2008-10-28 05:00:00

El crimen en Colombia

Después de los últimos acontecimientos relacionados con muerte violenta de niños en nuestro país nos queda el dolor, como siempre, después de cada delito grave. La razón no es otra que la laxitud de nuestra justicia. Algunos, una minoría se opone a la pena de muerte. Alegar a estas alturas sería retroceder. ¿Pero qué podemos hacer si nuestras leyes permiten que los castigos sean muy cortos?.

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El crimen en Colombia

La única solución para sacar esta Patria adelante es lograr una justicia pronta y efectiva. En el plano penal parece que las cosas van mejorando. En la parte civil es una vergüenza. Los términos, las fiestas, las huelgas y más hacen que los procesos duren años. Mientras continúen tan largos la Nación no puede prosperar. Una justicia rápida y eficiente sería la mejor transformación para el buen funcionamiento de nuestra amada Colombia.

El delito siempre ha sido rechazado por toda la gente bien de Colombia. La misma naturaleza nos lleva a repudiar el crimen en todas sus formas. El asesinato es antinatural. La acción de Caín, para remontarnos en la historia, la rechazamos. El magnicidio de Abraham Lincoln siempre está en la mente de los norteamericanos. La sanción debe ser física y moral. Por fortuna en los actuales momentos, se está castigando a tantos corruptos que han abusado del poder para hacer andanadas que los favorecen en detrimento del resto de conciudadanos.

La muerte de Jesucristo perdurará hasta que viva la tierra. Millones de seres veneran al crucificado que nos sirve de modelo redentor ante cualquier adversidad. El temor a Dios es la guía para el comportamiento, es el ejemplo de una vida que renace cuando se presentan acontecimientos tan fatales, únicos en la orbe. Colombia ha resistido los embates de masacres increíbles. Nos hemos acostumbrado a la barbarie y amanecemos y anochecemos en la misma tónica.

Ejemplos los tenemos todos. Los acontecimientos más atroces minan nuestro planeta no obstante los ingentes esfuerzos de la autoridad que tiene que luchar contra la corrupción interna. Recordemos, para no hablar de hoy, la muerte alevosa del Mariscal Sucre. Se demostró plenamente la participación del General Obando y sus secuaces. Una autoridad rígida, una justicia pronta son los pilares para salir del laberinto que nos aflige. Acortar términos, trabajar más por parte de quienes imparten la justicia son las verdaderas necesidades del pueblo colombiano.

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Publicada por: Edmundo Gavassa Villamizar