2008-11-21 05:00:00

La apertura de la UE

Bien dicen que cuando una puerta se cierra, otra se abre. Ese fue el sabor que dejó, por un lado, la errática suerte del TLC con Estados Unidos, metido en el congelador por los demócratas y con pocas esperanzas de que sea votado a favor antes del cierre de esta vigencia, en medio de la peor crisis económica global. Y, por otra parte, el favorable anuncio de la Comisión Europea (CE) de negociar bilateralmente el Acuerdo de Asociación (AA) con Colombia y Perú.

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La apertura de la UE

La decisión del órgano ejecutivo de la UE nos deja ante la posibilidad de suscribir un acuerdo con profundas y ambiciosas repercusiones y mecanismos institucionales, muy superiores a los propuestos en el TLC con Estados Unidos o los acuerdos de la OMC. Así quedó sentado en las reuniones “bloque a bloque” –Comunidad Andina de Naciones, CAN-UE– en las cuales se contemplaron tres pilares: Diálogo Político, Cooperación y Libre Comercio. Amén del establecimiento de una zona de libre comercio, se extenderían lazos más sólidos para atender los disensos y consensos sobre temas de trascendencia bilateral e internacional y alcanzar los objetivos trazados en la alianza.

No olvidemos que se trata de una integración regional exitosa, con 51 años de historia y cerca de 500 millones de habitantes. El anhelo del sector productivo del país es profundizar el intercambio y garantizar nuestro “acceso real” a esos mercados. De hecho, la UE ha hecho explícita su voluntad en temas álgidos como el sanitario y fitosanitario, reglas de origen, aduanas o propiedad intelectual y en reconocer las asimetrías entre los mercados.

Por lo pronto, los guarismos de nuestro comercio exterior con este gigante son prometedores. Entre enero y agosto de este año las exportaciones colombianas hacia las 27 economías de la UE ascendieron a US$3.463 millones (valor FOB), un incremento del 17,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior y una participación del 13,2% en el total de nuestras ventas externas. Siendo particularmente dinámico el intercambio con Reino Unido, Países Bajos, Alemania y España.

En el tema cárnico, uno de los más protegidos por la Unión, los escenarios preliminares auguran una significativa oportunidad para Colombia, pues se avizora una mayor dependencia de la UE de las carnes suramericanas. De hecho, se estima que su producción caerá a 7.6 millones de toneladas en 2014, unas 500 mil toneladas menos con respecto a 2007.

Un contexto de tal naturaleza enfrenta a la UE, desde ahora, a una disyuntiva: mantener las barreras comerciales a la importación o avanzar en la liberalización para contar con una oferta adecuada frente a una mayor demanda. Una buena negociación debería aprovechar estas previsiones y habilitar este camino para nuestro sector ganadero.
* Presidente Ejecutivo de Fedegan.

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Publicada por: José Félix Lafaurie Rivera