2008-11-13 01:48:46

Encuentro de agricultura urbana

El pasado sábado se reunieron 70 mujeres de seis barrios del área metropolitana de Bucaramanga, quienes con el apoyo de la Fundación Mujer y Futuro y financiamiento de Pan para el Mundo, desarrollan huertas caseras en los reducidos espacios de sus casas.

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Encuentro de agricultura urbana

La iniciativa viene en complemento de otra, orientada hacia la defensa y consolidación del derecho de las mujeres a una vida sin violencia. Mujeres de estos mismos barrios se reunieron y unieron para capacitarse y organizarse en Redes Comunitarias de Mujeres por el Derecho a Vivir sin Violencias, conformando así grupos de mujeres quienes en sus barrios tienen los conocimientos y la capacidad para atender, escuchar, orientar y acompañar a mujeres afectadas por situaciones de violencia conyugal, lo cual implica hacerles entender y convencerlas de que esto no es una situación normal, que puede cambiar y que hay instituciones que tienen la obligación de ayudarlas. Estas mujeres de las Redes están en capacidad de acompañar a otras mujeres sufridas a las instituciones para garantizar que las atiendan tal como debe ser.

La defensa del derecho a una alimentación sana, a través de la organización de huertas caseras con base en los principios y experiencias de la agricultura urbana, sin sustancias químicas sintéticas y para la salud de las familias, complementa la búsqueda de una vida sin violencias: Tener hambre y no poder saciar el hambre de los hijos es una forma extrema de violencia estructural que refuerza las violencias intrafamiliares y las huertas caseras contribuyen a prevenir otras formas de violencias.

La agricultura urbana es un modelo de iniciativa de justicia social y resistencia relativamente sencillo. Las huertas son iniciativas comunes en las calles de Cuba y en las afueras de las ciudades donde los terrenos de todos son muy distantes de ser “tierra de nadie”. En vez de rivalizar y agredirse, las familias pueden unirse alrededor de esta necesidad de alimentos sanos y a precios abordables.

Estas 70 mujeres de estratos 1, 2 y 3, saben que sus huertas son como islas verdes de resistencia y esperanza que permiten el uso y aprovechamiento de espacios vacíos y contribuyen a mejorar sus hábitos nutricionales y la calidad de su alimentación. Se capacitan y organizan en núcleos que conservan e intercambian semillas, producen, intercambian y venden alimentos nutritivos que van “de la huerta a la olla” por el bien de toda la familia.

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Publicada por: Encuentro de agricultura urbana