Viernes 12 de Enero de 2018 - 09:01 AM

Año nuevo, jefe nuevo: ¿qué hacer al respecto?

Lo más recomendable es que haya disfrutado las fiestas y se haya tomado un merecido descanso -si fue el caso- porque si está estrenando jefe, lo más seguro es que los cambios se avecinen y que deba recibirlos con el ánimo recargado.

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Tomada de Internet
El nuevo jefe no va a esperar a que usted se anime a mostrarle su trabajo: es una de sus primeras labores. Pero no se asuste: los expertos recomiendan que si empezó su año con nuevo jefe, entonces es momento de ser usted mismo... y si es posible, su mejor versión.
(Foto: Tomada de Internet)

Una cara larga no gana a ningún jefe y las quejas constantes, así como la pereza a la hora de hacer su labor lo harán perder puntos.

Y si lo que quiere es ser su propio jefe, ¡con mayor razón debe estar listo para ver un nuevo panorama! 

Pero, ¿cómo hacerlo? La psicóloga y escritora Valeria Sabater explica que si el cambio ya es un hecho en su entorno laboral -lo cual incluye jefe nuevo u otros compañeros de trabajo- la clave es mantenerse simple en sus comportamientos -nada de ser arrogante o demasiado “entregado”, por así decirlo.

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También vale la pena cambiar las conductas que antes le trajeron problemas: si tuvo la suerte de mantenerse así con esos fallos no tiene sentido que los vuelva a cometer, señala la experta.

Finalmente, la psicóloga señala que todos tenemos miedo a lo desconocido, pero ese temor no puede vencernos.

Por su parte, Joan Salcedo Miranda, experto de Gestión y gerencia empresarial del Politécnico Grancolombiano ofrece unas claves a tener en cuenta para manejar de forma correcta la relación con el nuevo jefe y que sus posibilidades en la empresa no se vean mermadas:

Una de las claves más importantes es tener claro que como colaborador en cualquiera de los niveles en los que esté en una organización, debe comportarse de manera natural. Hay personas que tienden a aparentar lo que no son, ya sea por demasiada insistencia -en terminos coloquiales lo que conocemos como “lambonería”- o por mucha indiferencia -darse demasiados aires-. Si se actúa de forma natural se quiebran más rápido el hielo que se presenta por regla general con los jefes nuevos.

En esos momentos en los que se está conociendo al nuevo jefe, no en la jornada laboral, sino en la hora del almuerzo, la clave es aprovechar para construir una relación profesional. En una organización donde trabajé le llamábamos a estos espacios “el minuto del ascensor”: cuando uno se encontraba con el director ejecutivo temprano en la mañana, él hablaba sobre una situación específica y eso funcionaba mucho mejor que una reunión formal.

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Otra clave es comprender la forma y el estilo de liderazgo de ese nuevo jefe. Todas las personas que gestionan procesos, recursos y personas dentro de una organización tienen su forma de dirigir, algunas positivas u otros negativas, pero esto sucederá mientras el nuevo jefe se va a acomodando al estilo de la organización.

Disposición al cambio: todo jefe nuevo tiene deseos de implementar lo que tiene en su cabeza y poner su experiencia a la orden de la empresa. Por lo tanto, nuevas ideas, nuevos procesos y nuevos requerimientos de trabajo serán naturales dentro de la relación con el nuevo jefe porque él ve oportunidades de mejora. Hay que ser flexibles. 

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Publicada por: REDACCIÓN GALERÍA
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