Martes 04 de Abril de 2017 - 05:57 PM

‘Se mueren en nuestras manos’: dueños de gatos envenenados en Bucaramanga

La sobrepoblación de gatos en barrios como Lagos del Cacique y Real de Minas, en Bucaramanga, se convirtió en una molestia para algunos de sus residentes. Tal problema generó una ola de envenenamientos de los felinos desde hace cinco meses, según relataron los dueños de las mascotas.

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Archivo/ VANGUARDIA LIBERAL
‘Se mueren en nuestras manos’: dueños de gatos envenenados en Bucaramanga
(Foto: Archivo/ VANGUARDIA LIBERAL )

Más de 20 animales han sido víctimas de este hecho del cual se desconocen a los responsables en ambos sectores de la ciudad. Si bien hay sistemas de seguridad con cámaras y vigilantes tanto en el barrio Guayacanes Altos, en Lagos del Cacique, y Plaza Mayor, en Real de Minas, los afectados por la pérdida de sus mascotas aseguraron que no tienen evidencia que incrimine a alguien.

Caso de Lagos del Cacique

Milena Mantilla, quien es residente del barrio Guayacanes Altos, ubicado en la calle 71 con carrera 50, relató a Vanguardia.com cómo, desde hace cinco meses, cerca de 20 gatos del sector e incluso un perro han sido envenenados.

“Hace cinco meses ocurrió el primer caso pero nadie encendió las alarmas. Sin embargo, ya la situación es crítica. Diariamente encontramos gatos envenenados. Llegan agonizando, botando baba y sangre por la nariz y ya no se pude hacer nada. Se están muriendo en nuestras manos. El único que hemos podido salvar es un perro”, narró la ciudadana.

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Aunque los habitantes de Guayacanes Altos aseguran no conocer al culpable, insisten en que debe ser uno de los vecinos de la zona ya que en el barrio hay pocas casas, y la mayoría de sus habitantes han perdido a sus mascotas.

“Acá vivimos pocas personas, aunque tenemos sospecha de quién puede ser el responsable, no tenemos pruebas. No podemos seguir así. Hace 15 días entró un gato agonizando a la casa, el domingo envenenaron dos más y en la mañana –del martes- apareció otro”, aseguró Mantilla.

Por su parte, Felicita Torres Ortega, habitante del sector, expresó que ha perdido a tres gatos de la misma familia desde que comenzaron con la ola de envenenamientos.

“Hace unos meses un vecino tenía dos gatos y se los envenenaron. Él me había regalado dos más y el domingo me mataron uno. Es una situación triste. Tenemos que verlos sufrir sin poder hacer nada por ellos. Los vemos morir casi a diario”, relató la mujer.

La gata a la que se refiere Torres Ortega era un felino de un año de edad, llamado Greta. La mujer la había recibido en adopción junto con su hermano. El único gato que le queda.

La zona de escarpa que hay que en este sector de Lagos del Cacique, en Bucaramanga, es una de las razones que facilitan que los residentes de diferentes barrios abandonen a los animales en el lugar. Lo anterior, dificulta que los habitantes controlen las camadas de las gatas.

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Según expertos, una felina puede tener en promedio de cinco a diez crías por parto, y seis meses después las crías hembras pueden parir sus propias camadas. Técnicas sencillas como la esterilización son parte de las soluciones para disminuir la sobrepoblación de estos animales que además, son abandonados por sus dueños en muchos casos. 

Caso de Plaza Mayor

Alejandra Racines vive en Plaza Mayor, real de Minas, y denuncia que desde hace unas semanas los residentes del sector han envenenado cerca de cinco gatos. Según la joven abogada, los vecinos de la zona están cansados de que los felinos sean abandonados en la glorieta de la plazoleta central.

“La gente deja a los gatos abandonados acá y los residentes se cansan de la sobrepoblación. Así que les parece muy fácil envenenarlos. Hace dos meses dejaron abandonada a una gata que dio a luz y los gaticos aparecieron muertos uno por uno. Cuando volvió a parir otra camada tocó llevarlos a un refugio”, dijo Racines.

Aunque reconoció que algunas veces se torna molesto que las personas de otros barrios abandonen a sus mascotas allí, hizo énfasis en la necesidad de concientizar a todos sobre el cuidado de los animales.

Agregó que desde hace cinco años, en Plaza Mayor, adoptaron a una gata llamada ‘Luna’, que fue abandonada y a la cual también han intentado envenenar a pesar de que ya es conocida por todos los residentes. Razón por la cual hace un llamado a la comunidad para que no continúen con estas prácticas que además son penalizadas por la ley.

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¿Qué dice la ley?

Se considera maltrato animal a cualquier acto que atente contra la vida o bienestar de estos seres. Es decir, maltrato físico, abandono, falta de auxilio en situaciones de médicas veterinarias o no suplir sus necesidades básicas tales como alimentación e hidratación.

Según la Ley 1774 del 6 de enero de 2016, aprobada por el Congreso de la República, “el que, por cualquier medio o procedimiento maltrate a un animal doméstico, amansado, silvestre vertebrado o exótico vertebrado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud o integridad física, incurrirá en pena de prisión de doce a treinta y seis meses, e inhabilidad especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio, comercio o tenencia que tenga relación con los animales”.

Además, asumirá multas que oscilan entre los cinco y sesenta salarios mínimos mensuales legales vigentes”.

Sobrepoblación

Claudia Janeth Jaimes, médica veterinaria, aseguró que el problema de sobrepoblación felina ha sido difícil de controlar por la rapidez en la que entran en celo las gatas. Hecho que hace que los casos de envenenamiento aumenten.

La sobrepoblación es un problema difícil de controlar, por eso las personas lastiman a los animales. Cuando los intoxican, la sintomatología depende del tipo de veneno. Si les dan ‘Campeón’ les produce vómito, diarrea, dilatación de la pupila, deshidratación y pérdida de estabilidad. Hay quienes los envenenan con comida y vidrio picado, eso perfora el intestino. Otro veneno es el Guayaquil que también produce daño en sus órganos internos”, explicó la experta.

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La médica veterinaria aconsejó no suministrar leche a los gatos que tengan síntomas de envenenamiento, ya que puede empeorar la situación. Además, recomendó trasladar a los felinos directamente a los centros de atención veterinarios para que reciban tratamiento de expertos.

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Publicada por: VALESCA ALVARADO RÍOS
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