2008-11-24 05:00:00

Comunidad se debate entre la agroindustria y la alimentación

El Magdalena Medio no es ajeno al oscuro panorama mundial y nacional que se vive en cuanto a seguridad alimentaria, teniendo en cuenta  los megraproyectos agroindustriales con las que tanto el gobierno Nacional, compañías privadas y administraciones locales se están jugando sus más cruciales fichas en la apuesta por el desarrollo económico de la región.

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Comunidad se debate entre la agroindustria y la alimentación

Los  biocombustibles, expansión de palma de aceite, y cultivos de caucho y cacao a gran escala, que según afirma los expertos, “están reemplazando los cultivos de pancoger y cultivos alimenticios de la comunidad, lo que en un futuro muy cercano representará grandes problemas de hambre, no sólo por los picos de inflación en los alimentos, sino por el detrimento de los suelos”.

No hay que ir tan lejos para ilustrar la situación. El precio de una libra de arroz hace cinco meses en Barrancabermeja oscilaba entre los $700, y hoy es de $1.700 en promedio, con tendencia al alza.

Según Ángel Toloza, presidente de la Corporación Paz-Planeta- Paz, “es inminente el problema social que estamos sufriendo”.

El problema de las ciénagas

Por ser un sector netamente pesquero, la comunidad que estuvo presente en el Taller regional de seguridad, soberanía y autonomía alimentaria que culminó ayer en Barrancabermeja, alertó sobre la situación que se vive en el municipio. Por su parte la comunidad pesquera del Llanito, denunció la fuerte presencia de la industria petrolera, que está haciendo actividades de perforación de pozos muy cerca de la ciénaga, “hemos interpuesto ante la administración local y antes las autoridades ambientales muchas denuncias porque sabemos que la perforación de pozos nos va a secar la ciénaga”, advirtió la comunidad.

Cifras preocupantes

En el Magdalena Medio el 58% de las familias campesinas viven en condiciones de hambre crónica, según el estudio sobre la evaluación de la canasta familiar básica, realizado este año por la Corporación Obusinga y el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio.

Con respecto al salario mínimo legal vigente, éstos productos han tenido un alza desmesurada, tanto así que en municipios como San Vicente del Chucurí, éstos representan casi el 76% del salario mínimo.

De igual forma, “mientras que en el 2002 el 37% de las familias bolivarenses se encontraban en situación de hambre crónica, para finales del año 2007 la cifra se elevó hasta el 56%”, apunta el informe.

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Publicada por: dleon@vanguardia.comDIANA C. LEÓN