2008-11-26 05:00:00

HAGASE OIR

¡Viva el pasado!En nuestra Vanguardia Liberal, hay un columnista con el cual comparto plenamente su análisis político sobre la historia de nuestra patria.

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HAGASE OIR

Tiene como recurso sobre sus argumentos escritos ocultar su identidad en un personaje ficticio llamado Crotatas, pues parece ser que no es característica de su personalidad, asumir sus posiciones y oculta su identidad.

Es además muy moderno en su manera de expresarse pues utiliza un vocabulario lleno de vulgaridades, como para confirmar la importancia de estar actualizados con la decencia de hoy, muy característica de la No Violencia que tanto pregonamos.

Dec√≠a que comparto su apreciaci√≥n sobre la manera seria y bien argumentada de los m√ļltiples defectos y errores del actual gobierno con lo cual pretende que hagamos memoria sobre nuestro pasado y volvamos a elegir enormes hombres patrios como los que tuvimos en tiempos pret√©ritos.
Maravilloso volver a un memorable presidente como Ernesto Samper con su clarísimo y honestísimo gobierno.

O volver a nuestro ilustrísimo Pastrana, con sus grandes realizaciones de Estado. ¡Como mejoraron las cosas!
Ni hablar de Betancures, Barcos y Turbayes, inolvidables próceres de la patria cuyos cuadros deben ser enmarcados en hojilla de oro.
Todos estos gobiernos bien recordados por sus magnificas obras, se caracterizaron entre otras cosas por su honestidad y cero corrupción. Por eso era que nadie decía nada en esa época al respecto.

Los problemas sociales de hoy, jamás son consecuencia de gobiernos anteriores como los mencionados. Son culpa del actual gobierno y de nadie más. De ahí para atrás vivíamos en la gloria; no había miseria, todos ganábamos bien, era casi perfecto. La palabra corrupción era prácticamente desconocida por todos los colombianos.
Por eso creo que debemos dar un viva a nuestro pasado y volver a él. Estoy contigo Crotatas.

Héctor Serrano      

Las otras pir√°mides

Las otras pirámides hasta ahora intocables gracias a los congresistas que las respaldan, son las iglesias evangélicas y demás sectas cristianas. Estos supuestos centros de adoración y de ruido son unos grandes captadores de dinero, pero a diferencia de las pirámides conocidas donde algunos durante un tiempo obtenían ganancias, en éstas sólo gana el pastor y los creyentes (o contribuyentes) sólo ganan el derecho a admirar las opulentas viviendas y hermosas camionetas de los pastores.

Estas pir√°mides se inician en garajes de casas y al poco tiempo adquieren la casa, luego la de enseguida y as√≠ sucesivamente hasta en muchos casos comprar toda la cuadra, sin que ninguna autoridad haga una investigaci√≥n para determinar de qu√© manera se consiguen los fondos y qu√© se hace todo el capital que sigue llegando a manos del pastor.¬† Son tan inmunes a las leyes estas iglesias o pir√°mides que pueden ser establecidas en cualquier sitio, sin ning√ļn respeto por el derecho fundamental de los ciudadanos a disfrutar de un medio ambiente sano, pues para nadie es un secreto que contaminan con ruido y ocupan el espacio p√ļblico con veh√≠culos.

Otra problemática que surge de estas pirámides es el sectarismo social, laboral e inclusive artístico.  El pastor les sugiere no tener amigos de otras religiones; los que pueden ofrecer empleo descaradamente colocan como requisito del aspirante pertenecer a determinada secta y actualmente vemos cómo proliferan diferentes ritmos musicales cristianos.

Invito a los ciudadanos a reflexionar sobre este tema, a hacer respetar el medio ambiente y a evitar que sus familiares puedan pasar a formar parte de estas intocables pir√°mides.

Jorge Enrique Chacón Díaz

Las pir√°mides y el sistema financiero ...

Las noticias de los √ļltimos d√≠as nos han mostrado el colapso econ√≥mico que miles de familias han sufrido por la p√©rdida de los dineros puestos en las pir√°mides. Nos muestran las escenas conmovedoras de las madres de familia que entregaron los ahorros de toda su vida, la pareja de esposos que hipotec√≥ la casa... y como √©stos muchos m√°s, todos llenos de drama e incertidumbre.. Calles llenas de personas angustiadas, la fuerza p√ļblica tratando de contener la turba indignada, el r√≠o de se√Īalamientos, la desviaci√≥n de responsabilidades, el Estado diciendo que llegaron tarde, la legislaci√≥n de ¬ďemergencia¬Ē e ¬ďimprovisada¬Ē. ¬†

Ante todo esto me surgen algunas preguntas: ¬ŅSi el sistema financiero legal autoriza como tasa m√°xima de usura el 32,75%, c√≥mo creen estas personas que una empresa ¬ďpir√°mide¬Ē pod√≠a realizar inversiones o negocios l√≠citos para lograr entregar el 150% a los clientes?

¬ŅEs v√°lido que en funci√≥n de un inter√©s (150%), yo no me cuestione sobre que suceder√° con mi dinero? ¬Ņen que lo invertir√°n?, ¬Ņcomo har√° la pir√°mide para generar este rendimiento? ¬ŅSer√≠a moralmente v√°lido aceptar que con los dineros que cada persona aport√≥ pudieron financiar narcotr√°fico, extorsiones, secuestros y cualquier il√≠cito, pero esto no import√≥, en tanto que a cada persona le entregaran los intereses? ¬ŅNo es acaso esto codicia desmedida, ligereza moral o si les damos el beneficio de la duda, ingenua ignorancia?

El Abogado de DMG, el se√Īor De la Espriella, menciona que en las pir√°mides est√°n vinculados altos funcionarios del Estado y les cuestiona su criterio moral para ser los inquisidores de este sistema, cuando algunos han recibido los intereses por las inversiones que tienen en la pir√°mide.
 Yo tan sólo soy un parroquiano que por la calle va pensando y pensando..... lo invito a caminar y seguir pensando ....  

César Alirio Gómez

Cuidado

En días pasados me encontraba en una sucursal de un banco al lado del Club Profesionales y observé con sorpresa, desagrado y estupefacción, cómo unos individuos que fingen ser, uno como cuidador de vehículos, de aspecto obeso y malencarado, junto con otro de gafas que se la pasa por este sector de Cabecera vendiendo limpiabrisas, se unen para estafar, robar y maltratar incautos; ojalá si son mujeres y van solas.

Presenci√© c√≥mo retiran los limpiabrisas de los veh√≠culos estacionados y luego los cambian por unos malos, para despu√©s ofrecer por unos que ellos venden a precios de hamp√≥n. Es tal su insistencia que terminan por desesperar a las personas; el otro que es el due√Īo de los parqueaderos p√ļblicos que est√°n al lado de la entidad bancaria, maltrat√≥, ofendi√≥, vilipendi√≥ a una se√Īora porque se neg√≥ al pago de la vacuna, como si fuera su obligaci√≥n.

Por lo tanto me permito avisar a la comunidad que realiza sus actividades comerciales en este sitio, que tenga cuidado con esta clase de sujetos porque pueden ser victimas de estos ladrones.

Juan Jose Avellaneda

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Publicada por: HAGASE OIR