2008-11-16 05:00:00

Crecimiento… para quiénes?

El mayor problema social del país es la extrema desigualdad. En el cierre de esa nefasta brecha es poco lo que hemos logrado por falta de políticas que caminen sobre dos rieles: Educación de calidad y fomento de oportunidades de empleo digno.

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Crecimiento… para quiénes?

Hemos progresado en cobertura educativa, pero hemos retrocedido en calidad particularmente en la formación de actitudes y valores.

El actual gobierno está obsesionado por el crecimiento económico y la promoción de la inversión pero….a costillas de la gente común y los trabajadores.

La reforma laboral que cercenó derechos laborales adquiridos condujo a vanalizar aún más la remuneración de quienes trabajan y no logró el aumento del empleo que fue su motivación o su pretexto. Disminuir los ingresos laborales es ir contra el mismo crecimiento ya que el dinero que más mueve la economía y el mercado es aquel que llega al bolsillo de la gente trabajadora.

Solo mendrugos de ese crecimiento que ha llenado las arcas de los grandes conglomerados económicos y del los pulpos financieros han llegado a los hogares populares.

El crecimiento económico necesita de un sistema financiero sólido, pero no debe estar a su servicio ya que las finanzas no pertenecen a la economía real pues su función no es de producción y desarrollo sino de intermediación. Un sistema económico como el nuestro donde los bancos se llevan la mayor parte está evidentemente desfasado.

Nuestras entidades financieras se han convertido por lo demás en unos pulpos transnacionales que cual sanguijuelas devoran a sus clientes y a sus trabajadores reduciendo y encareciendo y desmejorando sus servicios. Mientras no les pongamos coto a sus abusos mediante una reglamentación rigurosa y controlada de sus actividades y unos impuestos justos a sus ganancias, el crecimiento no beneficiará a la gente.

El crecimiento económico no ha conducido a más y mejor empleo. Los salarios no han crecido de acuerdo con el aumento de los precios. Las políticas económicas no favorecen a los chicos sino a los grandes y saquean el bolsillo de quienes producen. No existe una política consistente de apoyo a las empresas productivas y creadoras de empleo digno ni de defensa del trabajo y de los consumidores.

No sólo en las finanzas los pulpos hacen su agosto sino también en el comercio. Las grandes cadenas comerciales, también transnacionales, sitian hasta hacerlos desaparecer a los pequeños comerciantes, encarecen los precios y la intermediación, disminuyen el empleo, bajan los salarios, ahogan a los pequeños productores y proveedores y desmejoran el servicio a los clientes.

Las tales “cooperativas de trabajo” y el sistema de outsourcing, sin diques a sus abusos explotan a los operarios y acaban con la estabilidad laboral, ante la indiferencia del gobierno y de la tal oposición.

Mientras no enderecemos el rumbo a la economía el crecimiento económico en lugar de generar bienestar contribuirá a agudizar aún más nuestros conflictos sociales.

P.S. Las exigencias de los corteros de caña son justas. Apoyémoslos.

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Publicada por: Reinaldo Suárez Díaz