2008-10-26 05:00:00

La madera vale más que plata

El 30% de la superficie de la tierra está cubierta de bosques y sólo el 2.8% de estos corresponde a plantaciones renovables hechas por el hombre.

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La madera vale más que plata

Si queremos mantener el equilibrio, deberíamos plantar por lo menos el consumo ya que hoy destruimos cerca de 12 millones de hectáreas de bosques naturales al año. Si lo hacemos, en los países de clima templado la producción de madera es de 6 metros cúbicos al año por hectárea, mientras que en los países tropicales es de 16. También debemos racionalizar los consumos ya que más del 60% se usa para cocinar en los países en desarrollo.

Hay una gran diferencia entre el uso de la madera y la utilidad de los bosques. La madera vale por su uso para cocinar (valor pírrico contra el daño que hace), para muebles, construcción, la industria de papel y como base para paneles, entre otras aplicaciones. Los bosques son fundamentales en el mundo por la transformación de CO2 en Carbono y liberación de oxígeno a la atmosfera, por la regulación climática, el control  de las  inundaciones, la conservación de los suelos, el ciclo del agua, el almacenamiento de nutrientes y reciclaje, el equilibrio ecológico, la recreación, el control de los vientos y lo más importante de todo, la supervivencia de las futuras generaciones.

Cuando se piensa en un negocio de reforestación, hay que tener en cuenta que sólo se pagará por el uso de la madera y no por la utilidad del bosque. El mundo ha tratado de resolver esto en parte con los bonos de carbono o bonos verdes, pero es necesario decir que es absolutamente insuficiente y tenderán a subir porque es una obligación mundial aún en un mundo en crisis. No se puede comprar tierra cara para reforestar, ni barata.

Cuando se piensa en bosques de explotación a veinte años, hay que tener 20 veces la tierra a explotar anualmente, sin flujo de caja para resistir ese tiempo. Para el uso como pulpa para papel o madera reconstituida, se requieren volúmenes grandísimos y el transporte a grandes distancias no permite económicamente el proyecto.

En Colombia tenemos las mejores condiciones para hacerlo por sus características como país tropical y por las áreas nuevas cuyo valor todavía no es tan alto, pero con dos condiciones fundamentales: Un volumen de tierras muy alto y mezclado con proyectos que den caja mientras llega el momento de la explotación. El estado tiene una oportunidad de oro si condiciona la titulación de tierras o su validación a la obligación de sostener el 30% de las áreas totales en bosques de galería y siembras de maderables entre los que está el caucho; si además normaliza las ayudas y beneficios fiscales  y obliga  a los fondos de pensiones a invertir un porcentaje en este tipo de proyectos de largo plazo.

La mezcla de proyectos productivos con esta norma es absolutamente factible y rentable. Ya hay empresas pensando en ello, Animémoslos. Buena esa, Carlos Chaverra. Buena esa, Promisión.

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Publicada por: Jaime Lievano