2008-07-18 05:00:00

‘Se pasaron la ley por la galleta’

De las apetitosas galletas que los niños de las escuelas públicas aspiraban a recibir en recreo, sólo quedaron boronas de bienes-tarina, unas almacenadas en bodegas y otras sencillamente en la basura.

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‘Se pasaron la ley por la galleta’

“Se recibieron comentarios de disgusto e inconformismo tanto por la demora y desorganización en la entrega, como la presentación del producto y el sabor, manifestando que en muchas ocasiones se arrojaban al aseo, pues los niños no las comían con gusto”.

Ésta fue una de las tantas quejas que recibió la Contraloría Departamental en una “visita de asesoría” a los llamados programas VIDA, que tenían por objetivo suministrar un refuerzo alimenticio (galleta) a los niños de las escuelas públicas del Departamento, con edades entre los 5 y 12 años.

El tema fue ‘ventilado’ y criticado duramente ayer en la Asamblea de Santander, luego de que la Administración Departamental presentara el Programa de Alimentación y Nutrición, PAN, con el que aspira a entregar 5 millones 330 mil raciones de desayunos en 2008 a la misma población.

Y fue criticado porque diputados como el conservador Darío Vásquez, exigieron que en esta oportunidad haya menos contratos e interventores y más alimento para los niños.

Es más, la propuesta para el Gobierno Departamental es que firme convenios directamente con los municipios y a su vez, los alcaldes contraten con la gente de la región  para que las señoras mismas preparen los alimentos y entreguen refrescos a los niños.

“Así generamos economía local”, dijeron los asambleístas.

Contratos y lágrimas
El diputado Darío Vásquez denunció que en la administración anterior fueron entregados contratos por casi $5 mil millones a la firma Proaser Salud Limitada para la elaboración de 407 mil galletas, de las cuales ni siquiera se sabe cuántas llegaron a la boca de los pequeños estudiantes.

Con los contratos y el informe de la Contraloría en la mano, Vásquez denunció que “Proaser sólo le echaba agua, sal, mantequilla y levadura, horneaba y distribuía, porque el Bienestar Familiar proveía la bienestarina.  

Estas galletas llegaron en diciembre por ‘camionados’ a los municipios y los niños no se las comían, unas llegaban duras, otras muy blandas y ya con moho, los niños no se las comían”.

El Asambleísta recalcó que hay contratos firmados en septiembre y en octubre por seis meses, cuando los estudiantes salen a vacaciones en noviembre.

“El contrato era una lotería porque hasta la harina la regalaban”.

Luego se fue lanza en ristre contra quien ejerció la interventoría de dichos contratos.

Para este programa VIDA -denunció- contrataron más de $30 mil millones en los cuatro años, que “se dilapidaron porque no cumplieron con la nutrición.

Hay cinco o seis contratos de interventoría con diferentes instituciones y funcionarios”, denunció.

Vásquez criticó tan fuertemente a la interventora Linda Salazar, funcionaria de la Secretaría de Salud, que ésta no pudo contener el llanto y debió salirse de la plenaria de la Asamblea sin dar respuesta alguna.

Los contratos
1. El primer contrato con la firma Proaser fue firmado el 20 de agosto de 2006 por $2.240 millones para la elaboración de 80 mil “porciones de 35 gramos de alimento sólido a base de bie-
nestarina con destino a los niños entre 5 y 17 años de las instituciones educativas públicas, rurales y urbanas del Departamento”, por 10 meses.

En el acta de liquidación de fecha 1 de junio de 2007, consta que del contrato se ejecutó el 84.86%. El 60% de éste fue pagado con recursos provenientes de las regalías.

2. Otro contrato más fue celebrado el 27 de julio con la misma firma por $2.359 millones para la elaboración de 87 mil galletas para la misma población arriba mencionada, por cinco meses.

El contrato fue liquidado el 14 de diciembre de 2007 y según el acta del interventor, la ejecución del contrato fue del 93.94%, también pagado con recursos de las regalías.

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Publicada por: mvalencia@vanguardia.comana maría valencia s.