2008-11-22 05:00:00

El ruido de la ciudad nos puede dejar sordos

Bucaramanga se ha convertido en una ciudad ruidosa, sobre todo en el centro. Así lo evidenció la medición hecha ayer sobre la carrera 15, entre calles 34 y 36, en donde se detectaron niveles de contaminación sonora superiores a los permitidos por la ley.

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El ruido de la ciudad nos puede dejar sordos

12:15 p.m. Carros atascados en trancones pitando, vendedores ambulantes ofreciendo productos a través de altoparlantes, jóvenes que pasan y gritan arengas tras una marcha de protesta universitaria, equipos de amplificación de los negocios anunciando promociones a todo volumen y conductores de buses utilizando los principales generadores de la contaminación auditiva de la ciudad: las cornetas.

La escena descrita se captó ayer en el centro y, de paso, sirvió para evidenciar que esta es una de las zonas más contaminadas de la ciudad en materia sonora.

Y aunque esta deducción hace tiempo dejó de ser un ‘secreto a voces’, sí obligó a la Secretaría de Salud y Ambiente Municipal a advertir ‘a todo grito’ que intentará ‘bajarle el volumen’ al ruido en el centro, a punta de sanciones.

La advertencia se les hizo a los conductores de buses que ‘agitan’ las bocinas de sus automotores y a los dueños de almacenes y otras empresas dedicadas a promocionar sus productos a través del perifoneo, o del alto volumen de sus equipos de amplificación.

La idea, según José Helí Carvajal, técnico de Saneamiento de la Alcaldía, es acatar la ley. Es decir, se obligará a la gente a cum-plir con el decreto 08321 de 1983 expedido por el Ministerio de la Protección Social, que define los niveles mínimos de emisión de ruido, así como las sanciones por violar las disposiciones.

Más operativos

“La ciudadanía denunció exceso de ruido en el centro de la ciudad, por lo que la Secretaría de Salud y Ambiente decidió ampliar los operativos, con el apoyo de la Policía Nacional y de la propia Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga”, advirtió el funcionario.

La campaña ambiental se adelantará durante varios meses, tiempo durante el cual se pretende bajar el alto nivel de contaminación auditiva en la capital santandereana.

paso a paso...
Fases de la campaña

1 Durante la primera semana de la campaña se pretende dejar sin una sola corneta las calles de la ciudad.
2 En la segunda, la acción se orientará a retirar los denominados pitos que algunos conductores de vehículos públicos les han instalado a los frenos de aire.
3 Las medidas de control seguirán con ‘las discotecas ambulantes’ o ‘equipos de sonido con carro’ que se toman los parques los fines de semana, sobre todo en el Parque de las Palmas.
4 Luego se implementarán operativos en contra de las ventas callejeras realizadas con altoparlantes y con las llamadas zorras.

lista
El ‘Top’ de las mediciones del ruido

•  Obras en las vías: En estas ejecuciones con relativa frecuencia se utilizan herramientas de una potencia sonora desbordante. Por citar un ejemplo, un simple taladro llega a producir 125 decibeles.
•  Los trancones: Muchos conductores creen que la única forma de desembotellar la vía es con el pito.
•   Los carros: Algunos conductores, por impresionar, casi siempre instalan en sus vehículos potentes equipos de sonido de la más novedosa generación tecnológica.
•   Las escuelas: Aunque usted no lo crea, el patio de recreo de un plantel muchas veces supera los 120 decibeles.
•   Los ‘Walkman’: Esos pequeños equipos de sonido de bolsillo ‘taladran’ sus oídos. Tales aparaticos se conectan muchas veces a 100 decibeles, ya sea para que la persona se ‘aleje’ del mundo o para disfrutar la intensidad de la música.

síntesis
Primeras sanciones

• Doce carros fueron silenciados ayer: se quedaron sin sus trompetas porque hacían mucho ruido.
• Además, los propietarios de esos vehículos recibieron sanciones equivalentes a 30 días de un salario mínimo.
• La jornada la impulsaron la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, la Policía y la Secretaría del Medio Ambiente.
• En las mediciones realizadas ayer por la Secretaría del Medio Ambiente se encontró un bus de la empresa Unitransa cuyo pito alcanzó los 116 decibeles, 36 más de lo permitido.
• En términos generales, los conductores sancionados llevaban pitos con sonidos que estaban entre los 90 y 106 decibeles.

VOZ DE una EXPERTa

Para Elvia Hercilia Páez, directora de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, “vivimos en un mar de sonidos, sobre todo en la zona centro de la ciudad”.

Ella, quien lidera en la ciudad una campaña contra el ruido, sostiene que “las mediciones auditivas ratifican que en la capital santandereana, en especial en el centro, la bulla nos está dejando sordos”.
“Para medir los ruidos se utiliza un tipo de medida llamado decibel o decibelio y se reconoce que la exposición prolongada a ruidos mayores de 80 decibeles (db) puede producir disminución y pérdida de la capacidad auditiva”, comentó.

Además, recordó que en la ciudad existen innumerables fuentes de ruido nocivo para los oídos y su existencia cotidiana y casi omnipresente conforma uno de los tipos más peligrosos de contaminación ambiental.

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Publicada por: eardila@vanguardia.comEuclides Ardila Rueda