Jueves 10 de Mayo de 2018 - 11:01 AM

¿El dinero es necesario, pero no lo es todo?

¿Quién no sueña con ganar la lotería? ¿Con recibir de repente el salario de su vida y tener la posibilidad de comprar lo que tanto quiere? Pero ¿quién quisiera trabajar más de 10 horas al día para lograrlo y a quién le gustaría tener tanto que ya no pudiera distinguir quien está junto a usted por sí mismo y no por el dinero?

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Tomada de Internet
A la hora de contestar ¿el dinero no lo es todo. No hay una respuesta rotunda sin un pero detrás.
(Foto: Tomada de Internet)

No es que a doña Lucrecia no le importe el dinero, al contrario, esta santandereana de 60 años trabajó toda la vida hombro a hombro con su esposo para establecer una empresa sólida que sus hijos pudieran administrar llegado el momento... pero también disfrutar.

“De un tiempo para acá, mi hijo solo habla de dinero, de inversiones, de cómo conseguir más  y más. Y claro, mi esposo y yo somos empresarios y sabemos que el dinero hay que ganarlo, pero la vida también se compone de otras cosas y quisimos que  nuestros hijos disfrutaran de esas cosas”, explica.

Pues bien, “a la hora de contestar ¿el dinero no lo es todo? No hay una respuesta rotunda sin un pero detrás.

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El dinero nos ofrece la posibilidad de cubrir las necesidades más básicas humanas, pero tenemos que ser cuidadosos una vez que superamos esos niveles básicos de confort para saber hacer la elección de dónde gastar nuestro dinero”, explica la psicóloga Inés Nieto Romero.

La Universidad de Pardue, en Estados Unidos, realizó un estudio que demostró que el dinero otorga ya no felicidad, sino bienestar material y emocional y que con base en un estudio de 212 países de todos los continentes encontró que no necesariamente a más dinero, la gente se siente más feliz, pero que sí debe satisfacer sus necesidades básicas.

Sin embargo, esto depende del lugar donde viva, por ejemplo, para Colombia, habría que considerar el sector donde usted se mueve, su experiencia laboral y su desempeño.

Así mismo, los investigadores encontraron que las personas que ganan más que esto tienden a entrar en áreas de competencia y de compras extremas que, paradójicamente, ya no le proporcionan felicidad.

Si gana mucho menos, tampoco será feliz puesto que no tendrá sus necesidades básicas cubiertas.

Y aquí es donde el dinero se vuelve relevante.

Un estudio realizado por Visual Capitalist con datos  del Banco Mundial y del World Happiness Report, encontró que la relación entre la renta per cápita de distintos países y el nivel de felicidad que dicen tener sus ciudadanos halló que en los países en vía de desarrollo, el aumento del dinero sí aumenta la felicidad de sus ciudadanos.

Lo anterior significa que entre más dinero tenga, menos verá que cambia su vida si obtiene más dinero, mientras que si tiene poco y empieza a ganar más, verá que puede hacer más cosas y se sentirá más feliz, al menos, por un tiempo.

El dinero no lo es todo, aún sí lo tiene. Aprenda qué hacer con él:

La psicóloga Inés Nieto Romero explica que en verdad, el dinero no da la felicidad:_incluso si usted tiene más de lo que se necesita para satisfacer sus necesidades básicas, sería importante que supiera cómo emplearlo para que, finalmente, no sienta un vacío en su corazón cuando lo tenga.

La experta ofrece algunos consejos:

Compre experiencias, no cosas: según varios estudios realizados para conocer cuál es la razón de la felicidad de algunas personas con relación al dinero, se encontró que el 57% de las personas son más felices luego de comprar casa, mientras que solo un 37% se mostró contento de comprar un producto.

Una de las razones para que esto pase es que dada la gran capacidad de adaptación humana, la satisfacción dura muy poco: hasta que nos hallamos acostumbrado y como va el mundo, tan rápido, con tanta información y con tantas necesidades nuevas, ese nivel de costumbre llega demasiado pronto.

Sin embargo, una experiencia puede calar en su vida de tal forma que incluso llegue a cambiarla.

Invierta dinero en otros, tanto seres humanos como animales y plantas: una regla budista dice que debemos buscar para los demás la felicidad que deseamos para nosotros mismos. Las personas que emprenden silenciosamente acciones altruistas se sienten más felices y satisfechos.

Un vínculo real: la felicidad está asociada con la intensidad de nuestras emociones. Una persona que tenga una conexión real con su pareja -es decir, que pueda confiar en ella, que se sienta apoyado y amado- será más feliz que alguien que tiene muchas relaciones superficiales.

¿La razón? Una pareja estable con quien exista un vínculo fuerte puede proporcionarle un mayor número de experiencias positivas.

Valore las pequeñas cosas: la capacidad de sorprendernos, la curiosidad y la creatividad diaria pueden hacernos más felices que grandes descubrimientos o incluso “logros” que, sin embargo, hagan de nuestra vida un infierno.

Tenemos que tener en cuenta que el dinero es limitado así que es mejor gastar en más cosas pequeñas que en una sola cosa grande.

No se concentre en las “garantías”: el pensamiento de “perder” algo nos afecta más negativamente de lo que el hecho en sí podría llegar a hacerlo. Sin embargo, tenemos la capacidad de evitar sentirnos culpables o necesitados.

Olvide el “disfrute ahora y pague después”: las deudas lo harán sentirse muy infeliz.

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Publicada por: REDACCIÓN GALERÍA
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