2008-10-28 05:00:00

Difícil hallar peor ministro

En los últimos años en Colombia ha ocurrido un fenómeno como consecuencia de la simpatía que en varios sectores de la opinión despierta el presidente Uribe.

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Difícil hallar peor ministro

 La credibilidad que un considerable número de colombianos tiene en la capacidad administrativa del Presidente ha llevado a un puñado de empalagosos hacedores de sofismas de distracción, de esos que deambulan por los cocteles bogotanos y pontifican  desde espacios periodísticos de la capital del país, a crear falsas verdades para posar de doctos y embaucar a la opinión.

Tales afirmaciones, a medida en que toman vuelo y son apropiadas por un amplio número de compatriotas que actúan como cajas de resonancia y las repiten por doquier, mutan en dogmas. ¡Y no hay nada más peligroso que un dogma!

Una de tales afirmaciones equivocadas es la que expresa que el presidente Uribe no necesita ministros pues es el quien toma las decisiones y  ejecuta todas las políticas de la administración.

Quien tenga conocimientos (así sean superficiales) de la ciencia administrativa sabe que tal aseveración no resiste el más mínimo análisis. Esa frase es solo un sofisma de distracción.

Una prueba de lo peligroso que es tener personas de pocos conocimientos como ministros es lo que ocurre actualmente en el campo laboral y la ignorancia supina que en Derecho Laboral y en Ciencias Sociales tiene Diego Palacio, titular de tal cartera.

El ministro de Protección es locuaz pero poco sensato, polemista pero errático en sus argumentos, audaz pero desatinado en sus juicios, por desconocer el entramado social que hay en el fondo de las relaciones obrero patronales vuelve problema de orden público a los movimientos sindicales.

Por eso el ministro Palacio ha sido  factor fundamental para que la situación laboral ande de estallido en estallido. Y su falta de capacidad de negociación hace que cada huelga mute en un verdadero conflicto social.

Cada vez que Diego Palacio sale a la prensa a opinar sobre las huelgas, queda en evidencia cuanta falta hace un verdadero ministro de lo Laboral.

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Publicada por: Eduardo Muñoz Serpa