2008-10-15 02:35:22

Cortes dieron un portazo a la reforma a la justicia

De forma unánime, las Altas Cortes rechazaron ayer en el Congreso el proyecto de reforma a la justicia y coincidieron en calificar el texto propuesto por el Gobierno como “inconveniente, inoportuno, ineficaz, precipitado e improvisado”.

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Cortes dieron un portazo a la reforma a la justicia

Esos fueron algunos de los adjetivos acogidos en sus intervenciones por los presidentes de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado, la Corte Constitucional y la sala administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, y que motivaron una especie de “reversazo” en la bancada de Gobierno, que se abstuvo de votar el proyecto.

Elsa Gladis Cifuentes, de Cambio Radical, quien coordina la ponencia favorable del proyecto, le pidió al Ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, que le traslade al Presidente de la República los “múltiples” reparos que hicieron las Cortes porque, a su juicio, ameritan una “profunda reflexión” para propiciar “un acuerdo nacional y un gran consenso en torno a la reforma”.

El Ministro del Interior acogió las recomendaciones y dijo que la reforma no tiene “inamovibles” y advirtió que el Gobierno estaría dispuesto a retirar los artículos que generen mayor controversia y que motivaron el rechazo de las Cortes.

Por ejemplo, en el tema de la doble instancia para los procesos penales que vinculen a congresistas, Valencia Cossio fue claro y dejó entrever que el Gobierno renunciaría a esa intención: “Si el Congreso, en su autonomía, considera que no debe haber doble instancia, el gobierno no tiene ningún reparo en esa decisión”.

Pero los fuertes pronunciamientos del magistrado Jaime Arrubla, presidente (e) de la Corte Suprema de Justicia, Enrique Gil, presidente del Consejo de Estado, y Humberto Sierra Porto, de la Corte Constitucional, generaron impacto entre los senadores de la coalición que aún se debaten en si se declaran impedidos, por lo que varios de ellos anunciaron apartarse del debate. Por eso fue que se pidió no votar el proyecto, porque si se abría la votación, el Gobierno no tendría mayorías para salvar la reforma.

EL FUERTE RECHAZO

Jaime Arrubla, presidente (e) de la Corte Suprema de Justicia, fue el primero en rechazar la reforma, especialmente aquellas propuestas que pretenden cambiar el sistema con el que actualmente vienen siendo investigados y juzgados los congresistas. Incluso advirtió que el proceso de la ‘parapolítica’, que dijo “apenas va por la mitad”, podría “irse al traste” si se aprueba la reforma.

“No puede ser atractivo para los connacionales ni para el mundo exterior. Lo que tiene que hacer una Nación es garantizar la independencia de los jueces y máxime cuando estos están adelantando un proceso, que tiene plenas garantías.

Entrar a modificar el procedimiento es absolutamente indeseable”, dijo.
Arrubla agregó, además, que la propuesta de quitarle las facultades de investigar congresistas a la Corte y dejarla en manos de la Fiscalía, significaría “un atentado” contra la independencia del proceso que viene adelantando el alto tribunal.

Sobre todo, insinuó el magistrado, porque desde la reelección presidencial, el Fiscal dejó de ser una figura independiente: “Desde el momento en que el gobierno puede nombrar al mismo fiscal que va a continuar durante el gobierno, estamos rompiendo esa independencia. El Fiscal General no tiene ninguna independencia, así le quieran dar ropajes de independiente, por eso no es conveniente que la investigación salga de la Corte”, señaló Arrubla.

síntesis
Liberalismo adjudicó triunfo

• El Partido Liberal se adjudicó un triunfo político al acoger la coincidencia que tuvieron los presidentes de las Altas Cortes con los reparos que desde meses atrás han hecho a la reforma.
• Por eso el senador Juan Fernando Cristo, como vocero del liberalismo, aceptó participar de un acuerdo para concertar una reforma pero con la condición de que el actual proyecto fuera hundido por la Comisión Primera del Senado.
• El Ministro Valencia Cossio planteó que se aprobaran por consenso aquellos temas que no generan polémica y que en el resto del trámite de la reforma (es decir en los restantes siete debates) se depurara el proyecto.
• Por su parte, Héctor Helí Rojas, también del Partido Liberal, manifestó que no hay posibilidades de un acuerdo con el gobierno y menos con el actual texto.

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Publicada por: Colprensa, Bogotá