2008-11-28 15:14:50

Santander, geografía de los afectos

Desde hace tres años empezó la excursión. Pero no una excursión cualquiera, pues fue necesario recorrer más de 87 municipios de Santander, con cámara en mano y mucha inspiración.

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Santander, geografía de los afectos

Mauricio Olaya se encargó de capturar en su lente los paisajes más hermosos de Santander, su gente, y esos imaginarios urbanos que se tejían a su paso.
Junto a él estuvo Carlos Nicolás Hernández, escritor y filósofo de gran trayectoria, quien se puso como meta una búsqueda académica e intelectual durante el recorrido.

“Se trataba de una búsqueda de pensamiento, de cómo construir culturalmente lo que percibía de Santander, tanto en sus paisajes, imaginarios urbanos y forma de ser y estar en el mundo. Eso se consiguió con el libro”, expresó Hernández.

Un libro de lujo

“Se obtuvo un libro de gran factura, importante en Colombia”, agregó Hernández.
En más de 300 páginas se plasmó la belleza de Santander, de sus calles, de sus paisajes. Esos paisajes que reunidos en forma de fotografía y acompañados de textos maravillosos, se convirtieron en una edición de dos kilos de excelente material.

Gracias al apoyo del gobernador de Santander, Horacio Serpa Uribe, se logró un trabajo especial de 3.000 ejemplares que estarán no sólo en las principales librerías de la ciudad sino en Bogotá y varias regiones colombianas.

¿Qué se logra con el libro?
Para el escritor, “se rompieron los límites del ribereño y montañero. Yo formo parte del santandereano montañero, pero tengo un gran sentimiento por la cultura del río, me di cuenta que ya se han disuelto esas diferencias”.

Para el comunicador social, Mauricio Olaya y editor fotográfico de esta casa periodística, “de la quebrada geografía de las manos campesinas brotan los manojos de ternura con olor a poleo y hierbabuena y en esa geografía de los sacrosantos minifundios juegan los niños con el perro azabache o la vaca mariposa.

Para el campesino santandereano todos los seres y las cosas se llaman por su nombre. El caballo se llama El Moro o Caramelo. Las macetas de flores se llaman novios, siemprevivas, penitente o amor ardiente. El loro se llama Roberto y el cerro más triste y más alto es el Cerro de la Cruz, Palonegro, Cerro de Armas o Alto del Viejo”, expresó.
Esta es la esencia campesina recogida en más de 700 fotografías de la geografía sentimental de los 87 municipios que conforman el departamento de Santander.

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Publicada por: pbernal@vanguardia.comPAOLA BERNAL LEÓN