2008-07-20 05:00:00

Que hacer en Zapatoca?

En Zapatoca no hay desempleados. Quienes quieran trabajar para responder a sus necesidades existenciales pueden hacerlo en múltiples ocupaciones como las panaderías, las dulcerías, las fábricas de bordados, la construcción etc.; hay también florecientes ganaderías y granjas avícolas.Otra manera de hace platica es la construcción, remodelación y compraventa de finca raíz.Pero allí la mayoría de la gente no está preocupada por buscar empleo, porque está ocupada en vivir gratificantemente. Numerosas personas se han enamorado del pueblo transformado en un delicioso vividero. Muchos añoran no haberlo conocido antes. La mayor delicia de vivir en este mi lindo pueblo es que se puede estar ociosos contentos y tranquilos, dedicados sólo a experimentar y sentir pasar la vida en nuestro interior y a su alrededor, disfrutando deliciosamente “el dulce hacer nada”. La vida de los seres humanos se empobrece por el ansia de encontrar quehaceres. Como afirman los sabios de todos los tiempos, por la angustia de estar siempre “ocupados o distraídos” dejamos pasar la vida sin saborearla.Pero la existencia dulce y tranquila de Zapatoca no es propicia al vacio y el aburrimiento.   Allí la gente es alegre y amable pues goza de formidable clima de seda, de aire incontaminado, de sabrosa, sana, variada y barata comida, de abundante agua pura, de excelentes servicios públicos, de un cielo azul deslumbrante de día y engalanado en las noches por el universo estelar, y de paisajes maravillosos.Se puede caminar tranquilo por sus rectas y limpias calles saludando a las gentes que se sientan en los andenes o se asoman por las ventanas, entrando a las numerosas tiendas, dulcerías y cafés para darle gusto al paladar o para jugar un chico en sus billares, hacer breves recorridos por los parajes cercanos o visitar encantadores lugares como La Fuente.Los devotos se pueden refugiar en el bello y aseado templo de piedra o en la aledaña capilla del Santísimo. Ignoro la existencia de casas de cita, probablemente porque allá no pagan por eso.   Los amantes de la música y el baile pueden acercarse a la casa de Caliche o pertenecer a los grupos folclóricos; aquellos más exigentes podrán deleitarse con los arpegios del piano de Chucho. Los tomadores pueden “jartar “sus traguitos en los bares existentes en casi todas las esquinas. Y aquellos de gustos más delicados pueden visitar la casa solariega de Sergio Rangel a libar sus vinos “Perú de la Croix” o a Gachaneque a saborear el “don Alejo” en las bodegas de Gilberto Acevedo. Lástima que el hermoso Hospital de la Merced esté en decadencia.  Pero allí casi todos mueren de “viejera” que es una enfermedad incurable.  Para las molestias complicadas es fácil estar en hora y media en Bucaramanga por una carretera casi totalmente pavimentada.  No lo piense más. Zapatoca, el mejor vividero del mundo, lo espera.

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Que hacer en Zapatoca?
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Publicada por: Reinaldo Suárez Díaz