2008-10-28 05:00:00

Temas Urbanos

Nuevos lenguajes.- “En 1.968, el sistema presidencialista conoce su apogeo…todo es gobierno y casi nada oposición”, dice C. Monsiváis refiriéndose al ambiente político mejicano contra el cual se levantan los estudiantes; se les respondió con la matanza de Tlatelolco hace 40 años.

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Pero ese panorama tiene cercanías con lo que sucede en Colombia; la corrupción y el poder hegemónico -como los del PRI entonces- lo cubren casi todo; se quieren hasta cambiar hechos y conceptos suficientemente claros, acomodándolos propósitos oscuros, de lo cual nuestro Presidente hace gala cada rato hasta el ridículo, para sombro de observadores atentos dentro y fuera del país.

Hace rato negó la existencia de la lucha de clases en Colombia y ahora la existencia del paramilitarismo, tan cercano a los propósitos políticos del uribismo; solo acepta que hay bandas criminales, como si los “paras” no fueran eso. Y qué tal la protesta social definida por voceros del gobierno ¡Asustémonos! imponiendo a los inconformes cómo, dónde y sobre qué pueden protestar o serán judicializados y declarados terroristas, incluídos sus simpatizantes.

Los regímenes hegemónicos solo toleran las manifestaciones a su favor, con uniformes y bandas marciales, camisetas donadas por empresarios, mensajes oficiales, pancartas impecables diseñadas por publicistas y señoras enjoyadas haciendo sonar cacerolas recién compradas; por lo demás, si los pobres llevan cacerolas a las marchas es con mecato, pero no para destruírlas.

Durante la Guerra Fría el coco eran los comunistas, antes los masones, ahora Chávez o las FARC que dicen estar acabadas, pero bueno es su fantasma ¿Por qué las reemplazarán cuando se acaben? Patriótica tarea es difamar sin escrúpulos como aquel asesor del partido de ocasión de Mindefensa, mientras falsos positivos ponen petardos y uniforman de guerrilleros a los muertos con balas oficiales, que los altos mandos aceptan molestos ante evidencias de periodistas internacionales.

Al cooperativismo también le acomodaron el concepto; las normas sobre “flexibilidad laboral” echando por la borda casi un siglo de mejoras laborales, si bien no comenzaron en este gobierno sí encontraron en Antioquia un mal ejemplo de “economía solidaria” con las Convivir; las “cooperativas” de trabajo asociado, como afirma este diario en editorial pidiendo la renuncia del Ministro Palacio (20-10-08), “son solo una excusa para burlar el pago de rubros fundamentales en los salarios de los trabajadores”. Todo mientras se exporta la imagen del “todo va bien”, la misma que quería internacionalizar el Presidente Luis Echevarría antes de los Juegos Olímpicos y de que los estudiantes le dijeran NO en Tlatlelolco.

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Publicada por: Libardo León Guarín