2008-10-16 01:13:43

¿Hacia dónde voy por la vida?

El tren de la vida arrancó hace varios años. Pasó por varias estaciones, incluso muchas personas lo abordaron junto a usted a medida que avanzaba.El norte siempre fue la dirección que llevaba en busca de su destino.

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¿Hacia dónde voy por la vida?

Cada parada tenía un nombre propio: la dimensión personal que incluía su capacidad intelectual, su parte física, su propia imagen.

La siguiente estación todo lo que tenía que ver con sus emociones y su espiritualidad.

Una más con sus aspiraciones laborales, económicas y sociales.

Pero de un momento para acá perdió la dirección, y ya no sabe para dónde va su vida.

¿Quién soy? ¿Qué he hecho hasta el momento? Son algunos de los interrogantes que surgen a medida que pasan los años.
Quizá en ese transcurrir de la vida, cuando usted era apenas un adolescente, se detuvo a pensar en una pareja sentimental, en una experiencia emotiva.
Cuando finalizó la etapa escolar se cuestionó qué quería estudiar y ese ya fue un gran paso.

Pero terminados los estudios universitarios, esos interrogantes se hicieron cada vez más grandes.

Por eso hoy se detiene y se pregunta ¿qué he conseguido hasta el momento?
Vanguardia Liberal le presenta de la mano de expertos la forma de planificar su proyecto de vida y no caer en una de esas crisis existenciales donde no tiene ni idea de qué horizonte seguir.

Recomendaciones para encaminarse por ese proyecto de vida

Lo primero es preguntarse todos los días si estoy siendo feliz, en la noche si hoy viví mi vida como quisiera vivirla, si me faltaría algo o quedaría satisfecho de no llegar a despertarme de nuevo. Se trata de preguntarse si se levanta  con entusiasmo o si la pereza se vuelve significativa, si no hay nada que motive.

El otro paso es verificar si tenemos una ruta por seguir, si tengo el suficiente compromiso con mis objetivos, si vale la pena levantarme de un salto y con entusiasmo para seguir”.  

preguntas y respuestas
Carlos Guillermo Mahecha / Psicólogo

¿A partir de qué edad la persona debe formularse su proyecto de vida?
Normalmente un primer esbozo de proyecto de vida, de exploración para saber hacia dónde debo apuntar es terminando la edad escolar, cuando se realiza la elección profesional.

Pero la etapa precisa es cuando la persona tiene las metas claras y el deseo de definir un poco su vida profesional y afectiva, cuando la persona está ad portas del matrimonio, cuando está visualizando una empresa, cuando ya ha tenido su primera experiencia laboral.

¿Qué debe tener ese proyecto de vida?
Se deben contemplar varias dimensiones. El personal que se compone de una dimensión afectiva emocional, una dimensión cognitiva o intelectual, condiciones físicas que incluyen imagen de mi cuerpo y la parte espiritual, ese ser trascendente.
Por otro lado está el contexto en el que yo me muevo, me relaciono, aquello que forma parte de mí, la dimensión familiar, laboral, económica y social.

¿En qué ocasiones se entra en crisis existencial? ¿Cómo abordar una de ellas cuando no se sabe para dónde se va?
Lo primero que hay que hacer es identificar en dónde radica la insatisfacción, puede ser que no haya logrado una relación afectiva estable, que se siente perdida. Sin embargo no lo está porque puede tener una relación profesional o familiar estable.

Después de identificada la escena se verifica hasta dónde está andando como rueda suelta, se identifican las dimensiones que funcionan bien y se toma conciencia para poder ajustar ese sentido de la vida. Es importante tener claro por qué vale la pena vivir.

Los interrogantes de acuerdo a la edad

Adolescencia: Se piensa en un noviazgo, en tener una pareja, un grupo de amigos.

De los 20 a 25 años: Aparecen los interrogantes profesionales y laborales, preguntas como en qué me voy a desempeñar, de qué voy a depender, cuáles serán mis ingresos. Empieza a surgir el interés por la vida de pareja, se concretan sueños.

De los 30 a 35 años: Aparecen los hijos, el deseo de generar una familia, proyectos en conjunto, aparece el desarrollo profesional.
De los 40 a los 50: Los interrogantes van direccionados hacia la estabilidad económica, el tener la casa propia, el negocio propio, todo lo que está relacionado con la parte financiera y la familia.

Después de los 50 años: Es el deseo de ver a los hijos y a los nietos funcionando bien.

Para encaminar su proyecto de vida paso a paso...

  1. Siéntese a pensar en cada una de las dimensiones y formúlese qué tan satisfecho se siente emocionalmente, personalmente, socialmente. Respóndase si está muy satisfecho, satisfecho o insatisfecho.
  2. Haga una valoración, identifique cuáles no son satisfactorias y genere cambios.
  3. Establezca cuál es la gran meta, hacia dónde va su vida. Pregúntese qué tan lejos o tan cerca está de esa meta en este momento.
  4. Busque las soluciones a ese problema que le molesta. Si es económico, si es financiero, si es afectivo.
  5. Evalúe cómo va ese proyecto que se trazó. Si está diseñado para tres años es bueno hacerle un seguimiento cada seis meses, monitorear el logro de los objetivos, esas metas intermedias. Recuerde que esas revisiones periódicas le permitirán evaluar el plan de mejora.

preguntas y respuestas
Zulma Castañeda / Psicóloga

¿Existen algunas diferencias entre los proyectos de vida de un hombre y una mujer?
Sí hay diferencia. Los hombres enfocan más su mirada hacia el campo económico, hacia asuntos de tipo financiero, de patrimonio, de estabilidad un poco más material, se ubican más en la consecución de bienes, inversiones a mediano o largo plazo, rentabilidad. Las mujeres ubican sus proyectos más por el corte afectivo, profesional, de servicio, de desarrollo, más en el tema socio-afectivo.

Los jóvenes se están auto-cuestionando su proyecto de vida con más anterioridad. ¿A qué se debe este fenómeno social?
En general, la sociedad está en una búsqueda  más profunda de la estabilidad, ser más seguro de sí mismo aunque muchos lo hagan desde el materialismo. Pero es evidente que la sociedad nos está moviendo a definir ese proyecto de vida. Por eso los jóvenes se están evaluando a temprana edad.

¿Una persona que llega a una edad promedio de 50 años y se autocuestiona encontrando que no ha hecho mucho, cómo puede empezar de cero?
Nunca es tarde para empezar. El hecho de reconocer que no se está lo suficientemente satisfecho, feliz, es ya un motivo para convencerse a sí mismo que debe empezar a hacer algo por ella misma.

Es verificar esa realidad y saber qué tan satisfechos estamos, qué quisimos hacer y animarnos a hacerlo. Además es el mejor momento porque ya se ha cumplido ciertos deberes como educar a los hijos, ofrecer el tiempo a la familia. Si ya se tiene cumplida gran parte es más fácil arrancar en ese proyecto.

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Publicada por: pbernal@vanguardia.comPAOLA BERNAL LEÓN