2008-10-28 05:00:00

¿Qué más se les puede decir a las Farc?

A las Farc se les ha llamado de muchas formas a través de los años. Calificadas en sus principios como un movimiento armado campesino al cual muchos sectores le reconocían que luchaba por unos ideales y reivindicaciones así las armas no fueran la manera de hacerlo, hasta los calificativos que a sangre y fuego se ha ganado en los últimos años.

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¿Qué más se les puede decir a las Farc?

Sí. Ese grupo que fundara Tirofijo en los años sesenta del siglo XX, hoy no es más que una organización criminal dedicada al narcotráfico y al secuestro para solventar sus fines de lucro, con acciones cada vez más frecuentes que no son más que un puro y simple accionar de terroristas.

De hecho, ya incluso las naciones europeas históricamente más condescendientes las han tildado como tales, razón por la cual se plantea el título de este espacio editorial.

Es que ¿qué más se les puede decir a las Farc? Sobre todo ahora, luego de la fuga de Óscar Tulio Lizcano, quien logró llegar a la libertad de la mano del comandante de la cuadrilla de esa organización que lo mantenía plagiado hace ocho años.

Puesto de otra manera, luego del secuestrado más reciente que pierde esa agrupación criminal, tal vez lo único que resta por mencionarles es su terquedad inhumana y su estupidez infinita.

Sin lugar a dudas, sólo esas dos denominaciones se le pueden aplicar a una agrupación que insiste en mantener secuestrados a cientos de colombianos a pesar de que su obstinación no solo les ha generado la pérdida total de la imagen que alguna vez hubieran podido tener en el mundo, sino el rechazo absoluto de todos los países cuyos gobiernos tienen unos principios y fundamentos morales mínimos.

Pero eso no es todo. Los plagiados que las Farc mantienen inhumanamente en la selva que poco a poco han logrado salir, evidencian algo que es aún peor para Alfonso Cano y sus seguidores. Se trata de su crueldad extrema así como un  debilitamiento paulatino que queda comprobado no solo por las fugas, sino por las condiciones y los relatos de hambre de quienes han vivido la aterradora experiencia de ser privados de la libertad.

Testarudos contra toda realidad, desalmados sin conciencia alguna y escasez de inteligencia alarmante, es tal vez la mejor manera de describir lo que son y como se comportan las Farc en estos principios del siglo XXI.

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Publicada por: REDACCION EDITORIAL