2008-10-20 05:00:00

De paros, cocinas y tratados

Comencemos por los paros. Salimos del judicial y nos metimos en el indígena, el de la DIAN, el de los maestros, el electoral - con los empleados de la Registraduría -; se mantiene el de los ‘corteros de caña’ y dentro de poco, quién quita que la fuerza pública también se anime y pida lo suyo.

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De paros, cocinas y tratados

 Sabíamos que el tema de la nivelación salarial iba a ser de dimensiones insospechadas, entre otras porque existen funcionarios dentro del Estado peor pagos que los propios jueces.

El desajuste es tan pronunciado que uno no se explica por qué un Magistrado de Tribunal gana más que un Ministro o que un General de la República. Pero la pregunta sobre las huelgas en Colombia debe ser más aguda y nos obliga a considerar la presencia de grupos armados o políticos de oposición detrás de cada movilización. No ha sido gratuita la presencia de Petro o de Piedad Córdoba en el Valle, o del otro Senador López, en los cabildos indígenas.

Es cierto que hay muchos temas para solucionar pero cuando la espontaneidad de un movimiento social se ve amenazada por intereses oscuros que lo mantienen, las reclamaciones pierden toda credibilidad y las vías de hecho se convierten no en un recurso extraordinario sino en una herramienta perversa de oposición.
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Pero si este tema está que arde, el de la ‘Cocina de Yidis’ ya hirvió. Escuché en la W, la semana pasada a nuestro colega y paisano Ramón Ballesteros, dando cuenta en tono jocoso de la última idea de Yidis Medina en el sentido de montar un restaurante. Plato principal: “Bagre al cohecho”. ¡Y no es un chiste! Aunque el abogado quiera hacerlo parecer así, la idea está en camino, mientras madres cabeza de hogar recluidas en los centros penitenciarios se preguntan, “¿por qué Yidis pasa unos cuantos años feliz en su casa mientras nosotras nos pudrimos en esta cárcel, sin compasión?”.

Entenderán así que aún cuando estar condenada por cohecho, acusada de secuestro, y haber mentido sin restricciones en todos los momentos procesales, suponen faltas más graves que un hurto cualquiera, la justicia en este país es, literalmente, para los de ruana. No para las que se embolan en Soho. Tampoco para las que montan restaurantes haciendo apología de los delitos cometidos. ¡Qué descaro!
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Y como colofón, debía haber titulado este acápite “Con Obama, sin TLC”. No dudo que a Colombia le depara un negro porvenir con Barack en la Casa Blanca. Nadie nunca había hablado tan mal de nuestro país y aunque reconozco que para los gringos no debe ser fácil elegir a MacCain, que ha dado muchos tumbos en las últimas semanas, es posible anticipar que le irá mejor a Chávez con Obama que a nosotros con el virtual presidente de los Estados Unidos. “¡God save America!”…

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Publicada por: José Manuel Acevedo M.