2008-11-02 05:00:00

Todo lo que nos averg√ľenza

Hoy estar√° reunido Uribe con los Ind√≠genas del Cauca. Tema de mediano calibre si miramos los dem√°s que empa√Īan ante el mundo al pa√≠s pasi√≥n. Valdr√≠a la pena preguntar¬† si el movimiento ind√≠gena es un asunto de revancha imposible de 400 a√Īos, como lo es, o fue, el partido de f√ļtbol en que el Brasil perdi√≥ con Uruguay al comienzo de la historia de este endemoniado deporte.

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Todo lo que nos averg√ľenza

Seguramente no es as√≠. Son acasos de la historia.¬† Existen circunstancias en que la √ļnica manera de defender la libertad o la dignidad humana es respondiendo a la violencia con violencia.

Creo que tampoco se dan las condiciones de una manera absoluta, estamos, vivimos, en una democracia precaria pero  podemos opinar  de convivencia y paz, nadie está pregonando la guerra con excepción de las FARC.

El movimiento ind√≠gena tambi√©n est√° fatigado de¬† violencia. No se puede comparar el preg√≥n ind√≠gena del Cauca que dirigen los Pi√Īacue, con el movimiento Zapatista de Chiapas, del 1 de enero de 1994, cuando el comandante Marcos, el de la capucha, pipa y dos relojes en la mu√Īeca, se levanta en M√©xico, contra la corrompida dictadura del PRI.

Se dice que todav√≠a¬† es muy temprano para analizar si el levantamiento de Chiapas contra la situaci√≥n de¬† marginalidad¬† y explotaci√≥n sirvi√≥ para algo, o fue simplemente¬† un acto de megaloman√≠a publicitaria de Rafael Guillen Vicente, ¬ďMarcos¬Ē. Si bien nuestros ind√≠genas tomaron las armas, su movimiento el que no aprobaban todos, el Quint√≠n Lame, se desmoviliz√≥ hace a√Īos, de lo que quedan recuerdos desastrosos de violencia, dolor, y una gran divisi√≥n entre ellos. Saben que con las armas en la mano se termina siendo verdugo de sus propios hermanos.

Estos movimientos, originados en la marginalidad, son f√°cilmente penetrados por demagogos que hacen delirar de entusiasmo a los gritos de libertad, y¬† las realidades aparecen como peque√Īas molestias de camino.

Estos temores de anta√Īo, y de hoy, son¬† de pol√≠ticos ma√Īosos y miopes, rumor¬† en el baile de los coroneles, si n√≥, oraci√≥n de arzobispos¬† en c√≥nclave. Hoy es el colorido cortejo de ind√≠genas en camiones, acompa√Īados de bastones¬† tribales, en los que habla cada uno¬† a cada instante por celular con sus mujeres, preguntan¬† por el cocido del almuerzo y se les hace agua la boca.

Muchos tendr√°n PC port√°til. Son otras las necesidades de los indios de hoy. Torpes quienes los llaman a las armas y peor al ataque troglodita de la piedra. No basta tampoco la tierra, la tierra del Cauca es √°cida y est√©ril. Habr√° que tener una gran imaginaci√≥n para saber d√≥nde colocar la¬† inteligencia de estos indios que supervivieron¬† pacientemente al exterminio y son due√Īos del colorido y de la est√©tica.

¬ŅO acaso no caus√≥ risa torpe ver a Lorenzo muelas, con botas y su falda corta en el Senado? Ya tuvieron Gobernador, no les falta sino el para√≠so burgu√©s. Y para eso si que son buenos. ¬ŅNo son comparables en grandeza y fausto, los reinos de Europa a la corte azteca, a los principados Mayas, el sagrado ceremonial Zipa, los rituales funerarios de Isnos? Contra la nostalgia de la grandeza no existe cura posible, sino el poder.

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Publicada por: SERGIO RANGEL CONSUEGRA