2008-10-13 16:46:09

El poder

¿No están los poderosos condenados a pasarse la vida viendo dentaduras? Al fin de cuentas el éxito no es más que eso: contemplar cómo te sonríe todo el mundo y te mira con sorna cuando pasas cerca de alguien.

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El poder

Lo dice un escritor español: “estás obligado a ver dentaduras por todos los lados”. Todo tipo de sonrisas: de conejo que sólo muestra tímidamente los incisivos; otras ponen al descubierto también los caninos, otros, todo tipo de muelas y premuelas. Se ven todas cuando un lagarto se entrega por completo al poderoso, a su señor, le descubre las treinta dos piezas dentales incluyendo la “caja” y hasta la campanilla que baila al fondo de esa garganta.

Desde que se levanta cuando entra la llamada a las cinco de la mañana hasta que se acuesta, el poderoso no hace sino generar a su alrededor sonrisas de todo tipo: de sumisión, de codicia, de gratitud y de traición.

Sólo los muy expertos en cosas de la vida distinguen con solo mirarla, la clase de pasión que se esconde detrás de una sonrisa, es casi lo mismo que el odontólogo descubre con solo mirar la boca abierta qué muela está cariada.

Todos nacemos entre sonrisas, pero a medida que crecemos, aquellas que recibimos de niños en la cuna de forma gratuita, debidas al amor de familia, comienzan a desaparecer del todo en determinada edad. Hay personas de malas que sólo verán los colmillos afilados del jefe cuando le gruña como un mastín napolitano.

Otros por el contrario les sonreirán permanentemente como los delfines, como los hijos de Uribe, de Gaviria, de Pastrana, etc. y así será mientras tengan éxito y tengan poder. Los grandes artistas arden en la hoguera de las vanidades las sonrisas les sirven para avivar esas llamas. Los banqueros, dice un escritor, conocen por instinto quién es un tiburón y quién es un cocodrilo cuando alguien se acerca a su despacho. Son de la misma especie.

El político a veces se confunde y cree que todas las sonrisas son iguales y no logran distinguir las auténticas de las postizas. Un político inteligente es “aquel que desde el primer momento descubre la sonrisa” con colmillos de Drácula que le morderá la yugular cuando ya no tenga poder y cuando ya nadie le sonría.

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Publicada por: DONALDO ORTIZ LATORRE