Sábado 28 de Julio de 2018 - 12:01 AM

El hacer, el ritualizar y el habitar

William Ospina, bajo el sello editorial Literatura Random House, presenta “El taller, el templo y el hogar”, libro que reúne nueve ensayos guiados por el faro de la poesía universal.

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“El taller, el templo y el hogar” es una obra que tiene como posible finalidad demostrar, con todo tipo de argumentos, traídos desde los ámbitos literario, histórico, filosófico, económico y social, por qué «la especie humana es la gran disonancia».

Con los ensayos “La edad del desierto que crece”, “El cuarto elemento”, “Solidaridad y futuro”, “El peligroso arte de aprender”, “La riqueza escondida”, “Salud y poesía”, “Hambre y sed de justicia”, “Kafka y los cabarets de Berlín” y “El taller, el templo y el hogar”, que le da título al libro, William Ospina, en su faceta de ensayista, pero sin dejar su rol de poeta de tiempo completo, muestra el panorama desalentador y lleno de desesperanza en el que la humanidad se encuentra, muy al estilo del premio Nobel portugués José Saramago. Con una mirada crítica y realista, va develando las múltiples capas que forman esa masa amorfa llamada humanidad, y lanza, desde su posición de intelectual, un llamado al cambio, así sea tardío.

Como ya ha sido habitual en anteriores obras ensayísticas de este autor (“Los nuevos centros de la esfera” y “La decadencia de los dragones”), la literatura es el centro y el punto de inicio de sus análisis. En “El taller, el templo y el hogar”, el elemento diferenciador es que el gran faro que ilumina su disertación es la poesía. Es por ello que en cada uno de los nueve ensayos que conforman esta nueva obra, el lector podrá sorprenderse y emprender rutas de escape, debido a las múltiples citas poéticas que el ensayista colombiano incluye. Poetas como Friedrich Hölderlin, Paul Valéry, Robert Browning, Fabián Casas, san Juan de la Cruz, Walt Whitman, Jorge Luis Borges, John Peale Bishop, Arthur Rimbaud, Pablo Neruda, entre otros, otorgan a la obra un resplandor único y sosegado, en medio de las cifras y datos desalentadores que ofrece Ospina acerca de lo que le depara a esta humanidad en su carrera siniestra hacia laextinción.

La base central en la que William Ospina consolida su propuesta argumentativa tiene nombre propio: Friedrich Nietzsche, quien no solamente aparece en la parte inicial del libro como epígrafe, sino que en cada uno de los nueve ensayos retumban sus palabras:

«El desierto está creciendo: ¡desventurado el que alberga desiertos!». En “La edad del desierto que crece”, el autor expresa que la civilización está «amenazada por sus conquistas y envanecida de sus muchas virtudes». En “El cuarto elemento”, segundo ensayo del libro, Ospina se apoya en un poema de Borges para expresar, aún con asombro, que «buena parte de la literatura universal brota del mar como escenario y como adversario». En “Solidaridad y futuro”, el ensayista señala con dolor que «estamos carbonizando el mundo, es decir, aumentando sin control el nivel de carbono en la atmósfera». En el cuarto ensayo, “El peligroso arte de aprender”, las ideas de Estanislao Zuleta guían la reflexión de Ospina para demostrar que «Siempre llega el momento en que nuestras grandes virtudes se nos revelan como cosas dignas de sospecha». En “La riqueza escondida”, con base en versos de Porfirio Barba Jacob, manifiesta que «los seres humanos […] queremos siempre más, un poco más». En “Salud y poesía”, sostiene que «nuestra época tiende a convertirnos exclusivamente en consumidores, no solo de productos, sino de saberes ya establecidos». En el séptimo texto: “Hambre y sed de justicia”, Ospina, a partir de la vida y obra de Franz Kafka, concluye que «nuestra violencia es la expresión de un mundo que, más que hambre física, tiene hambre y sed de justicia». En “Kafka y los cabarets de Berlín”, el autor afirma que «esta época es profusa en conquistas que nos llenan de incertidumbre e incluso de angustia». Finalmente, en “El taller, el templo y el hogar”, William Ospina siente que «una de las grandes necesidades, de las grandes urgencias de la historia es que el taller, el templo y el hogar se aproximen de nuevo».

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Publicada por: JIMMY FORTUNA
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