2008-11-12 05:00:00

Oasis

En enero suele celebrarse el primer día del año para los musulmanes, para los chinos en febrero y en marzo para los hindúes.

Comparta este artículo ›

Oasis

Esas diferencias son buenas pero piden tolerancia y aceptar que tenemos pedacitos de la verdad.

La falla es que cada credo, ideología o partido, se presente como poseedor de la verdad plena.
Y más grave es que sus adeptos se lo crean y piensen que todo el que no esté en su grupo está equivocado.
Por predicar tolerancia y defender los derechos de todos fue asesinado hace años el médico antioqueño Héctor Abad.
Su hijo se liberó de un peso de años al escribir El olvido que seremos, un precioso libro en su homenaje.

Él conoce como pocos el oficio de escribir y es una dolorosa catarsis con estupendas reflexiones.
Cuando la tolerancia nos protege de odios viscerales, acaso no hay olvido pero siempre hay perdón.
Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo, dijo San Francisco de Sales.
Llegó a ser una persona serena y ecuánime, aunque de joven explotaba debido a su temperamento fuerte.
Se dedicó a controlarlo, aprendió a serenarse y se convirtió en un modelo de paciencia y afabilidad.

La paciencia nos evita peleas inútiles y pone un dique cuando las aguas de la ira quieren hacer estragos.
Son aguas turbulentas que se aquietan cuando el alma está en paz y crecemos en una amorosa aceptación.
La paciencia camina de la mano de la tolerancia y es un valor indispensable para alcanzar la armonía.
Si te consagras a conocerte serás capaz de estar calmado cuando otros se exasperan y pierden el control.
Dedica tiempo a relajarte y a meditar, camina en la presencia de Dios porque Él es la fuente de paz interior.

Publicidad
Publicada por: Gonzalo Gallo