Domingo 08 de Abril de 2018 - 03:59 PM

Escuche el primer vallenato en 'chino'

El vallenato ‘chino’ se llama ‘Zhōng Guó Hǎo’ (‘China es bien’). Conozca la historia de los dos colombianos que crearon esta canción.

Comparta este artículo ›

Ahí estaba el 'Pastuso', cantando un vallenato en 'chino'. Desde aquella tarima, la multitud se veía más grande, más imponente, y Héctor, que no era ni músico ni cantante, gritaba a zhōng guó hǎo, zhōng guó hǎo, wǒ men de zhōng guó hěn hǎo… ¿Y quién le iba a corear? ¡Nadie! Entre tanta gente, ninguno sabía ni mú de mandarín…  a zhōng guó hǎo, zhōng guó hǎo, wǒ men de zhōng guó hěn hǎo… repetía él, unos bailaban y aplaudían borrachos de felicidad sin entender ni papa, otros lo miraban con cara ‘bueno, ¿y él?’ o ‘¿A éste quién le dijo que cantaba?’.

Era un sueño. No una pesadilla, un sueño, y el soñador se llama Héctor Jesús Palacios —¿Más colombiano para dónde?— . Apenas se despertó, corrió a buscar un lapicero y una hoja, apuntó detalle a detalle, incluso grabó en su celular el coro de aquel vallenato que podía parecerle un disparate a todo el mundo, menos a él. “Ocurrió en julio o agosto de 2017 y en el sueño yo cantaba mi historia de estos veinte años en China, cantaba en la tarima de mi pueblo, Rosa Florida, allá en Nariño, y mis amigos me aplaudían y preguntaban por qué el vallenato era en 'chino'”, recuerda Héctor.

Le puede interesar: Carlos Vives presenta la canción oficial del Festival de la Leyenda Vallenata 2018

El soñador cantaba el coro en todos lados: en la ducha, mientras paseaba en su bicicleta, cuando caminaba, pero siempre creyó que sería un sueño común y corriente, de esos que jamás se cumplen...

Diosidencia, destino, casualidad... En noviembre de 2017, en un partido que la Selección Colombia de fútbol le ganó 4-0 a China en la ciudad de ChonQin, Héctor conoció a Ángel  Emir Soto, colombiano y acordeonero... ¡Bingo! ¿Por qué no materializar el sueño? Vamos, no era tan descabellado. Héctor no era cantante, pero había vivido por más de veinte años en China y sí, se le medía a cantar, y a Ángel le sonaba bastante la idea.

“Ahí fue que sentí ese choque eléctrico que te hace erizar los pelos y recordé ese sueño del vallenato en 'chino' -habla Héctor-. Le eché el cuento del vallenato a Ángel y me dijo que se lo tarareara, le canté el coro y el comienzo de la primera estrofa. A Ángel le gustó, me dijo que tenía pinta, que terminara de escribir la canción y él me ayudaba con la música”.

Ambos habían viajado a ChonQin solo para ver el juego, así que Héctor regresó a su casa, en Xiamen, y Ángel también se devolvió para la suya, en Fuzhou. El 'Pastuso' terminó la letra y se la envió al acordeonero. “Primero me envió algo muy movido, para bailar, muy alegre… Le dije: ‘bacano, mi hermano, pero está muy movido, mejor más suave… Después me mandó algo muy, muy, lento y le respondí: ‘Nombe, así los chinos se nos van a dormir’… y a la tercera sí mandó la que es”.

Le puede interesar: ¿Patricia Teherán sabía que su pareja le era infiel con una corista?

El vallenato ‘chino’ se llama ‘Zhōng Guó Hǎo’ (‘China es bien’) y dice así:

China es bien, China es bien, nuestra China es bien

¿Quién soy yo? Soy un extranjero

Que hace ya más de veinte años, llegó solo a China

En aquel tiempo, todo fue muy difícil, sí muy difícil

No entendía nada y no podía hablar 'chino'

Frecuentemente me perdía, no me acostumbraba a la comida

No se celebraba Navidad, y en el Año Nuevo no podía volver a casa

Lloraba solo en mi habitación y extrañaba mucho mi casa

Todos los días, en lo único que pensaba era volver a casa

Verán, Héctor vivía en Pasto y estudiaba dos carreras universitarias, en la mañana, educación física, y en las noches, idiomas. Concluyó las dos profesiones con esfuerzo y con una meta: irse al exterior. ¿Pero cómo iba a lograrlo sin dinero? Pues aplicó a una beca del Icetex para una especialización en entrenamiento deportivo ¡y pasó! Así fue como llegó al ‘Gigante asiático’ hace poco más de veinte años sin entender ni media palabra del mandarín. Pasó tanto trabajo, extrañó tanto su tierra, deseó tantas veces volver, se tan sintió fracasado, y lo único que lo animó a seguir fue el apoyo de los chinos.

Mis amigos chinos me aconsejaban y decían

Tienes que tener paciencia, paso a paso, despacio

Sé fuerte, aguanta y camina siempre hacia adelante

Seguro que alcanzarás el éxito, tú progresarás rápido

Algo de profetas tenían los chinos, porque ahora Héctor no se cambia por nadie. Sigue extrañando el café de su pueblo, la comida, la familia, pero se casó con una asiática y por fin se siente feliz. “He trabajado en varias cosas: haciendo turismo marino en unas playas al sur de Taiwán, luego de profesor de inglés y español y ahora con unos empresarios de Brasil, soy el contacto de ellos acá y les ayudo en los negocios y compras”, me explica.

¿Por qué vallenato y por qué en ‘chino’?

Por tres razones sencillas: una, Héctor quiere devolver a China un poco de ese cariño genuino que le ayudó a no desfallecer; dos, quería hacer una cosa que fuese no solo latina, sino inconfundiblemente colombiana; y tres, porque así lo soñó literal y figuradamente. Aquel sueño fue una especie de señal, un rompecabezas que se completó cuando apareció Ángel.

El 'Pastuso' me dice que en China saben muy poco de Colombia. Ni siquiera podrían señalar nuestro país en un mapa, pero sí han escuchado de violencia, narcotráfico, sangre y todos esos lastres que parecen tatuados en la bandera tricolor. De nuestra música apenas conocen a Shakira, quizá a Juanes y a Carlos Vives, y Héctor jamás ha escuchado un vallenato allá. Jamás en el único, absoluto y doloroso sentido de la palabra: ni Diomedes, ni Silvestre, ni los hermanos Zuleta. Es hora de cambiar la historia. Es hora de que los chinos bailen un buen paseo que dejó de ser un sueño para convertirse en el primer vallenato en mandarín que escucha la humanidad.

 

Publicidad
Publicada por: COLPRENSA, CARTAGENA
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.