2008-11-03 05:00:00

¿Obama o McCain?

Aun cuando las encuestas, el apoyo de importantes diarios y el respaldo internacional se inclinan por Obama, las elecciones presidenciales que ocuparán la atención mundial mañana,

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¿Obama o McCain?

representan un momento crucial de la democracia estadounidense, afectadas por la coyuntura de la crisis económica que, equiparada al crack de 1929, trae consigo una responsabilidad histórica de grandes alcances, pues obliga al ejercicio de un liderazgo transformador que quizás se traduzca en una nueva versión del modelo económico mundial.

Esta situación es la que compromete con mayor severidad al gobierno de Bush y consigo las aspiraciones de McCain, de cara al certamen electoral; pero por otro lado se enfrenta la sociedad estadounidense a una prueba exigente de la democracia, cual es la de superar una tradición racista de incuestionable arraigo, que ha sido motivo de grandes conflictos y episodios vergonzosos. Precisamente la campaña de Obama ha tomado como sutil referencia en su accionar, el memorable discurso de Martín Luther King: “Tengo un sueño”. Hay aquí un reto real a la madurez política de sus ciudadanos, para que por encima de estos estigmas de la cultura sean capaces de mirar hacia propuestas de cambio y de oportunidad.

El futuro de Estados Unidos se juega en la plenitud de una crisis económica de impredecible alcance y en el fragor de una lucha ideológica universal en la que aparecen el concepto de justicia globalizada; vuelve a tomar vigencia el debate por el papel del Estado; se configura el concepto de socialismo del siglo XXI; el tema ambiental, el abastecimiento alimentario y el energético, demandan especial consideración y se agitan los avatares de la geopolítica mundial en la cual juegan fuertemente nuevos actores.

Gran contexto de oportunidades y riesgos, en cuya referencia la situación colombiana no parece tener las ventajas de las que venía gozando con la era Bush, pues todo parece indicar que esta pequeña luna de miel binacional entraría en una fase de inquietud y quizás de mayores exigencias, controles y llamados al orden, en nombre de los Derechos Humanos, que se derivaría del previsible triunfo de los demócratas, tanto en el Congreso como en las elecciones que conducen a la escogencia del próximo Presidente.

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Publicada por: ÁLVARO BELTRÁN PINZÓN