Miércoles 26 de Octubre de 2016 - 12:01 AM

Lo reto a…

Tenga cuidado con los archivos que recibe en los distintos chats o correos electrónicos. Así sea de un destinatario conocido podría tener consecuencias serias. Entérese.

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Internet / VANGUARDIA LIBERAL
(Foto: Internet / VANGUARDIA LIBERAL )

Estefanía* tiene 13 años, bumanguesa y estudia en uno de los mejores colegios de la ciudad. A su edad su círculo social se incrementa y el uso de las redes sociales es esencial para compartir información y por supuesto, comunicarse en todo momento con su familia, amigos de colegio y conocidos. Ella sabe perfectamente de los peligros del internet y obedece a sus padres en comunicarles cada cosa extraña que vea y/o se presente en sus redes.

Un día recibió un mensaje con una imagen divertida que invitaba a cumplir un “reto”: ella debía copiar el link del mensaje, enviárselo a 13 contactos más y luego de esto podría ver un video “inédito y divertido” que podría ser “especial para ella”, como señalaba el anuncio.

Haciendo caso inocente hizo lo indicado.  ¿El resultado? Al hacer lo indicado efectivamente se abrió un video pero no propio para su edad. Se trataba de un video de índole sexual pornográfico. Asustada y preocupada, la menor le comunicó lo sucedido a sus padres quienes actuaron de forma debida: enseñando, corrigiendo, dialogando. El conflicto se generó con algunos de sus otros contactos o amigos a quienes ella había enviado el mensaje. Algunos padres se mostraron incomprensibles y confundidos con el caso, culpando directamente a la menor.

No es solo por su edad. A cualquier persona puede llegar a sucederle un hecho así. Los virus informáticos, ladrones de información, videos de índole sexual, amenazas y miles de cosas más se pueden encontrar en la red y usted puede ser víctima de ello; de ideas que a diario se presentan en internet y atrapan al navegante sin este prever un problema, víctima de la inocencia y curiosidad. La red da muchas oportunidades, pero usted debe andar con las pilas puestas.  

Estos son los diferentes tipos de delitos informáticos, según la Policía Nacional de Colombia: 

  • Claves programáticas espías: conocidas como troyanos, o software espías, le permite al delincuente validarse en el sistema bancario, suplantando a la víctima.
  • Estafas a través de subastas en línea: se presentan en el servicio de venta de productos, generalmente ilícitos, en línea o en la red, como celulares robados, software ilegal, etc.  
  • Divulgación indebida de contenidos: se encuentran el envió de correos electrónicos anónimos, con fines injuriosos o calumnias, amenazas y extorsiones.
  • Pornografía infantil en internet: a través de foros, chats, comunidades virtuales, transferencias de archivos, entre otras modalidades, los delincuentes comercializan material pornográfico que involucra menores de edad.
  • Violación a los derechos de autor: utilizando reproductores en serie, los delincuentes realizan múltiples copias de obras musicales, videogramas y software.
  • Piratería en internet: implica la utilización de internet para vender o distribuir programas informáticos protegidos por las leyes de la propiedad intelectual.

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS.

María Claudia Quiroga.
Jefe Unidad Investigaciones Tecnológicas Policía Nacional de Colombia.

¿El caso de Estefanía puede ser considerado como un delito informático?
Si, es un delito informático porque está transmitido con el fin de utilizarlo por medio de medios de comunicación, para tener actividad sexual con menores de edad. ¿Qué pasa en estos casos? Que la gente los envía en primera instancia con el fin de que los menores lo compartan; luego les forman charla buscando hacerse amigos y finalmente los incitan a desnudarse y que se tomen fotos. Una vez tienen las fotos, empiezan a amenazarlos, por ejemplo, que si no cumplen una cita enviarán esas imágenes y fotos a sus contactos. Ese material terminan vendiéndolo en las redes de pornografía infantil.

¿Cómo debe actuar un padre de familia?
En este caso y gracias a que la menor tiene confianza con sus padres, hizo muy bien en comunicarlos. Sin embargo, legalmente lo que un padre debe hacer es informar a la Policía Nacional de Colombia, con el fin de que se pueda rastrear de dónde viene el mensaje y ojalá confrontarlo si tiene que ver con otros casos que ya han sido denunciados, sirviendo como evidencia para demostrar que sigue acosando a menores de edad.

Hasta el momento en el caso de Estefanía, no se considera un delito porque la niña no fue víctima. Sí, le llegó un material que no es apto para su edad, pero como tal el delito no se tipificó.

¿Qué recomendaciones puede darle a los jóvenes?
Como primera medida que no abran archivos que no conocen, que no están seguros de hacerlo y menos que lo compartan con otros. También que utilicen antivirus licenciados que traen unos bloqueos especiales. Es decir, cuando a usted le llega el mensaje y el antivirus detecta que no es seguro, automáticamente bloquea el mensaje y no lo deja abrir, ni deja que el programa o archivo que viene adjunto se instale en el computador. El antivirus gratuito que viene en internet no es seguro. 

Por otro lado que los padres sean autoridad y pongan horarios. Fácilmente hoy en día se ve a jóvenes conectados a las 2 o 3 de la mañana y mientras tanto los papás durmiendo. Hoy en día los chicos reclaman que es su intimidad y los padres se asustan por eso. Pero es que estamos hablando de un menor de edad y la responsabilidad de este la tiene el padre de familia. Tiene todo el derecho de revisarle, de ponerle reglas y si no, se retira el dispositivo. 

VOZ DE EXPERTO
Lizbeth Sepúlveda Rangel.
Psicología.

“Estudiado el caso considero como profesional que todo puede apuntar a una conciliación, es decir a un diálogo con las distintas partes para explicar a nuestros jóvenes las inseguridades que pueden generar las plataformas de internet y que ninguno de nosotros estamos exentos de ser víctima de algo como esto”, considera la profesional en psicología Lizbeth Sepúlveda Rangel, quien recomienda que el mensaje es para los padres quienes deben tranquilizarse y hacerle ver a su hijo que lo que sucedió fue un accidente del cual se debe aprender. La alternativa está en: primero hablar en el hogar y explicarle al joven del peligro que pudo correr al abrir y compartir algo que desconocía. Las consecuencias en otros casos pudieron ser peores. Segundo, sería bueno una conciliación con las otras familias donde el ejemplo de los padres prime con el diálogo y la sabiduría, sin necesidad de buscar culpables. Entender que fue un incidente que no se puede volver a repetir por los peligros que puede acarrear. Cuarto y de acuerdo a las circunstancias acudir a profesionales, bien sea autoridades para que estudien el caso y psicólogo para un acompañamiento en familia. “Hay que medir el caso. El hecho no es infundir miedo, sin enfrentar la red con responsabilidad y entender que es un elemento de aprendizaje pero también de cuidado. Los jóvenes y menores deben entender y a su vez olvidar algo como esto y los padres deben ser claros, enseñar y no generar un conflicto donde no debe haberlo”, recomienda la profesional.

 

 

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Publicada por: JHOAN CALDERÓN BAYONA
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