2008-10-14 16:15:05

La prensa libre sigue en riesgo

En el informe con las conclusiones de la Asamblea realizada en Madrid (España), la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) alertó sobre preocupantes tendencias de amenazas a la libertad de expresión, entre ellas una violencia contra periodistas que está creciendo de manera acelerada.

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La prensa libre sigue en riesgo

Igualmente, la SIP llamó la atención sobre las consecuencias del deterioro en las relaciones entre los gobiernos y la prensa, que en los casos más leves se ha caracterizado por constantes y sistemáticas agresiones de funcionarios estatales para desprestigiar la labor periodística.

En su informe, la SIP se refiere como un ejemplo de ello, a la situación de la libertad de expresión en Venezuela, donde se han incrementado los obstáculos del gobierno para ejercer el periodismo y agresiones a periodistas y medios.

La respuesta del gobierno venezolano no pudo ser más irónicamente demostrativa de la validez de estas críticas de la SIP, pues el ministro para la Comunicación, Andrés Izarra, acusó a los medios privados de ese país de ser los “mayores agresores” a la libertad de expresión.

El ministro se refiere a los medios privados de América como “el cartel de los grandes propietarios de empresas periodísticas” y lo acusa de manifestar los argumentos del “mismo panfleto impregnado de mentiras que repite desde 1999”.

Por supuesto, no faltan los epítetos contra los socios venezolanos de la SIP, a quienes llama “conspiradores permanentes contra la democracia”, “responsables de la ejecución sistemática de planes de terrorismo mediático” y “agencia de propaganda de la Casa Blanca y al servicio de las oligarquías locales en nuestros países”.

En menor grado pero igualmente preocupantes, son los brotes de censura que han aparecido, según la SIP, en Ecuador y Bolivia, cuyos gobiernos se han alineado con Venezuela.

Lo grave del informe de la SIP es que no se trata de casos aislados, sino de una sistemática y enérgica estrategia gubernamental en varios países para acallar cualquier voz disidente y consolidar de esta manera férreas dictaduras.

Sobre Colombia, la SIP reconoce la reducción del clima de violencia contra periodistas, pero insiste en que el proyecto de ley que reglamente el derecho a la información, “no aplica estándares internacionales”, lo que limita sustancialmente su ejercicio práctico.

El panorama para estos países que vislumbra la SIP es sombrío, dadas las amenazas del ministro venezolano de “revocar las empresas mediáticas” y la actitud agresiva del presidente ecuatoriano Rafael Correa contra la prensa.

La posibilidad de que desaparezcan los medios privados y prevalezca una sola fuente de información en poder del gobierno para difundir propaganda gubernamental, es un golpe demoledor a uno de los pilares de la democracia.

Por fortuna, la mayoría de las naciones de América no está dispuesta a reprimir y restringir a los medios, sino a fortalecer su tarea, de manera que hay esperanzas.

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Publicada por: REDACCION EDITORIAL