2008-11-24 22:06:42

Una victoria limitada para Chávez que puede hipotecar futuras aspiraciones

Los venezolanos han dado una limitada victoria al partido del presidente Hugo Chávez, quien al perder en núcleos considerados clave en los comicios regionales del domingo puede ver hipotecado su margen de maniobra de cara al futuro.

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Una victoria limitada para Chávez que puede hipotecar futuras aspiraciones

Al día siguiente de unas elecciones que el propio mandatario intentó convertir en plebiscito, Venezuela despertó con un escenario donde domina el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) por la cantidad de estados en su poder, pero con casi un 44 por ciento de la población gobernada localmente por la oposición.

A falta de conocer resultados definitivos, especialmente de alcaldías y legisladores regionales, el PSUV se hizo con 17 de los 22 estados en disputa, mientras los partidos opositores se llevaron solo cinco, aunque los más poblados y de mayor peso económico, además de la emblemática Alcaldía Mayor de la capital, Caracas.

El "corredor clave" venezolano ha pasado a manos opositoras que controlan ahora el estado Miranda con sus municipios capitalinos, arrebatado al oficialismo, además de mantener el rico estado petrolero del Zulia, en el oeste, y la turística Nueva Esparta (Isla Margarita).

Asimismo, la oposición quitó a la disidencia del chavismo el industrial y muy poblado también Carabobo y al oficialismo el Táchira, principal región de comunicación con Colombia.

"Es un excelente resultado para la oposición", dijo a Efe el analista Luis Vicente Léon.

El experto, director de la encuestadora Datanálisis, señaló que le resultará difícil a Chávez "vender la idea" de que tiene una fuerza incontestable en el país, como podría sugerirlo su alto índice personal de popularidad, alrededor de un 60 por ciento.

La victoria de la oposición en Caracas y Miranda "es algo impactante", consideró el analista, en alusión a los hasta ahora bastiones chavistas que pasan a abandonar el "rojo-rojito" del oficialismo, salvo en uno de los municipios caraqueños, Libertador, que mantiene el PSUV.

Un año después de la derrota en el referendo sobre la reforma constitucional que proponía, Chávez encaja una victoria agridulce después de una maratoniana campaña en apoyo a los candidatos del PSUV, el partido que creó, en un intento de "contagiarles" su indiscutible popularidad.

En vista de los resultados, lo consiguió en diversos estados donde la disidencia chavista disputaba la elección con candidatos del oficialismo que se hicieron finalmente con el triunfo, incluido Barinas, estado natal del mandatario donde ha resultado electo como gobernador su hermano Adán.

No obstante, en opinión de los expertos, no fue la victoria esperada en el país y ello, según dirigentes opositores, va a "sepultar" el proyecto de reelección ilimitada del presidente que ya venía incluida en su propuesta de reforma constitucional.

Según el líder del partido Primero Justicia, Julio Borges, el escrutinio final de la elecciones del domingo confirmará que "el país mutó; no es que cambió, mutó", que ahora "el presidente no tiene la mayoría" y que "hoy hay más venezolanos bajo gobiernos" opositores.

Ante esta situación, el tema de la reelección indefinida "quedó pulverizado", sentenció el dirigente opositor, quien agregó que las fuerzas adversarias al jefe de Estado "seguirán pendientes" para que la cuestión "desaparezca definitivamente de la agenda política" y que Chávez gobierne sólo hasta el fin de su mandato, en febrero de 2013.

El presidente venezolano, que reconoció la pasada madrugada la victoria opositora en Miranda y Caracas, aseguró también que el triunfo de su partido en las elecciones consolida, en su opinión, el apoyo del electorado a la "revolución socialista" que él impulsa.

Advirtió, por otra parte, a la oposición que debe reconocerle como jefe del Estado, a lo cual varios de los líderes opositores electos respondieron hoy con una mano tendida para "trabajar juntos" por el bien de los venezolanos, perfilando lo que puede ser un nuevo escenario en el radicalizado discurso político en este país.

Hasta el momento, no obstante, Chávez y sus adversarios solo han coincidido en felicitarse por el buen desarrollo de la jornada en que 17 millones de venezolanos fueron llamados a las urnas en unas elecciones que arrojaron una participación del 65,45 por ciento, la más alta registrada en similares comicios.

Y ese dato hizo que un comentarista de televisión afirmara anoche que quien salió derrotado fue "la abstención".

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Publicada por: EFE, Caracas