2008-11-13 05:00:00

Dos casos extremadamente graves de inseguridad

Por más tenebrosa que suene la historia, en esta oportunidad no se trata de una leyenda urbana de esas que suelen circular de boca en boca por las diferentes ciudades del país y el mundo.

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Dos casos extremadamente graves de inseguridad

Las noticias, que ya fueron corroboradas y difundidas por los diferentes medios de comunicación locales y nacionales, dan cuenta de dos nuevas modalidades delictivas en Bucaramanga que son de una gravedad extrema.

Se trata de la joven que fue inyectada con una sustancia desconocida en un cajero electrónico en plena carrera 27 con 36 por parte de un delincuente para atracarla, así como la más reciente prueba que establecieron bandas sicariales de la ciudad, consistente en asesinar a un ciudadano cualquiera como requisito indispensable para ingresar a las mismas.

Las dos informaciones, que revisten un peligro de muerte inminente para cualquier habitante de la capital de los santandereanos, no pueden pasar desapercibidas por parte de las autoridades locales.

Es que a diferencia de los atracos callejeros comunes, que de por sí implican altos riesgos para los afectados, o los comúnmente llamados apartamenteros, que también llegan a maltratar a sus víctimas, estos casos particulares son muchísimo más graves.
 
Por esa razón, la Policía no puede ser laxa en el manejo de estas modalidades criminales, ya que de salirse de cauce como ha sucedido con las otras ya mencionadas, el pánico que desaten puede convertir a Bucaramanga en sitio donde la intranquilidad sepulte la calidad de vida.

En otras palabras, la impunidad no puede arropar a quienes están cometiendo delitos tan serios. Sobre todo, porque esa falta de castigo patrocina directamente que más criminales comiencen a operar de esa manera, amparados en el convencimiento de que no serán castigados.

La Policía y la Fiscalía deben entonces dirigir todos sus esfuerzos a la captura de esos delincuentes. La vida y el bienestar de más de un millón de santandereanos dependen de ello.  

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Publicada por: REDACCION EDITORIAL