2008-10-18 01:31:40

El Dulce Cine se Viste de ‘Caramel’

Aunque el título podría despistar a un intrépido espectador, pues le produciría la idea de presenciar un filme erótico, en que el azúcar fundido haría de las suyas sobre un par de cuerpos desnudos, la película de la directora libanesa Nadine Labaki es una alabanza a la mujer.

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El Dulce Cine se Viste de ‘Caramel’

Está fundamentada en las vivencias de cinco diferentes y muy interesantes féminas que llevan una humilde vida alrededor de un salón de belleza, que se convierte en su todo y en el centro de operaciones y lugar para los sabios consejos y las profundas reflexiones en torno al mundo de las pasiones generadas en cualquier ser humano.  

Esta pieza cinematográfica da la posibilidad de explorar y de transitar por la mente y el corazón de cada una de las cinco protagonistas: sus sueños, anhelos, frustraciones, fantasías y más bajos e íntimos deseos. La cámara lleva de la mano al público por cada historia de vida de Layale, Nisrine, Rima, Jamale y Rose, en las cuales se conjugan sus manías, perversiones, predilecciones y fina coquetería. Layale está totalmente enamorada de un hombre, que para ella es su total adoración, pero que, infortunadamente, se encuentra casado con una tierna mujer con la que tiene una preciosa hija.

Nisrine afronta y confronta los preparativos para su boda y guarda un secreto que la atormenta: ha perdido la virginidad y debe buscar la manera de hacerle creer a su futuro esposo que sigue siendo una doncella.  Este personaje, irremediablemente, se fusionaría muy bien con la obra de García Márquez Crónica de una muerte anunciada, en la que Ángela Vicario vive una situación similar que le generará profundas y terribles consecuencias, al no ser la que todos creen.

Rima ofrece una interesante y muy bien lograda mirada al mundo lésbico. La directora del filme permite indagar por la mente de esta joven peluquera enamorada de una clienta que se deja seducir por las caricias y el buen trato de Rima, hecho que la convierte en visitante asidua del salón de belleza. Es de admirar que a lo largo de todo la película nunca hay un beso que revele ese sentimiento, pero, por lo que sucede al final de esta obra fílmica, se intuye que algo ha ocurrido entre ellas.

Por otro lado, Jamale le da un tinte dramático y novedoso a la historia, ya que, a pesar de que en su cuerpo ya no hay rastros de la juventud que tanto añora, se resiste a envejecer y asume comportamientos casi enfermizos para ganarle la pelea al tiempo, tanto en su manera de vestir, como en su manera de hablar y de maniobrar y de manipular su cuerpo. Por último, Rose, la mayor de todas, se enamora de un hombre, que también merodea la tercera edad y con quien no se decide a vincularse por temor y por fidelidad a su pobre hermana que se encuentra con problemas mentales.

Como se aprecia, por cada una de las escenas que componen esta producción entre Francia y Líbano circulan situaciones en las cuales los personajes femeninos dan rienda suelta a sus intereses. No es un filme feminista, a pesar de que la historia se construye a partir de la participación de las cinco diferentes mujeres ya mencionadas, que se relacionan de manera directa e indirecta con un salón de belleza ubicado en Beirut, ciudad situada en el paradisíaco e imponente mar Mediterráneo, que sirve de telón de fondo para esta lenta historia que lleva el ritmo de la música compuesta por Khaled Mouzanar, con una mezcla del francés y la lengua propia de esta región del mundo, tan visitada y frecuentada por la violencia.

Posiblemente el caramelo, al igual que la vida, además de contener agua y azúcar, tiene también limón, elemento con el cual sería imposible imaginarse la existencia. Este fruto se hace real en las frustraciones y fracasos que experimentan las protagonistas; pero lo valioso es que está el dulce que genera esperanza, estado con el que sueña cada una de ellas.

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Publicada por: Jimmy Humberto Fortuna V. / Docente UIS