dirigido por Phil Grabsky, presenta una novedad: ofrece el retrato vivo de este gran hombre, por medio de una serie de entrevistas, realizadas por Tim Marlow.

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“David Hockney, panorama completo. 82 retratos y 1 naturaleza muerta” es un auténtico recorrido por dos de las más recientes exposiciones de este octogenario artista, quien, con un sentido único de la observación, dialoga acerca de su propuesta artística que recurre al uso de la tecnología y, al mismo tiempo, rinde tributo a grandes representantes del arte universal: Matisse, Van Gogh y Rembrandt, entre otros.

Hockney, considerado “el artista contemporáneo más popular de Reino Unido”, expuso en el mismo lugar, Royal Academy of Arts de Londres, “Una visión más amplia”, centrada en los paisajes de Yorkshire, y “82 retratos y un bodegón”, con el que rinde homenaje a personas que han sido significativas en su vida, y en el que resalta el sentido de la individualidad. Ambas exposiciones son un mismo viaje, con dos rutas distintas; la primera, hacia sus orígenes e influencias del impresionismo. En ella, se hacen explícitas sus palabras: “Reacciono a los sitios en los que estoy”. Yorkshire es el eje central de su obra y de su arte, considerado por la crítica como el artista que le devolvió el protagonismo al arte figurativo. En “82 retratos y un bodegón”, Hockney hace palpable que “en la pintura se mira, pero también se siente”. Es evidente el vínculo emocional que estableció con cada uno de los modelos que fue retratando. Cada uno de ellos, próximos a su vida, tanto en el ambiente artístico como en el personal.

Esta “ave diurna”, como él mismo se define, pinta siempre con luz natural; además, ha experimentado con el uso de la tecnología, en particular con un “ipad”, pieza vital para su labor, ya sea para pintar en él o como medio para ir mirando, a través de las fotografías de sus obras, el proceso de cada una de sus pinturas, pese a que “eche de menos la resistencia del papel”, pues, como él mismo postula: “Me interesa la tecnología para la creación de cuadros”. Su experiencia de más de 50 años le ha permitido mantener ese espíritu experimental. Prueba de ello es “82 retratos y un bodegón”, exposición para la que se trazó un reto: pintar cada una de estas obras en un tiempo de tres días, alrededor de 22 horas de trabajo, para concluir cada retrato. En esta serie de retratos, cada personaje aparece de cuerpo entero. Según los críticos de arte, expertos en su obra, la influencia de Matisse es innegable, así como la de Van Gogh. De ellos no solamente hereda sus propuestas artísticas, sino también esa intensidad con la que crea sus obras.

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Publicada por: JIMMY FORTUNA
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